Inicio arrow Últimos añadidos arrow Sura 22 Al-Hayy (El Peregrinaje)
Sura 22 Al-Hayy (El Peregrinaje) PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 4
MaloBueno 
escrito por Ali Ünal   
20.08.2009

Período de Medina

Está comúnmente aceptado que esta sura comenzó a ser revelada en La Meca y fue completada en Medina. Consta de 78 versículos.

Esta sura critica a los politeístas de La Meca por su insistencia ciega y deliberada en atribuirle copartícipes a Dios y muestra las contradicciones de sus credos. Advierte a los creyentes, que puedan vacilar y no perseverar a través de algunas de las dificultades que la aceptación de una nueva fe conlleva naturalmente. Asimismo, la sura permite a los creyentes establecer una resistencia armada ante el continuo hostigamiento de los habitantes de La Meca y sus amenazas contra la seguridad de los musulmanes en Medina.

En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo.

1. ¡Oh seres humanos! Apartaos de la desobediencia a Dios con veneración a Él y piedad y entrad bajo Su protección. (No olvidéis nunca que) la violenta convulsión de la Última Hora es una cosa imponente.

2. El Día en que todos lo veáis, toda madre que amamante abandonará a su bebé en terror y toda hembra embarazada se deshará de su carga. Verás a toda la gente como si hubiesen perdido el juicio, mientras, de hecho, están en sus cabales. Esto es porque el castigo de Dios es extremadamente severo.

3. Entre la gente, están aquellos que discuten sobre Dios sin ningún conocimiento verdadero y siguen a todo diablo corrupto, rebelde y malicioso.

4. Se ha decretado sobre él (Satanás) que quien le adopte como guardián, sin duda le extravía y le guía al castigo del Fuego Llameante.

5. ¡Oh seres humanos! Si dudáis de la Resurrección (considerad que) os hemos creado de tierra (al principio cuando no había nada de vuestra existencia como seres humanos), y el origen material de cada uno de vosotros es la tierra. Luego, (os hemos creado) de una gota de líquido (seminal), a continuación de un coágulo adherido (a la pared del útero), después, de un pedazo en parte formado y en parte informe, y diferenciado e indiferenciado, y de esta manera aclaramos para vosotros (la realidad de la Resurrección)[1]. Y causamos lo que queremos (que venga al mundo) que se pose en las matrices por un tiempo determinado. Luego, os hacemos salir como bebés (dependientes), luego (os proveemos de todo lo que es necesario y apropiado) para que alcancéis vuestra edad de plena fortaleza. Algunos de vosotros mueren (durante dicho período de crecimiento y después) y otros quedan reducidos al más miserable estado de vejez, dejando de saber después de haber sabido algo. (Como otra prueba de la Resurrección y otro signo para comprenderlo) ves la tierra seca y sin vida, y de repente, cuando hacemos caer agua (conocida y bendita) sobre ella, se agita, se hincha y hace brotar todo par de vegetación agradable.

6. Y por lo tanto, Dios es Aquel Quien es la Verdad Absoluta y Leal, y Él da la vida a los muertos y Él posee poder absoluto sobre todas las cosas.

7. Y la Última Hora seguro que llegará, no hay duda de ello. Y Dios sin duda resucitará a todos los que están en las tumbas.

8. Aún así, entre la gente hay algunos que discuten sobre Dios sin tener verdadero conocimiento, o guía verdadera[2] o un Libro (Divino) iluminador.

9. Continúan discutiendo arrogantemente para desviar a la gente del camino de Dios[3]. Para ellos se da deshonra en este mundo y en el Día de la Resurrección les haremos probar el castigo del Fuego abrasador.

10. «Este castigo es el resultado de lo que has (cometido y) adelantado con tus propias manos, y Dios nunca es injusto con Sus siervos en lo más mínimo».

11. Entre la gente hay también muchos que veneran a Dios en el límite (de la fe) esperando tan solo beneficios mundanos. Si algún bien le sobreviene, está satisfecho con ello, pero si una prueba le aflige, se aparta totalmente revirtiendo a la incredulidad. Él (de ese modo) sufre la pérdida de este mundo y del Más Allá. Esta es en realidad la pérdida obvia.

