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Sura 51 Az-Zariyat (Aquellos que esparcen) | Sura 51 Az-Zariyat (Aquellos que esparcen) |
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| escrito por Ali Ünal | |
| 22.08.2009 | |
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PerÃodo de La Meca Revelada en La Meca cuando comenzaron las persecuciones de los creyentes por parte de los quraishÃes, el nombre de esta sura de 60 versÃculos proviene de la palabra az-zariyat (aquellos que esparcen) en el primer versÃculo. Se centra en el Más Allá y la Unicidad de Dios, y advierte a los incrédulos, haciéndoles recordar lo que les sucedió a muchos pueblos anteriores que obstinadamente habÃan persistido en la incredulidad y la maldad. En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo. 1. Por aquellos que (como los vientos) esparcen por todas partes; 2. Y aquellos que (como las nubes) portan pesadas cargas: 3. Y aquellos que (como los barcos) se deslizan con una comodidad fácil; 4. Y aquellos que (ángeles) distribuyen por orden (de Dios, Su provisión de lluvia y otras innumerables bendiciones)[1]. 5. Lo que os es prometido es sin duda alguna cierto: 6. El Último Juicio con toda seguridad va a tener lugar. 7. Por el cielo lleno de caminos adornados (por el movimiento de los ángeles y los objetos celestes, por el envÃo de las órdenes de Dios, y la ascensión de las diversas súplicas de los seres conscientes con el habla, el acto o la necesidad): 8. Sin duda tenéis puntos de vista contradictorios (sobre el Corán y de qué manera describirlo). 9. Cualquiera que haya sido engañado con relación a él (el Corán) (primero) se engaña a sà mismo (alejándose del camino correcto en el pensamiento, la creencia y la acción)[2]. 10. Que sean alejados de la misericordia de Dios los mentirosos que se basan en suposiciones, 11. Quienes definitivamente hacen caso omiso (de la verdad) en un abismo de ignorancia. 12. Preguntan: «¿Cuándo es el DÃa del Juicio Final?». 13. El DÃa en el que serán atormentados sobre el Fuego. 14. «Probad vuestro tormento (que os habéis buscado vosotros mismos). ¡Esto es lo que (burlándose) pedirÃais que se apresurara!» 15. En cuanto a los piadosos devotos: ellos estarán en los jardines y las fuentes, 16. Tomando todo cuanto les concede su Señor. Ya que estaban, antes de eso, dedicados a cumplir las órdenes de Dios, conscientes de que Dios les estaba contemplando. 17. SolÃan dormir sólo un poco durante la noche (casi nunca se perdÃan la Oración de Tahayyud). 18. Y a temprana hora del amanecer, imploraban el perdón de Dios. 19. Y en su riqueza los pobres (que tenÃan que mendigar) y los indigentes (que no mendigaban por vergüenza) tenÃan su parte correspondiente (un derecho que cumplÃan alegremente). 20. Sobre la Tierra hay signos (claros) de la Unicidad de Dios como Señor y Soberano) para aquellos que buscan certeza; 21. Y también en vosotros mismos. ¿No veréis entonces (la verdad)? 22. Y en los cielos está vuestra provisión, y lo que se os prometió[3]. 23. Luego, por el Señor de los Cielos y de la Tierra, esta (promesa) es (una realidad transmitida a vosotros) igual que (es una verdad que) vosotros habláis. 24. ¿Ha llegado a ti el relato de los honorables invitados de Abraham? 25. Ellos se presentaron ante él y le saludaron en paz. Él dijo (devolviendo su saludo) «¡Paz!» (y pensó): Gente desconocida. 26. Se retiró con su familia y trajo un (asado de) ternero gordo. 27. Lo colocó delante de ellos, y dijo: «¿No comeréis?». 28. (Cuando vio que no comÃan) sintió aprensión por ellos[4]. Dijeron: «¡No sientas aprensión!». Le dieron las buenas nuevas (del nacimiento de) un hijo que iba a estar dotado de un profundo conocimiento. 29. Luego avanzó su esposa, gimiendo y se golpeó la frente, diciendo: «¿Cómo voy a tener un hijo, (siendo) una vieja mujer estéril?». 30. Ellos dijeron: «Asà lo ha decretado tu Señor. Sin duda Él es Omnisapiente, Omnisciente». 31. Él (Abraham) dijo: «Entonces (después de eso), ¿cuál es vuestro interés, Oh vosotros enviados (celestiales)?». 32. Dijeron: «En verdad, hemos sido enviados a un pueblo que son todos criminales, 33. Para que podamos enviarles piedras de arcilla cocida, 34. Marcadas en la Presencia de tu Señor para (la destrucción del) pueblo derrochador (de las facultades que Dios les ha dado y) cometiendo excesos». 