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El Sagrado Corán y Su Interpretación Comentada
Sura 42 Ash-Shura (La consulta) | Sura 42 Ash-Shura (La consulta) |
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| escrito por Ali Ünal | |
| 21.08.2009 | |
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PerÃodo de La Meca Revelada en La Meca, el nombre de esta sura de 53 versÃculos proviene de la palabra «consulta» que aparece en el versÃculo 38. La consulta es uno de los principios más importantes de la vida social islámica. Esta sura se centra en la Revelación y el hecho de que todos los Mensajeros vinieron con las mismas verdades y las predicaron. Advierte a aquellos que se les oponen y da buenas nuevas a los creyentes. En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo. 1. Ha. Mim. 2. ‘Ayn. Sin. Qaf. 3. Asà pues: Él te revela a ti tal y como (Él hizo) a aquellos (a quienes Él eligió como Mensajeros) antes de ti, (siendo como Él es) Dios, el Glorioso poseedor de irresistible poder, Omnisapiente. 4. Suyo es todo lo que se halla en los Cielos y todo lo que se halla sobre la Tierra. Y Él es Aquel Quien es Excelso, Grande. 5. Los Cielos están a punto de desgarrarse desde lo alto de ellos (debido a la majestuosidad de la Revelación); y los ángeles glorifican a su Señor con Su alabanza, y ruegan para (que Él establezca un modo de guÃa para) aquellos en la Tierra, y para el perdón (de aquellos que lo siguen). ¡Cuidado! No cabe duda de que Dios es Aquel Quien es Indulgente, Compasivo[1]. 6. En cuanto a aquellos que adoptan como guardianes y confidentes para sà mismos a otros aparte de Dios (a los cuales confÃan sus asuntos, de tal modo que asocian copartÃcipes a Él): Dios siempre les observa a ellos (manteniendo un registro de sus actos). Tú no eres un guardián sobre ellos (responsable de su conducta). 7. Y asà pues: (tal y como revelamos estas verdades a los Mensajeros antes de ti), te revelamos un Corán (una Recitación) en árabe de modo que puedas advertir a la madre de todas las ciudades y aquellos de sus alrededores,[2] y advertir del DÃa de la Reunión, sobre (la venida de) el cual no hay ninguna duda. Un grupo estará en el ParaÃso, y el otro en el Fuego[3]. 8. Si Dios hubiese querido, Él sin duda alguna habrÃa hecho de ellos una sola comunidad (de la misma fe y estilo de vida), mas Él admite a quien Su Voluntad dicta en Su Misericordia. En cuanto a los malhechores, no poseen un guardián (para protegerlos), ni un auxiliador[4]. 9. ¡Cómo! ¿Acaso han adoptado como guardianes y confidentes para sà mismos a otros aparte de Dios (a los cuales confÃan sus asuntos, de tal modo que asocian copartÃcipes a Él)? Más bien, Dios es Aquel Quien es el verdadero Guardián, y Él resucitará a los muertos, y posee pleno poder sobre todas las cosas. 10. «Sea lo que sea que discrepéis, el dictamen final acerca de ello se halla con Dios. Tal es Dios, mi Señor: en Él deposito mi confianza, y a Él me torno en devoción». 11. El Originador de los Cielos y de la Tierra (cada uno con caracterÃsticas particulares y principios ordenados); ha hecho para vosotros, de vosotros mismos, a compañeros, al igual que del ganado parejas (de su propia clase): por estos medios os multiplica a vosotros (y al ganado). No hay nada en absoluto que se asemeje a Él[5]. Él es Quien todo lo Oye, Quien todo lo Ve. 12. Suyas son las llaves de (los tesoros de) los Cielos y de la Tierra. Él aumenta la provisión a quien Su Voluntad dicta, y la escatima (a quien Su Voluntad dicta). Él posee sin duda alguna pleno conocimiento de todas las cosas. 13. De la Religión (que Él ha establecido para la humanidad y revelado a través de Sus Mensajeros a lo largo de la historia), Él ha establecido para vosotros como estilo de vida lo que dispuso para Noé, y aquello que te revelamos a ti, y lo que dispusimos a Abraham, y Moisés, y Jesús, (ordenando): «Estableced la Religión, y no os dividáis en grupos opuestos con relación a la misma»[6]. Aquello a lo que llamas a las personas resulta difÃcil para aquellos que asocian copartÃcipes a Dios. Dios escoge a quien Su Voluntad dicta y los reúne (en la fe y en obediencia) hacia SÃ, y Él dirige hacia Sà a todo aquel que se torna a Él en devoción. 