12. Invoca, aparte de Dios, a aquello que no puede dañarle ni beneficiarle. Esto es en realidad el extravío irremediable.

13. Incluso invoca al ser que es más probable que le haga más daño que beneficio. ¡Cuán maligno patrón y cuán maligno asociado!

14. Sin duda, Dios admitirá a aquellos que creen y hacen actos buenos y rectos en los Jardines a través de los cuales discurren ríos. Sin duda Dios hace lo que Su Voluntad dicta.

15. Quien crea que Dios no va a ayudar al Mensajero a la victoria en el mundo y a la prosperidad en el Más Allá, entonces que remueva cielo y tierra para evitar dicha ayuda. Que extienda una cuerda hacia el cielo (para evitar que la ayuda de Dios y la Revelación no le lleguen) y que luego corte la cuerda para descender sin destrozarse. Que luego vea si sus ardides van a serle de alguna ayuda y (si puede) acabar con lo que le encoleriza.

16. Es ante dicha rabia y maldad que enviamos el Corán con mensajes claros en significado y contenido y como signos manifiestos de la verdad; y Dios guía a quien Su Voluntad dispone.

17. Aquellos que creen de verdad (en Dios y siguen a Muhammad), y aquellos que se hicieron judíos, los sabeos, los cristianos, los zoroástricos y los que atribuyen copartícipes a Dios (sin tener ninguna relación con ninguna religión divinamente inspirada)[4], sin duda Dios juzgará entre ellos en el Día de la Resurrección. Dios es Testigo sobre todas las cosas.

18. ¿No consideras que todo lo que hay en los Cielos y todo lo que hay sobre la Tierra se postra ante Dios, tal y como lo hace el Sol, la Luna, las estrellas, las montañas, los árboles y las bestias y tal y como lo hacen muchos de entre los seres humanos?[5] Pero muchos otros están condenados al castigo merecidamente. A quien Dios humilla nadie le puede honrar. Sin duda, Dios hace lo que Su Voluntad dicta[6].

19. Estos son dos grupos opuestos (aquellos que se postran ante Dios y aquellos que no lo hacen. A pesar de que haya diferencias de perspectiva entre cada grupo) discuten sobre (la verdad relativa a) su Señor. En cuanto a los que no creen (los que categóricamente niegan a Dios o los que Le atribuyen copartícipes en Sus Atributos o autoridad como Señor) seguro que se les cortarán trajes de fuego, con agua hirviendo derramándose sobre sus cabezas,

20. Con los cuales todo lo que está dentro de sus cuerpos, así como sus pieles, es derretido.

21. También para ellos hay azotes y mazas de hierro.

22. Siempre que en su angustia pretendan salir del Fuego, serán devueltos a él (y les será dicho): «¡Probad el castigo del Fuego abrasador!».

23. (Por otro lado) Dios admitirá a aquellos que crean y hagan actos buenos y rectos en los Jardines a través de los cuales discurren ríos, adornados allí con brazaletes de oro y perlas y allí sus vestidos serán de seda[7].

24. Han sido guiados a (creer y a declarar) la más pura de las palabras[8]; y han sido guiados al camino del Digno de Alabanza (diciendo y haciendo sólo lo que es digno de alabanza).

25. Aquellos que no creen y apartan (a otros) del camino de Dios y (a los creyentes de visitar) la Mezquita Sagrada, la cual hemos establecido como un lugar de veneración para todos (los creyentes) por igual, tanto para aquellos que moran ahí (en La Meca) como aquellos que vienen de fuera; al que busque desviarse del camino recto allí por injusticia deliberada, hacemos que pruebe un castigo doloroso.

26. Recuerda cuando asignamos a Abraham el emplazamiento de la Casa (la Ka‘ba) como lugar de veneración (ordenándole): «No Me atribuyas ningún copartícipe a Mí de ninguna manera, y mantén Mi Casa pura (de cualquier impureza espiritual o material) para aquellos que girarán alrededor de ella en devoción y aquellos que permanecerán en Oración ante ella y aquellos que se inclinarán y se postrarán en veneración.