35. Hemos sacado (de allÃ) a aquellos que eran creyentes; 36. Pero no encontramos allà sino una única casa de musulmanes (aquellos sometidos totalmente a Dios). 37. Dejamos allà una clara señal (de la verdad de los Mensajes de Dios) para aquellos que temen el doloroso castigo[5]. 38. Y en (la vivencia ejemplar de) Moisés también (hay una clara señal): Le enviamos como Mensajero al Faraón con una evidente autoridad. 39. Pero el Faraón rechazó (Nuestro Mensaje), junto con sus huestes, y dijo. «(Moisés es o) un hechicero o un loco». 40. Asà que lo agarramos a él y a sus huestes, y los arrojamos al mar. Y se recriminaba y arrepentÃa (demasiado tarde, cuando se estaba ahogando). 41. Y en (la historia ilustrativa de la de tribu de) ‘Ad también (hay una clara señal), cuando les enviamos el viento devastador. 42. Nada que tocara perdonó, sino que lo hizo cual cenizas. 43. Y en (la historia ilustrativa de la tribu de) Zamud también (hay una clara señal), cuando (se les dio respiro y) se les dijo: «¡Disfrutad la vida por un corto tiempo!». 44. Pero se rebelaron contra el decreto de su Señor, asà que el rayo (junto con la ráfaga) los agarró, incluso mientras estaban mirando. 45. No fueron capaces de levantarse (aún menos escapar al castigo), ni fueron capaces de recibir ayuda. 46. (Y habÃamos destruido) antes el pueblo de Noé. Eran un pueblo que transgredÃa (los lÃmites de Dios). 47. Y el cielo[6], lo hemos construido con firmeza, y sin duda Nosotros somos Quienes tenemos un enorme poder, y seguimos expandiéndolo[7]. 48. Y la Tierra, la hemos expandido (cual lecho), y cuán excelente somos al expandirla. 49. Y todas las cosas las hemos creado en parejas, para que podáis reflexionar y ser considerados. 50. «Asà pues, huid hacia (refugiaros en) Dios. Sin duda soy un manifiesto advertidor para vosotros procedente de Él. 51. Y no establezcáis otra deidad aparte de Dios. Sin duda soy un manifiesto advertidor para vosotros procedente de Él». 52. De manera similar, ningún Mensajero llegó ante los pueblos que vivieron antes que ellos sin que le dijeran (de manera parecida): «Un hechicero o un loco». 53. ¿Han legado esto unos a otros (a manera de respuesta)? En verdad eran un pueblo rebelde. 54. Asà que, apártate de la discusión con ellos, y no serás culpado (por hacer esto). 55. Pero recuérdales y adviérteles, pues recordar y advertir son beneficiosos para los creyentes[8]. 56. No he creado a los genios y a los seres humanos sino para que (Me conozcan y) Me veneren (exclusivamente)[9]. 57. No les exijo provisión, ni les exijo que deberÃan alimentarme. 58. Sin duda Dios es Proveedor, Señor de todo poder, Sumamente Fuerte. 59. Asà que con toda seguridad aquellos que cometen el mal más grande (a saber, no creer y venerar a Dios o asociarle copartÃcipes a Él en veneración), tendrán su parte (del castigo) como la parte de sus compañeros (de antaño que fueron destruidos). Entonces, que no Me pidan que lo adelante. 60. Entonces, pobres de aquellos que no creen a causa de su DÃa con el que son amenazados. [1] En el versÃculo, Dios Todopoderoso llama la atención a todas las causas materiales y/o fuerzas que emplea para llevar a cabo Sus órdenes en la Tierra, en el aire, y en el mar (es decir, por todo el Universo), y por lo tanto jura por los ángeles responsables de las mismas. Como se explicó en la sura 2, nota 31, lo que sucede en el Universo sucede a través de los ángeles que son responsables de esa acción. Los ángeles son de diferentes clases o rangos. Reciben las órdenes de Dios y por Su orden distribuyen la provisión y otras bendiciones de Dios. [2] Hay una unidad en la multiplicidad de la creación. Como difieren todas las demás cosas y seres, asà difieren los seres humanos unos de otros en muchas maneras. Todas las demás cosas y seres, a pesar de su infinita multiplicidad, obedecen a un Único Dios, Señor y Soberano, y esta es la razón por la cual se da una armonÃa magnÃfica en el Universo. Asà que los seres (la humanidad y los genios) dotados del libre albedrÃo y responsables de sus elecciones deben creer y obedecer al mismo Dios Único si desean armonÃa en sus vidas individuales y sociales. Esto no significa que deben ser uniformes y estandarizados en sus opiniones. Hay muchos campos en los que una diferencia de opiniones y elecciones es necesaria, pero hay algunos otros campos en los que deben estar