14. Y (quienes siguen los caminos anteriores) no fueron divididos (en grupos opuestos) hasta después de que el conocimiento llegara a ellos (acerca del camino que deben seguir y lo que ello compromete, y solamente) debido a la recelosa rivalidad e insolencia entre sà mismos. Si no hubiera sido por un decreto ya emitido por Tu Señor (que concede un plazo a la gente y que pospone el dictamen final y decisivo) hasta un perÃodo determinado, habrÃa sido juzgado en verdad entre ellos. En verdad aquellos que (han sucedido a esos grupos opuestos y) heredaron el Libro se encuentran inmersos en dudosa incertidumbre sobre ello[7]. 15. Por lo tanto (Oh Mensajero), llama a la gente a eso (el estilo de vida que Dios ha establecido para vosotros). Persevera en aquello que es exactamente correcto (en cada materia) tal y como eres ordenado (por Dios). No sigas sus deseos y caprichos (quienes siguen otros caminos, incluyendo los seguidores de las Escrituras anteriores), y di: «Creo en todo Libro que Dios ha hecho descender; y se me ordena que fomente la equidad entre vosotros (sin discriminación de raza o categorÃa por nacimiento, y asimismo con relación a la riqueza o el poder). Dios es nuestro Señor y vuestro Señor. Nosotros daremos cuenta de nuestros actos, y vosotros, de vuestros actos: (no permitas que haya) ninguna disensión entre nosotros y vosotros. Dios nos reunirá a todos juntos (y resolverá cualquier diferencia entre nosotros y vosotros). A Él es el retorno[8]». 16. Y en cuanto a aquellos que discuten en relación con Dios (que desafÃan Su SeñorÃo, o luchan contra Su Religión) después de que haya sido aceptada Su llamada (y Su Religión haya sido reconocida como verdadera), su disensión es inválida ante su Señor, y (Su) cólera (condenación) les sobreviene, y para ellos se da un castigo severo. 17. Dios es Aquel Quien ha hecho descender el Libro con verdad y con la Balanza, (exponiendo la verdad y lo que es correcto en todas las materias). Y qué sabes tú, la Última Hora puede que se halle próxima. 18. Aquellos que no creen en ella (burlonamente) piden que ésta sea precipitada; mientras que aquellos que creen tienen temor reverencial de ella, y saben que es verdad (que con seguridad acontecerá). ¡Cuidado! Aquellos que cuestionan en relación con la Última Hora se han alejado en un extravÃo irremediable. 19. Dios es Misericordioso con Sus siervos. Él concede el sustento a quien Su Voluntad dicta (del modo y en el grado que Él quiere); y Él es Todopoderoso y Glorioso poseedor de irresistible poder. 20. Todo aquel que desea (y se esfuerza en ganar) la cosecha del Más Allá, Nosotros le aumentaremos su cosecha; y todo aquel que desea la cosecha del mundo, se lo concedemos de ésa, mas no posee ninguna parte en el Más Allá[9]. 21. ¿O acaso tienen copartÃcipes con Dios que han prescrito para ellos en la Religión lo que no ha permitido Dios (y asà juzgan y actúan como ellos desean)? Si no hubiera sido por un decreto ya emitido (que pospone el dictamen final y decisivo hasta un plazo de tiempo determinado), habrÃa sido juzgado en verdad entre ellos. No cabe duda de que para los malhechores se da un castigo doloroso. 22. Verás a los malhechores (quienes se atreven a establecer un estilo de vida en nombre de la Religión aparte del de Dios) abatidos por el miedo a causa de lo que han ganado, y les sobrevendrá inevitablemente. En cuanto a aquellos que creen y hacen actos buenos y rectos, estarán en los prados exuberantes de los Jardines. Tendrán todo aquello que desean preparado en la Presencia de Dios. Ése es en verdad el gran favor. 23. Ese que es de aquello que Dios da las buenas nuevas a Sus siervos que creen y hacen actos buenos y rectos. Di: «No os pido recompensa alguna por ello (para transmitir la Religión de Dios a vosotros, la cual traerá este favor), pero (os pido) que améis a mis parientes cercanos (con motivo de mi misión)»[10] Todo aquel que consigue un buen acto, Nosotros le incrementaremos el bien por ello. Dios es sin duda alguna Indulgente, Aquel Quien corresponde (la gratitud de Sus siervos). 