27. Públicamente proclama (la obligación de) la Peregrinación para toda la humanidad, para que vengan a ti a pie y en camellos flacos, viniendo desde todos los puntos remotos.

28. Para que atestigüen todos los beneficios (espirituales, sociales y económicos) que les aguarden y que ofrezcan durante los días conocidos y establecidos los animales de sacrificio que Él les ha proveído, pronunciando sobre ellos el Nombre de Dios. Comed de su carne y alimentad a los afligidos y a los pobres.

29. Después de eso, que se arreglen (cortándose el pelo, quitándose el ihram [las vestimentas del Hayy], tomando un baño, cortándose las uñas, etc.) y cumplan los votos (si han hecho alguno y que completen otros actos del Peregrinación) y den vueltas alrededor de la Casa más Antigua y Honorable en devoción[9].

30. Todo esto (es lo que Dios ha ordenado respecto al Hayy). Por lo tanto quien venera las cosas sagradas de Dios, encontrará que es lo mejor para él ante su Señor. El ganado se os ha hecho lícito (para sacrificar y comida) excepto lo que ya se os ha mencionado (como ilícito). Por lo tanto, evitad el abominable mal de la idolatría y evitad toda palabra de falsedad (nunca digáis, consideréis o legisléis nada contrario a los mandamientos revelados respecto a lo lícito y a lo ilícito)[10].

31. Sed creyentes de pura fe en Dios, sin atribuirle copartícipe alguno a Él. Quien atribuye copartícipes a Dios es como si hubiese caído del cielo y las aves de presa salvajes se lo llevan o el viento le arrastrase a un profundo acantilado distante (haciéndole pedazos)[11].

32. Esto (es la verdad misma). Y quien venera los símbolos públicos y los rituales establecidos por Dios (tal y como las Oraciones de Yumu’a e ‘Id, la llamada a la Oración, el Sacrificio y los ritos de la Peregrinación) sin duda, es por verdadera piedad y conciencia de Dios en sus corazones.

33. Hay beneficios para vosotros en ellos (los animales de sacrificio, cuyo ofrecimiento en la causa de Dios está entre los símbolos públicos y rituales del Islam) hasta el plazo designado (de su sacrifico). Luego el último lugar adonde serán llevados para el sacrificio (durante el Hayy) es en los sagrados recintos de la Casa Más Antigua y Honorable.

34. Para cada comunidad creyente, hemos establecido el sacrificio como un acto de veneración a ser realizado en un determinado tiempo y lugar. Por lo tanto, han de pronunciar el Nombre de Dios sobre lo que les hemos proveído como ganado (al sacrificarlo). Y (tened en cuenta que) vuestro Dios es Dios Único, así que someteos tan solo a Él totalmente. Y da buenas nuevas a los siervos profundamente devotos y humildes.

35. Aquellos cuyos corazones tiemblan de temor reverencial cuando Dios es mencionado; que siempre son pacientes ante cualquier mal que les sobrevenga; que siempre establecen la Oración conforme a sus condiciones; y que gastan (en la causa de Dios y por los necesitados) de aquello que les hemos proveído.

36. Y el ganado (incluyendo especialmente a los camellos); hemos establecido su sacrificio como uno de los símbolos públicos y rituales establecidos por Dios para vosotros, en los que hay mucho bien para vosotros. Cuando (los camellos) se pongan en fila para ser sacrificados, pronunciad el Nombre de Dios sobre ellos. Cuando caigan sobre sus costados y mueran del todo listos para ser comidos, comed de su carne y alimentad a los pobres que (no piden y) viven satisfechos y aquellos que piden con debida humildad. (Es por los propósitos y beneficios mencionados, y basándose en los principios mencionados que) hemos puesto a los animales de sacrificio a vuestro servicio, para que deis gracias a Dios[12].

