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Sura 74 Al-Muddazzir (El envuelto en la capa) | Sura 74 Al-Muddazzir (El envuelto en la capa) |
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| escrito por Ali Ünal | |
| 24.08.2009 | |
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PerÃodo de La Meca Siendo una de las primeras Revelaciones transmitidas al Mensajero, esta sura consta de 56 versÃculos y su tÃtulo proviene de la palabra al-muddazzir que aparece en el primer versÃculo, que significa «el envuelto en la capa y el solitario». Explica casi todos los fundamentos de la fe y las verdades elementales relativas a la humanidad las cuales el Corán tiene muy en cuenta. En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo. 1. ¡Oh tú el envuelto en la capa (quien ha preferido la soledad)![1] 2. ¡Levántate y advierte![2] 3. ¡Y declara la grandeza (indescriptible e incomparable) de tu Señor! 4. ¡Y mantén tu vestimenta limpia![3] 5. ¡Aléjate de toda impureza! 6. No consideres tu cumplimiento de estas órdenes como una bondad (hacia Dios y la gente). 7. Y por tu Señor sé paciente (al cumplir con tu deber hacia Dios y la gente). 8. Luego, cuando haya sonado la Trompeta, 9. Ese DÃa será el dÃa de dificultad, 10. Para los incrédulos, no de facilidad. 11. Déjame (tratar) con aquél a quien creé solo, 12. Y le he posibilitado abundante riqueza, 13. E hijos a su alrededor como medio de poder; 14. Y le he concedido todos los medios asà como posición social para una vida confortable. 15. Y aun asÃ, desea que le conceda más. 16. ¡De ninguna manera! No cabe duda de que ha estado en una oposición obstinada hacia Nuestras Revelaciones. 17. Lo obligaré a un ascenso agotador[4]. 18. Reflexionó y planeó (cómo podrÃa rebatir el Corán ante la gente). 19. ¡Que esté alejado de la Misericordia de Dios! ¡Cómo planeó! 20. ¡SÃ, que esté alejado de la Misericordia de Dios![5] ¡Cómo planeó! 21. Luego miró a su alrededor (de la misma manera que aquél que va a decidir un asunto acerca del cual le es preguntado). 22. A continuación frunció el ceño y su semblante se mudó. 23. Al instante dio la espalda y (a pesar de reconocer en su interior el Origen Divino del Corán), creció en arrogancia. 24. Y dijo: «Esto no es nada más que hechicerÃa (de un tipo transmitida por los hechiceros) desde los tiempos antiguos. 25. No es nada más que la palabra de un mortal». 26. Lo haré entrar en un pozo del Infierno. 27. ¿Qué te facilita percibir lo que ese pozo es? 28. No deja a nadie (sino que quema por completo a todos los que son arrojados allÃ), ni salva a nadie (para que puedan morir y escapar). 29. Abrasa la piel. 30. Sobre ello hay diecinueve (guardianes). 31. No hemos nombrado a nadie más que a los ángeles como guardianes del Fuego, y no hemos hecho de su número sino una prueba para aquellos que no creen, para que aquellos a quienes se les concedió con anterioridad el Libro puedan tener certeza (de que Muhammad, que explica todo lo que se le reveló sin ninguna vacilación frente a toda la hostilidad y el escarnio, es el Mensajero de Dios), y aquellos que creen puedan pasar a ser más firmes en la fe; y que a los que se les concedió el Libro con anterioridad y los creyentes, ambos por igual, no sientan ninguna duda; y aquellos en cuyos corazones hay una enfermedad y los incrédulos puedan decir: «¿Qué quiere decir Dios con esta descripción?». De esta manera Dios extravÃa y guÃa a quien Su Voluntad dicta. Nadie conoce las huestes de vuestro Señor, salvo Él. Todo esto es un recuerdo para los mortales (para que puedan prestar atención y actuar en consecuencia)[6]. 32. ¡No, de verdad (el Corán no es como los incrédulos proclaman)! Por la Luna, 33. Y por la noche cuando se retira, 34. Y por la mañana cuando brilla,[7] 35. En verdad (el Corán) es el más grandioso (de los signos de Dios); 36. Una advertencia para la humanidad, 37. Para cada uno de vosotros, tanto si avanza (eligiendo la fe y los buenos actos) o se rezaga (porque su elección de incredulidad y pecado le descarrÃa del Camino Recto). 38. Cada persona es el rehén de lo que haya obtenido (a través de sus actos), 39. Salvo la gente de la Derecha (las personas de felicidad y prosperidad que reciben sus Registros en la mano derecha. Dios las perdonará y las recompensará con mucho más de lo que han ganado)[8]. 40. Morando en los Jardines (cuya belleza no se puede percibir mientras se está en el mundo), se harán preguntas entre sÃ, 41. Sobre los criminales incrédulos, (y transmiten las respuestas que dan): 42. «¿Qué es lo que os ha traÃdo al pozo?» 43. Responderán: «No éramos de los que rezaban (que se dirigÃan a Dios con una veneración sincera); 44. Ni solÃamos alimentar a los indigentes. 45. SolÃamos sumergirnos (en la falsedad y el pecado) junto con aquellos que se sumergÃan (allà dentro). 46. Y solÃamos negar la (llegada del) DÃa del Juicio Final. 47. Hasta que lo que ha de llegar con certeza llegó a nosotros». 48. Y asÃ, la intercesión de todo aquél que tenga el derecho de interceder, (incluso si les permiten interceder) no tendrá ningún beneficio para ellos. 49. ¿Qué ocurre, pues, con ellos que se apartan en aversión del Recordatorio (el Corán), 50. Como si fueran asnos salvajes asustados, 51. Huyendo de un león? 52. En verdad, cada uno de ellos desea que se le conceda un Libro (especÃfico de su persona) desplegado. 