24. ¡Cómo! ¿Acaso dicen que él (el Mensajero) ha inventado una falsedad atribuyéndola a Dios? Si Él quiere, Él puede sellar tu corazón (asà que no podrÃas recitarles nada de la Revelación. Pero lo que transmites a ellos son Nuestras Revelaciones). Y Dios elimina la falsedad, y confirma la verdad por Sus decretos. No cabe duda de que Dios posee pleno conocimiento de lo que reposa oculto en los pechos. 25. Él es Quien acepta el arrepentimiento de Sus siervos y perdona los actos malvados, y Él conoce todo lo que vosotros hacéis. 26. Él responde con la aceptación a (la veneración y la súplica de) aquellos que creen y hacen actos buenos y rectos, y les concede de Su generosidad más (de lo que ellos pidieron). Sin embargo, en cuanto a los incrédulos, para ellos se da un castigo severo. 27. Si Dios siempre proveyera a (todos) Sus siervos en gran abundancia, habrÃan excedido con toda certeza todos los lÃmites en la Tierra; pero Él envÃa en su debida medida como Su Voluntad dispone. Realmente, Él se halla perfectamente informado de Sus siervos y les ve bien. 28. Él es Quien hace caer la lluvia, provechosa de todas las maneras para rescatar (a ellos) después de que hayan perdido toda esperanza, y dispersa Su Misericordia por todas partes (a cada ser). Él es Quien es el Guardián y Digno de alabanza. 29. Entre Sus obras manifiestas se encuentra la creación de los Cielos y de la Tierra, y que ha dispersado en ambos a criaturas vivas. Y Él posee pleno poder de reunirlos juntos cuando Su Voluntad dispone[11]. 30. Toda aflicción que os acontece, es debida a lo que han ganado vuestras manos;[12] mas, Él pasa por alto muchos (de los males que cometéis). 31. No podéis frustrar en la Tierra (la Voluntad de Dios). No tenéis, aparte de Dios, ni guardián (en quien podéis confiar vuestros asuntos) ni ayudante. 32. Y entre Sus obras manifiestas se hallan los barcos surcando el mar como colinas (flotantes). 33. Si Él quiere, calma el viento, y asà reposan inmóviles en su superficie. No cabe duda de que en ello se dan señales para los individuos que son muy pacientes y persistentes (en la adversidad para Su causa) y muy agradecidos (por Sus favores)[13]. 34. O Él los hace (los barcos) hundirse debido a lo que (los viajeros) han ganado; mas, Él pasa por alto muchos (de sus males). 35. Aquellos que discuten con respecto a Nuestras señales y Revelaciones deben saber que no tienen (ninguna escapatoria, ni) ningún lugar de refugio. 36. Todo cuanto se os concede no es sino para el disfrute pasajero de la vida presente y mundana, mas aquello que Dios guarda para vosotros en el Más Allá es mucho mejor y más duradero para aquellos que creen y depositan su confianza en su Señor: 37. Aquellos que evitan los pecados graves y los actos indecentes y vergonzosos (que en verdad son incluidos entre los pecados graves),[14] y cuando se enfadan, incluso entonces perdonan (en lugar de tomar represalias de cualquier clase); 38. Y aquellos que contestan a la llamada de Su Señor y Le obedecen (en Sus órdenes y prohibiciones), y establecen la Oración conforme a sus condiciones; y cuyos asuntos se dan mediante consulta entre ellos mismos;[15] y quienes gastan de lo que les proveemos (para proporcionar sustento para los necesitados, y en la causa de Dios); 39. Y aquellos que, cuando una agresión injusta inflige a (cualquiera de) ellos, se defienden a sà mismos y entre sà (para terminar la agresión). 40. La recompensa de un acto malvado puede solamente ser un mal igual a éste; pero todo aquel que perdone y establezca la reconciliación, su recompensa depende de Dios. No cabe duda de que Él no ama a los malhechores[16]. 41. Pero todo aquel que se defienda y restituya su derecho (de manera legal) después de que él haya sido agraviado, contra tales individuos no hay manera (de reprochar y tomar represalias). 