37. (Tomad en consideración que) ni su carne ni su sangre alcanza a Dios, sino que solamente vuestra piedad y vuestra conciencia de Dios Le llegan de vosotros. (Es por los propósitos y beneficios mencionados, y basándose en los principios mencionados que) hemos puesto a los animales de sacrificio a vuestro servicio, para que exaltéis a Dios por haberos guiado (a la creencia, veneración y obediencia correctas a Él). Da las buenas nuevas a aquellos que se dedican a hacer el bien, conscientes de que Dios les está contemplando.

38. Sin duda, Dios defiende firmemente a aquellos que creen. Sin duda alguna, Dios no ama a los traidores ingratos.

39. A los creyentes contra los cuales se hace la guerra se les ha dado permiso para que luchen en respuesta por haber sido tratados injustamente. Sin duda, Dios tiene poder absoluto para ayudarles a la victoria.

40. Aquellos que han sido expulsados de sus hogares contra todo derecho, por ninguna otra razón más que por decir «Nuestro Señor es Dios». Si no fuese porque Dios repele alguna gente por medio de otras, los monasterios, iglesias, sinagogas y mezquitas, donde Dios es regularmente venerado y Su Nombre es en gran medida mencionado, habrían sido demolidos (con el resultado de que Dios ya no sería venerado y la Tierra se haría inhabitable). Sin duda alguna Dios ayuda a todo aquel que ayuda a Su causa. Sin duda, Dios es Fuerte, Glorioso poseedor de irresistible poder.

41. Son los creyentes quienes, si les damos autoridad en la Tierra, sin duda alguna establecen la Oración conforme a sus condiciones, pagan completamente la Limosna Prescrita Purificadora, ordenan y promueven lo correcto y lo bueno así como prohíben y tratan de prevenir el mal. Con Dios se da el resultado de todos los asuntos[13].

42. Si te niegan (Oh Mensajero, respecto al Mensaje que les comunicas, has de saber que) antes que ellos, la gente de Noé, de ‘Ad y de Zamud también negaron (a los Mensajeros que les fueron enviados a cada una).

43. Así hizo también el pueblo de Abraham y el pueblo de Lot;

44. Y los moradores de Midian. Y Moisés también fue negado (por el Faraón y su clan). Cada vez que concedí un plazo a los incrédulos y luego les agarré (cuando persistieron en la incredulidad y las injusticias), ¡cuán impresionante fue Mi repudiación!

45. Cuántas ciudades hemos destruido por haberse entregado a la injusticia; y ahora yacen en ruinas con sus techos hundidos, sus fuentes y pozos abandonados y sus imponentes y elevados castillos derrumbados.

46. ¿Es que nunca viajan por la tierra (y ven todas estas escenas con un ojo que les permita aprender) para que puedan tener corazones con los que razonar (y llegar a la verdad) u oídos con los que oír (la llamada de Dios)? Porque en realidad, no son los ojos los que son ciegos, sino los corazones que están en sus pechos los que son ciegos[14].

47. Te desafían a que adelantes para ellos el castigo de Dios (con el que han sido amenazados). Hazles saber que Dios nunca falta en cumplir Su promesa; pero un día con tu Señor es como mil años de vuestro cálculo[15].

48. (Que no te pidan que adelantes Nuestro castigo para ellos.) A cuántas ciudades que se entregaron a la maldad les concedí un plazo; pero luego las agarré (mientras persistían en la incredulidad y en las injusticias); y a Mí es el retorno.

49. Di (Oh Mensajero): «¡Oh gente! (No soy un hombre que pueda hacer lo que quiera ni lo que vosotros queráis) Soy solo un manifiesto advertidor enviado a vosotros».

50. Por lo tanto para aquellos que creen y hacen actos buenos y rectos hay un perdón (que acarreará bendiciones imprevistas) y una provisión honorable y generosa (en el Más Allá).

51. En cuanto a aquellos que luchan contra Nuestras Revelaciones, buscando frustrarlas y anularlas, serán los compañeros del Fuego Abrasador.