unificados. Por ejemplo, deben creer en un Único Dios y deben estar unidos en la creencia de otros fundamentos de la fe; y deben venerar al mismo Dios Único, obedeciendo Sus leyes para ordenar sus vidas. Algunas de estas leyes son esenciales para la vida humana, sin tener en cuenta el tiempo y el lugar, y son por lo tanto inmutables, mientras que otras son variables según el tiempo, el lugar y las condiciones. [3] Es decir, todo lo que tenemos como provisión es el favor de Dios, y por su sublimidad y valor, el Corán declara que ha descendido desde el Cielo. Además, ya que la Tierra es revivificada con la lluvia después de su muerte y todo lo que obtenemos de la tierra necesita lluvia, el Corán algunas veces emplea la lluvia para dar a entender la provisión. Con respecto a lo que se quiso decir con lo que se os prometió, es todo lo que Dios concederá como recompensa por los buenos actos de Sus siervos, incluyendo, en particular, el ParaÃso. Ya que estas recompensas son puramente los favores de Dios, son sublimes y por lo tanto tienen su origen en el Cielo, o ya que el cielo sugiere sublimidad, el Corán nos dice que su origen es el Cielo. [4] Si un invitado se abstenÃa de comer la comida que se le ofreció, significaba que tenÃa una mala intención. [5] Para más explicaciones, véanse 11:69-83; 15:51-77 y las notas correspondientes. [6] Después de las descripciones de algunos acontecimientos ejemplares del pasado, este versÃculo es una continuación del versÃculo 22. [7] La expansión del Universo, de la cual nos informó el Corán hace muchos siglos, es el descubrimiento más imponente de la ciencia moderna. Hoy es un concepto firmemente establecido y el único debate se centra alrededor de la manera en que esto sucede. [8] La discusión no sirve para nada a la hora de comunicar el Mensaje. Lo que es importante y se deberÃa hacer es comunicar y predicar la verdad en el estilo apropiado. Otra cosa que se deberÃa señalar aquà es que al predicar la verdad o el Mensaje Divino los creyentes no se deberÃan descuidar, pensando que ya creen, y sus necesidades se deberÃan tomar en consideración. Todos necesitan recordar. [9] Este versÃculo expresa el propósito Divino para la creación. Mientras todas las demás cosas y seres veneran y obedecen a Dios de cualquier manera, sólo los genios y la humanidad, dotados del libre albedrÃo, tienen la capacidad de venerarle y obedecerle o no venerarle y obedecerle. Aún asÃ, ya que es Dios Quien crea y mantiene, solo Él merece ser venerado. También Él es Quien les pedirá cuentas a los seres conscientes por sus vidas, y esta es la razón por la cual solo Dios debe ser venerado. La veneración y la obediencia al Único Dios asegurarán la justicia y la armonÃa en las vidas de los genios y los seres humanos. Venerar a Dios implica el conocimiento y Su amor. Bediuzzaman Said Nursi escribe: La creencia en Dios es el propósito más elevado y el resultado más sublime, y el rango más elevado de la humanidad es el conocimiento de Él que se encuentra en esta creencia. La felicidad más radiante y la generosidad más dulce para los genios y los seres humanos es el amor de Dios contenido en el conocimiento de Dios. La alegrÃa más pura del espÃritu humano y la delicia más auténtica del corazón humano es el éxtasis espiritual contenido dentro del amor de Dios. Toda la verdadera felicidad, la alegrÃa pura, las generosidades dulces, y los placeres completos están contenidos dentro del conocimiento y el amor de Dios. Aquellos que verdaderamente conocen y aman a Dios pueden recibir infinita felicidad, generosidades, iluminación, y entender los misterios infinitos. Aquellos que no conocen y aman a Dios, están afectados por el misterio espiritual y material, el dolor y el temor. Si a alguna persona se le permitiera gobernar este mundo, a pesar de ser impotente, miserable, y estar indefensa entre las demás personas sin propósito en este mundo, ¿cuál serÃa el verdadero valor de esto? Las personas que no reconocen a su Dueño y descubren su Maestro son miserables y están desconcertadas. Pero aquellas que sà lo hacen, buscando refugio en Su Misericordia y confiando en Su Poder, ven este mundo desolado transformado en un lugar de descanso y felicidad, y un lugar de intercambio para el Más Allá. (Las Cartas, «La 20ª Carta», 2:2) |
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