42. La manera (de reprochar y tomar represalias) es solamente contra aquellos que son injustos con la gente y se comportan de manera rebelde en la Tierra, afrentando todo derecho. Para dichos individuos se da un castigo doloroso. 43. Pero, en verdad, todo aquel que tiene paciencia y perdona (el mal cometido contra él), sin duda alguna eso está entre las cosas meritorias que requieren gran resolución. 44. A todo aquel que (debido a su elección) Dios desvÃa, no tendrá por más tiempo a ningún guardián (para ayudarle y apoyarle). Contemplarás a los malhechores, cuando vean el castigo, decir: «¿Existe algún modo de volver atrás (al mundo para que nosotros pasemos a ser individuos rectos)?». 45. Los contemplarás traÃdos ante ello (el Infierno) amedrentados y humillados por la deshonra, y mirando a su alrededor con mirada furtiva. Y aquellos que creen dirán: «Aquellos son los verdaderos perdedores que se han arruinado a sà mismos y a sus familias en el DÃa de la Resurrección». Cuidado: los malhechores se hallan en un castigo duradero. 46. Y sin lugar a dudas no tendrán ningún guardián para ayudarles aparte de Dios (tan sólo Él es el Guardián con poder para ayudar a Sus siervos, tal y como Su Voluntad dicta). A todo aquel que Dios extravÃa, ya no puede tener un camino (a la guÃa y a la felicidad eterna). 47. Contestad a la llamada de vuestro Señor antes de que acontezca sobre vosotros un DÃa que Dios no eliminará (de ellos) y nadie puede impedir que Él lo haga llegar. Vosotros no tendréis ningún refugio en ese DÃa, ni poder de negación (de cualquiera de vuestros pecados o vuestra identidad). 48. Pero (no te aflijas) si se apartan en aversión (de tu llamada, Oh Mensajero): No te hemos enviado (como Mensajero) para ser su protector (para prevenir que obren de manera incorrecta o asumir la responsabilidad de ellos). Lo que te incumbe a ti no es sino transmitir (el mensaje de Dios) completamente. En verdad, cuando favorecemos al ser humano con una muestra de la misericordia, éste se regocija en ello (sin ni siquiera pensar en expresarle gratitud a Aquel Quien lo favoreció). Pero si un mal le acontece debido a lo que han anticipado sus manos, entonces el ser humano es sin duda alguna desagradecido. 49. A Dios Le pertenece la soberanÃa de los Cielos y de la Tierra. Él crea lo que Su Voluntad dispone. Él concede a quien Él quiere hijas, y concede a quien Él quiere hijos. 50. O Él los mezcla, a los hijos y a las hijas (concedidos a quien Su Voluntad dicta); y hace estéril a quien Su Voluntad dicta. Él es sin duda Omnisciente, Todopoderoso. 51. No es propio de ningún mortal que Dios le hable a menos que sea por Revelación o tras un velo, o enviando a un mensajero (ángel) para revelar, por Su venia, lo que Su Voluntad dispone (revelar)[17]. No cabe duda de que Él es Aquel Quien es Excelso, Omnisapiente. 52. Y asÃ, (en los modos indicados) te hemos revelado un espÃritu de Nuestra orden (el Mensaje vivificante, el Corán). No habrÃas sabido (en otras circunstancias) lo que era el Libro (con todo el conocimiento que contiene y el estilo de vida que establece), y lo que era la fe (tal como se encuentra descrita por el Libro y con todos sus principios, requerimientos e implicaciones). Pero lo hemos creado una luz con la que guiamos a quienes Nuestra Voluntad dicta de entre Nuestros siervos. Y con toda certeza tú, (por la guÃa de Dios) guÃas a (las personas) al camino recto, 53. Al camino de Dios, a Quien pertenece lo que se halla en los Cielos y sobre la Tierra. Y a Dios se remiten todos los asuntos. [1] Estos versÃculos iniciales hacen referencia a la Revelación. Como expresión, significan la comunicación de Dios de Sus mensajes a Sus Profetas y Mensajeros de una manera especial, la naturaleza exacta de la cual no podemos conocer. Tal y como será mencionado en el versÃculo 51 en esta sura, y como fue explicado antes en la sura 20, nota 5, la Revelación tiene lugar de tres maneras. Dios habla o comunica un mensaje a un Profeta ya sea tras un velo, ya sea ubicando el significado del mismo en el corazón del Profeta (como una clase especial de Revelación); o asimismo