52. Nunca enviamos a un Mensajero o Profeta antes de ti sin que cuando recitase (las Revelaciones de Dios a la gente), Satanás haría insinuaciones (sobre dichas Revelaciones provocando que la gente las malinterpretase de muchos modos incorrectos en vez de hacerlo del modo correcto). Pero Dios abroga cualquier insinuación que puede hacer Satanás y luego confirma y establece Sus Revelaciones. Dios es Omnisciente y Omnisapiente.

53. Hace de las insinuaciones de Satanás una prueba para aquellos que en el centro de su corazón tienen una enfermedad (que extingue la facultad de su compresión y corrompe su carácter) y que tienen corazones endurecidos. Los malhechores de hecho se han alejado de la verdad y están en un profundo cisma.

54. Mientras que aquellos a los que se les han dado el conocimiento (de la verdad) saben (con una mayor certeza) que lo que Dios revela es la verdad misma, y ellos creen en ella y sus corazones se someten a Él en suma humildad. Dios, sin duda alguna, guía al camino recto a aquellos que creen con sinceridad.

55. Mientras que aquellos que persisten en la incredulidad no cesarán de tener dudas sobre ella (la Revelación) hasta que la Última Hora les sobrevenga de repente o les llegue el castigo de un día yermo (cuando toda esperanza se convierta en desesperación y tras el cual no habrá ninguna noche en la que descansar).

56. Ese Día, la autoridad absoluta pertenece exclusivamente a Dios. Él juzga (a toda la gente y distingue) entre ellos. Por consiguiente, aquellos que creen y hacen actos buenos y rectos estarán en Jardines de bondad y bendición.

57. En cuanto a aquellos que no creen y niegan Nuestras Revelaciones, para ellos habrá un castigo vergonzoso y humillante.

58. Aquellos que emigran por la causa de Dios, y luego sean matados (por la causa de Dios) o mueren, Dios sin duda les proveerá con un sustento bueno y sano. Sin duda, Dios es el Mejor de los proveedores con el supremo rango de provisión.

59. Con toda seguridad, les admitirá en un lugar con el cual estarán satisfechos. Sin duda, Dios es Omnisciente, Clemente.

60. Así será. Y aquel que responda a un mal que se le haya hecho en la medida de dicho mal, y luego sea sujeto de nuevo a opresión, Dios sin duda le ayudará. En verdad, Dios es Perdonador (pasa por alto las faltas de Sus siervos), Indulgente[16].

61. Así (hará Él) ya que Dios hace que la noche se convierta en día y hace que el día se convierta en noche, y Dios es Quien todo lo Oye y todo lo Ve[17].

62. Así (hará Él) porque Dios es Aquel Quien es la Verdad Absoluta y todo lo que ellos (los incrédulos) deifican e invocan en lugar de (o aparte de) Él es pura falsedad; y porque Dios es Aquel Quien es Excelso, Grande.

63. ¿No consideras que Dios hace descender del cielo agua, y contempla, la tierra verdea? Sin duda, Dios es Sutil (que penetra las dimensiones más diminutas de todas las cosas y cumple lo que Su Voluntad dicta de maneras que no son totalmente tangibles), Consciente de todo.

64. A Él Le pertenece todo lo que está en los Cielos y sobre la Tierra. Sin duda, Dios es Acaudalado y Autosuficiente (absolutamente independiente de toda la creación), el Digno de Alabanza (Quien provee a todos ellos como su Señor)[18].

65. ¿Acaso no consideras que Dios ha hecho todo lo que está sobre la Tierra para que os sirva, y los barcos que surcan el mar por Su orden? Y sostiene el Cielo para que no caiga sobre la Tierra a menos que sea por Su permiso. Sin duda Dios es Piadoso y Compasivo con la gente.

66. Es Él Quien os ha dado la vida, después os hace morir, luego os resucitará de nuevo. Sin embargo, el ser humano es verdaderamente ingrato.