53. ¡De ninguna manera! En verdad ellos (no creen y, por lo tanto,) no temen el Más Allá. 54. ¡De ninguna manera! Este (Corán) es un recordatorio y una advertencia (suficiente para todos). 55. Asà que todo aquél que quiera recibe la advertencia y presta atención. 56. No obstante no recibirán la advertencia ni prestarán atención a menos que lo quiera Dios; Él es el Señor de la rectitud y la piedad, y el Señor del perdón[9]. [1] Después de la primera Revelación en la Cueva Hirah, la Revelación durante un cierto perÃodo de tiempo no llegó. Durante esta pausa el Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones sean con él, normalmente preferÃa la soledad de su casa, y esperaba que llegara la nueva Revelación. Un dÃa cuando estaba caminando fuera, vio a Gabriel en su forma original, «sentado entre el Cielo y la Tierra». Esto marcó el final del intervalo y la Revelación que comenzó a llegar con esta sura continuó sin interrupción. [2] El Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones sean con él, era un advertidor (de todas las clases de extravÃo y transgresiones) y alguien que daba las buenas nuevas a cambio de creencia correcta y buenos actos. Asà que la orden «advierte» también sugiere dar las buenas nuevas. Sin embargo, especialmente en el comienzo, la advertencia tuvo prioridad. [3] Este versÃculo aborda la absoluta pureza de las vestimentas y se deberÃa considerar junto con el tercer versÃculo como una preparación para la Oración, que se ordena en los siguientes versÃculos. O, si consideramos que el Corán compara a la rectitud y la piedad con una vestimenta (7:26), además de su significado externo, este versÃculo también puede indicar un acentuado progreso o crecimiento en la devoción hacia Dios. Sin embargo, estas órdenes no se deberÃan considerar sólo como concernientes al Mensajero; están dirigidas a todos los creyentes. [4] Esto hace referencia a las dificultades que este hombre encontrarÃa en el mundo y el tormento que le espera en el Fuego del Infierno. El hombre (Walid ibn Mughirah) mencionado aquà no cesó de perder su riqueza e hijos tras la revelación de estos versÃculos hasta que murió, aunque el versÃculo no está limitado históricamente y puede también aplicarse a cualquiera de nosotros que actúe como él. [5] El término original correspondiente a las frases iniciales en los últimos dos versÃculos interpretado como, Que esté alejado de la Misericordia de Dios, y ¡SÃ, que esté alejado de la Misericordia de Dios es QuTiLa. Asimismo posee un significado alegórico y burlón, el cual es: ¡Que Dios pueda preservarlo del mal de ojo! Este significado alegórico, el cual, de hecho, es empleado para decir: «¡Que mal lo ha hecho, pero de una manera fingida como si supiera todo e hiciera bien todo lo que hace!», parece ser más adecuado en el segundo caso. [6] Los incrédulos que rechazaron el Más Allá y por lo tanto cualquier hecho de la expresión coránica con respecto a ésta, se mofaron de la idea de que existen diecinueve guardianes sobre el Fuego, diciendo que fácilmente podrÃan derrotar dicho número. Asà que Dios explicó que estos diecinueve guardianes son ángeles, no seres humanos. Sin embargo, esos incrédulos consideraban a los ángeles como «las hijas de Dios» y por lo tanto no vieron amenazado su poder. Otro versÃculo (66:6) los describe: Sobre éste están los ángeles serios y estrictos (en ejecutar la orden para castigar), que no desobedecen a Dios en lo que les ordena, y llevan a cabo lo que les sea ordenado (hacer). Asà que este hecho espiritual se convirtió en un medio de prueba para ellos. Dios posee un gran número de huestes que no conocemos. El Corán menciona estos hechos, además de algunos otros propósitos, como un recuerdo y explicación para los seres humanos, especialmente los incrédulos, que tienden a percibir a Dios y los hechos con respecto a Él en términos humanos. [7] Jurar por la Luna y la noche cuando se retira y la mañana cuando brilla implica que la luz del dÃa y el sol de la guÃa de Dios se hallan próximos a reemplazar a la Luna y la noche en la historia de la humanidad. [8] Creer en Dios y la obediencia a Sus órdenes se encuentran entre los derechos de Dios sobre los seres humanos, asà que todo el mundo es el rehén de Dios ya que son requeridos para cumplir con este derecho de Dios sobre ellos. Aquellos que cumplen con este deber son liberados, mientras que los demás son mantenidos en el Infierno. El Corán clasifica a la gente en tres grupos, según si han cumplido con este deber o no asà como con relación al grado de su cumplimiento (véase 56:7-10). Además, de estos dos grupos mencionados en esta sura (concretamente, la gente de la Derecha y los criminales incrédulos [la gente de la Izquierda]), se hallan aquellos más destacados en la fe y los buenos actos, asà como en servir en la causa de Dios; ellos serán los más destacados (al recibir y disfrutar la misericordia de Dios). Ya que son aquellos dotados con mayor proximidad a Dios y son constantes en la fe y los buenos actos, y por lo tanto estarán exentos de la prueba establecida por la Corte Suprema en el Más Allá (37:128), no son mencionados en los versÃculos tratados. [9] Es decir, todo el éxito depende de la Voluntad y el perdón absolutos de Dios. Pero Él quiere el éxito y el perdón para aquellos que Le reverencian y actúan recta y piadosamente. |
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