enviando un ángel. Un Profeta está seguro de que Aquel Quien le habla tras un velo o ubica un significado en su corazón es Dios. Es debido al compromiso y la majestuosidad de la Revelación que los Cielos casi se desgarran desde lo alto de ellos cuando la transportan al Profeta. El hecho de casi desgarrarse desde lo alto implica que la Revelación se revela desde el «reino» más sublime, o elevado; hay trayectorias a lo largo de las cuales se porta la Revelación de Dios, a lo largo de las cuales los ángeles se mueven; y los actos de los seres conscientes ascienden a Dios (23:17). La sublimidad y la elevación no son, por supuesto, de una clase material o fÃsica. Y según lo explicado en la sura 37:1-3, nota 1, algunos ángeles acompañaron al Arcángel Gabriel, que trajo el Corán gradualmente al Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones sean con él. Esos ángeles se alinearon en filas a lo largo del camino de Gabriel, la paz sea con él, y ahuyentaron a diablos que intentaron arrebatar partes de la Revelación. Algunos de entre de ellos, como los ayudantes de Gabriel, trajeron Revelaciones al Mensajero, la paz y bendiciones sean con él, que no eran del Corán. Los eruditos musulmanes llaman a las Revelaciones que constituyen el Corán «la Revelación recitada». Las Revelaciones que denominan «la Revelación no recitada» y no se incluyen en el Corán, aparecieron ya sea para explicar el Corán o establecer nuevos mandamientos y dirigir al Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, asà como a los creyentes en materias nuevas. La Sunna, como las declaraciones verbales, los actos,y las confirmaciones del Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones sean con él, se basan en estas Revelaciones. El Mensajero dice: «¡Cuidado! He recibido el Corán y su sÃmil [es decir, mi Sunna] junto con él» (Abu Dawud, «Sunna», 5). [2] Al Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones sea con él, le fue ordenado comenzar su misión con sus parientes más cercanos (26:214), y a continuación advertir a todos los habitantes de La Meca (en este versÃculo) y todo el pueblo árabe (en este versÃculo y la sura 41:3) y después a todos los seres conscientes (toda la humanidad y genios) (la sura 38:87; la sura 21:107). [3] La segunda parte del versÃculo es de la misma trascendencia que los versÃculos 103 y 105 en la Sura Hud: Ese es un DÃa en el que todos los seres humanos serán reunidos… De entre aquellos (reunidos juntos), unos son desdichados y otros felices. [4] Para una explicación más detallada, véase la sura 5:48, nota 11. Asimismo, Dios admite en Su Misericordia (los posee y protege, especialmente contra el castigo eterno) a aquellos que no sean malhechores. En cuanto a los malhechores (aquellos que niegan a Dios o Le asocian copartÃcipes y cometen injusticias en vida), Él los excluye de Su Misericordia. [5] Esta breve declaración subraya que Dios no es de la misma clase que aquellos que han sido creados, por lo tanto, se encuentra más allá de todos los conceptos humanos relativos a Él. Por lo tanto Él no tiene compañero alguno, nada se asemeja a Él, ni engendra, ni ha sido engendrado. Nada —ni la materia, ni el espacio o el tiempo— pueden restringirlo o contenerlo. Y esta es la razón por la cual Sus Atributos —Su OÃdo, Vista, Conocimiento, Voluntad, Poder, Creación, y asà sucesivamente— se encuentran también más allá de cualquier cosa que podemos concebir. [6] Este versÃculo posee numerosas consecuencias, como las siguientes: La Religión que Dios ha creado y designado para la humanidad a lo largo de la historia es una, asà como la misma. Tiene los mismos fundamentos de la fe, de la veneración, de la conducta y de la moralidad. Entre los Profetas, Dios eligió a algunos como Mensajeros; y entre los Mensajeros, Él distinguió a cinco dotados de un grado particular: Noé, Abraham, Moisés, Jesús, y Muhammad, la paz y las bendiciones sean con ellos. Él estableció para cada uno de ellos principios de la conducta en vida, además de los pilares de la fe, de la veneración y de la moralidad. Estos principios, que conforman un estilo de vida (Ley), en lo esencial son iguales, aunque se dan algunas diferencias entre ellos en cuestiones secundarias, como podemos entender del versÃculo 5:48 (y de la nota correspondiente 11). Cuando el Último Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, vino, su Ley abarcó todas las Leyes anteriores con ciertos cambios (con relación a cómo la Ley Islámica abordó las anteriores, véase la sura 2:106, nota 95). En la terminologÃa islámica, la Ley es denominada Shari‘ah, y se utiliza para el aspecto práctico de la Religión. El versÃculo utiliza el término disponer con relación a las Leyes prescritas para Noé, Abraham, Moisés y Jesús, la paz y las bendiciones sean con ellos, pero utiliza el verbo revelar, para el Último Mensajero, la paz sea con él. Disponer implica un firme consejo y concede especial importancia a ciertas cosas. Por esto, y en relación con el estilo de vida dispuesto para Noé, Abraham, Moisés y Jesús, la paz y las bendiciones sean con ellos, algunas materias tenÃan especial importancia según la época y peculiaridades particulares a cada uno de ellos. Sin embargo, el uso de revelar para el estilo de vida impuesto al Último Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, implica que todos los aspectos del mismo —incluyendo aquellos que existen en el Corán y aquellos establecidos por la Sunna del Mensajero, la paz sea con él— fueron revelados por Dios y son de importancia universal. El versÃculo primero menciona al profeta Noé y continúa hablando del Último Mensajero, y a continuación el resto de importantes Mensajeros. El motivo de ello es que el profeta Noé, la paz sea con él, es el primer Mensajero a quien una Ley integral para gobernar la vida fue dispuesta, y el Último Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, son los más grandiosos de todos; y el estilo de vida revelado a él es universal e incluye a todos los anteriores. Contemplamos un orden similar en la sura 33:7: Y (recuerda) cuando tomamos de los Profetas su palabra, y de ti (Oh Muhammad), y de Noé, de Abraham, de Moisés y de Jesús, hijo de MarÃa, tomamos de ellos una palabra solemne. Este primer versÃculo menciona a todos los Profetas, aludiendo particularmente a los cinco más grandes de entre ellos, comenzando con el último, debido a su condición preponderante sobre los otros asà como porque la Religión de Dios alcanzó universalidad con él. Preservar y obedecer la Ley es imprescindible para establecer la Religión y preservarla de distorsiones, cambios y alteraciones. La Ley posee el mismo propósito para la Religión que la piel tiene para el cuerpo humano. La razón principal por la que la Religión perdió su originalidad y pureza después de los profetas Noé, Abraham, Moisés y Jesús, la paz y las bendiciones sean con ellos, es que la gente hizo caso omiso de la Ley o la descuidó, la modificó, o la desobedeció. La negligencia o la desobediencia a la Ley es también una de las razones básicas de las divisiones internas entre las comunidades de los Mensajeros después de ellos, y de las desviaciones atestiguadas relacionadas con los fundamentos de la fe. [7] Este versÃculo se refiere principalmente a la Gente del Libro, los discÃpulos de Moisés y Jesús, la paz sea con ellos. Su incertidumbre acerca de su Libro significa que algunos de ellos albergan serias dudas sobre su condición como Libro Divino y/o sobre que algunos pasajes sean realmente de Dios, mientras que algunos otros dudan si se ha preservado y se ha transmitido a ellos en su condición original, e incluso otros se encuentran inmersos en la incertidumbre al respecto. Para el decreto que ya ha sido emitido por Dios, véanse la sura 2:36 y la sura 7:24. [8] Este versÃculo es de una trascendencia similar al versÃculo 3:64: Di (a ellos Oh Mensajero): «Oh Gente del Libro, convenid a una palabra común entre nosotros y vosotros: Veneremos únicamente a Dios, sin atribuirle copartÃcipe alguno y no nos tomemos unos a otros por señores en vez de Dios». Si (aún asÃ) se apartan, decid: «Sed testigos de que somos musulmanes (sometidos exclusivamente a Él)». Véase la nota correspondiente 12. [9] Los dos versÃculos anteriores explican dos principios importantes en el sustento de los seres vivos. Uno es que Dios crea a todos los seres vivos y determina sus necesidades y la manera en que les son proporcionadas. El otro principio es que Él otorga a aquellos que tengan como objetivo el Más Allá más de lo que merecen, pero proporciona a aquellos que tengan como objetivo este mundo una cierta cantidad de provisiones mundanas, sin parte alguna en el Más Allá. Esto implica que es imposible para alguien codicioso de las provisiones mundanas obtener todo en el mundo y sentirse complacido con ello. Por lo tanto uno no debe aspirar a este mundo, sino enfocarse en la cosecha del Más Allá, mientras que no descuida el trabajo para su propio sustento (Véase el versÃculo 28:77, nota 16). [10] Todo el amor es esencialmente para Dios, y el resto de amores deben ser por Él; e incluso el amor por el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, es esencialmente por Dios. Si no, el amor hacia cualquier otro ser, sin considerar a Dios o la relación de ese ser con Dios, puede conducir a la perdición, como el amor de muchos cristianos hacia Jesús, la paz sea con él, que les ha hecho deificarlo, y el amor de muchos chiÃtas hacia ‘Ali, que ha conducido a muchos de ellos, de manera trágica, a desacreditar a una inmensa mayorÃa de Compañeros y de su querida esposa, ‘Aisha. La razón por la que el Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones sean con él, pide a su comunidad a amar a sus parientes cercanos, incluyendo su familia en particular (‘Ali, Fátima, Hasan y Husayn — siendo los dos últimos sus nietos por parte de Fátima y de ‘Ali) era debido al gran servicio que ellos y sus descendientes proveerán al Islam hasta el DÃa del Juicio Final. [11] De acuerdo con un gran número de intérpretes clásicos del Corán, tales como Muyahid, e intérpretes contemporáneos, como Fethullah Gülen, es más apropiado entender de este versÃculo que existen criaturas corpóreas, incluso conscientes como las de la Tierra, en algunas otras partes de los Cielos. En el futuro, la humanidad podrá viajar hasta esos lugares, y en cualquier punto de los Cielos o de la Tierra, podrán reunirse con dichas criaturas. [12] En principio, cada uno logra lo que se merece. Sin embargo, una aflicción que acontece al creyente debido a sus pecados o faltas causa, si el creyente se arrepiente, que tal pecado sea perdonado, siendo una nueva puerta abierta a una nueva recompensa. Sin embargo, aquellos que sufrieron los sufrimientos más grandes han sido los Profetas y sus verdaderos sucesores sirviendo en la causa de Dios; y las aflicciones que sobrevienen a tal gente pecaminosa hacen que los Profetas sean promovidos continuamente a rangos más y más elevados. [13] Cuando una aflicción sobreviene a los creyentes, muestran paciencia; cuando se les favorece con algo bueno, dan gracias a Dios. En cualquier caso, ganan la recompensa. [14] Para los pecados graves, véase la sura 4:31, nota 11. «Los actos indecentes y vergonzosos» denotan generalmente actos tales como fornicación, adulterio, prostitución y homosexualidad. [15] La consulta es la primera condición para llegar a la decisión correcta. Las decisiones a las que se llega sin la debida reflexión ni una adecuada consideración comúnmente fracasan. Los individuos que dependen solamente de sà mismos y están desvinculados de los demás sin importarles las opiniones ajenas, aunque sean genios, están al borde del error, en comparación con aquellos que ofrecen y reciben opiniones. (Véase Perlas de la SabidurÃa, pág. 83). El sistema consultivo es tan importante en el Islam que Dios elogia la primera comunidad musulmana ejemplar como una comunidad cuyos asuntos fueron conducidos mediante la consulta. Éste pasa a ser más patente cuando nos percatamos que el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, condujo a esta primera comunidad, quien nunca pronunció discurso alguno por sà mismo o por capricho, sino que pronunció solamente sobre aquello que le fue revelado por Dios (53:2-3); Dios considera la consulta tan importante que Él pidió a Su Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, practicarla con sus Compañeros (3:159). Incluso después del revés que sufrieron los musulmanes en la Batalla de Uhud (en el año 625), debido a la desobediencia de los algunos Compañeros de las órdenes del Profeta, Dios le comunicó que promoviera la consulta. El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, y sus sucesores rectamente guiados siguieron siempre el principio de la consulta. La consulta establece numerosos asuntos entre los musulmanes. Los jueces que no pueden decidir casos emplean la consulta para alcanzar un veredicto, basándose en el Corán y la Sunna, haciéndolo asà similar al iytihad (deduciendo nuevas Leyes mediante el razonamiento basado en el Corán y la Sunna) y a qiyas (analogÃa). Asimismo, cualquier castigo de una naturaleza secundaria que no se mencione explÃcitamente en el Corán y la Sunna puede ser pronunciado después de consultar a autorizados juristas musulmanes. [16] El Corán insiste en la justicia y la igualdad de los derechos, y que los valores inviolables precisan igual respeto y el talión. Por lo tanto el Corán permite corresponder el mal que ha sido cometido contra nuestra persona si el talión es posible. (Para una explicación más detallada, véanse los versÃculos 2:178-179, 194, notas 131, 140; 5:31, 45, notas 6, 10.) Sin embargo, puesto que una persona agraviada puede ser tentada fácilmente a exceder los lÃmites en el talión, en los lugares en donde el Corán menciona el permiso de la ley del talión como principio legal, también advierte frente a exceder dichos lÃmites y llama la atención a la belleza y a la importancia del perdón, exhortando a los individuos que perdonen cualquier fechorÃa infligida sobre ellos (Véase la sura 22:60, nota 16). [17] Cada ser humano posee el potencial de que Dios se le dirija. Sin embargo, para utilizar este potencial, dicho individuo tiene que haber logrado cierto grado de pureza espiritual e intelectual. Los Profetas estaban dotados con la más elevada categorÃa de dicha pureza. La alocución especial de Dios a los Profetas se llama wahy (Revelación). La Revelación acontece de tres maneras. La primera es que Dios ubica de inmediato el significado de la misma en el corazón del Profeta y éste sabe que dicho significado proviene de Dios. Ésta es la primera manera mencionada en el versÃculo como por Revelación. La segunda manera o forma por la que la Revelación acontece es que Dios habla a un ser humano tras un velo, de la misma manera que se dirigió al profeta Moisés, la paz sea con él, en el valle de Tuwa, tras un árbol; o como en el monte SinaÃ, donde Moisés, la paz sea con él, escuchó la alocución de Dios tras un velo, la identidad del cual no conocemos. La tercera manera es que Dios envÃa un ángel para transmitir Su mensaje al Profeta. El Corán fue revelado al Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones sean con él, de esta manera. El Arcángel Gabriel se lo trajo. El Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, lo vio y escuchó su discurso. Una persona puede también recibir el mensaje de Dios en sueños. Si un Profeta recibe tal mensaje en sus sueños, es a su vez una Revelación. Una persona normal y corriente puede también tener sueños verdaderos con los cuales pueda recibir cierto significado del Todopoderoso. Tales sueños requieren a veces una interpretación, pero a menudo son lo bastante claros como para no necesitar de la misma. Los significados o los mensajes que un creyente normal y corriente recibe en sueños verdaderos se denominan las «buenas nuevas» según una Tradición profética (al-Bujari, «Ta‘bir» 5). Dios también revela o inspira a los animales (16:68). Esto es un conocimiento ya sea constante e intrÃnseco a ellos, depositado en su interior, o una constante orientación o guÃa de Dios (véase el Apéndice 9). |
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