67. Para cada comunidad, hemos asignado un sistema integral de veneración el cual deben observar. Por lo tanto, no dejes a aquellos (que siguen sus propios sistemas) que te lleven a discusiones acerca de este asunto, sino continúa llamando a la gente a tu Señor. Sin duda alguna estás en el camino recto que conduce a la pura guía[19].

68. Si discuten contigo, solamente di: «Dios sabe bien lo que estáis haciendo. (Se me pedirá cuentas de mis actos, y a vosotros, de los vuestros. Sois libres de todo lo que hago, y soy libre de todo lo que hacéis)».

69. Dios juzgará entre vosotros el Día de la Resurrección acerca de lo que solíais discrepar.

70. Acaso no sabes que Dios sabe con toda seguridad todo lo que se halla en los Cielos y sobre la Tierra (incluyendo todo lo que ocurre en ellos). Todos están registrados en un Libro. Esto (guardar el registro de todos ellos) es de hecho fácil para Dios.

71. Y sin embargo, adoran, aparte de Dios, a las cosas para las cuales Él no ha enviado ninguna autorización, ni se basan en el verdadero conocimiento (a la hora de aseverar que pueden haber copartícipes aparte de Él). Los malhechores no tendrán ningún auxiliador (para protegerlos del castigo de Dios).

72. Cuando Nuestras Revelaciones, claras como evidencia y en significado son recitadas (y comunicadas) a ellos, notas la pura repugnancia y la negación en los rostros de aquellos que no creen; estaban a punto de abalanzarse sobre aquellos que comunican Nuestras Revelaciones a ellos. Di: «Entonces, ¿queréis que os diga algo peor que lo que ahora consideráis repugnante? ¡El Fuego! Dios lo ha prometido a aquellos que no creen. ¡Cuán maligno destino de llegada!».

73. ¡Oh seres humanos! Se da una parábola, así que prestad atención a ésta: Aquellos a quienes, aparte de Dios, deificáis e invocáis nunca podrán crear ni una mosca, aunque todos se reunieran para hacerlo. Y si una mosca les arrebata algo, no pueden recuperarlo de ella. ¡Impotente es efectivamente el que pide, y (así es) aquel del que se ha pedido!

74. No tienen ningún juicio verídico de Dios como exige Su condición de ser Dios. Sin duda alguna Dios es Firme, Glorioso poseedor de poder irresistible.

75. Dios elige a los Mensajeros de entre los ángeles así como de entre los seres humanos (así que todos son seres creados que no tienen parte alguna en la Divinidad en absoluto). Con toda seguridad Dios es Aquél que todo lo Oye, todo lo Ve.

76. Él sabe lo que hay ante ellos y lo que hay tras ellos (lo que hay en su futuro y en su pasado, lo que ellos conocen y lo que les está oculto). Todos los asuntos son en última instancia referidos a Dios (y todo lo que Él quiere ocurre).

77. ¡Oh vosotros que creéis! Inclinaros y postraros, (así realizad la Oración), y cumplid todos los demás deberes vuestros de veneración hacia vuestro Señor, y cumplid (todas las demás órdenes de vuestra Religión, todas las cuales son) buenas, de modo que podáis prosperar[20].

78. Esforzaros en la causa de Dios y solamente por Él (contra Sus enemigos para elevar Su palabra, y contra Satanás y vuestras almas carnales que ordenan el mal), de una forma digna de tal esfuerzo[21]. Él os ha elegido (especialmente para esta tarea)[22] y no ha impuesto ninguna dificultad sobre vosotros en la Religión[23]. Este es el camino de vuestro padre Abraham. Dios os nombró musulmanes anteriormente[24], y en este Libro, que el Mensajero (más noble) puede ser un testigo para vosotros (en cuanto a los caminos que seguís), y que vosotros podéis ser testigos para la gente. Así que estableced la Oración conforme a sus condiciones, pagad la Limosna Purificadora Prescrita, y manteneros firmes a Dios. Él es vuestro Dueño y Guardián. ¡Cuán excelente Guardián y Dueño es y cuán excelente Ayudante es!


[1] Respecto a los estadios completos del desarrollo del embrión humano que el Corán nos enseñó catorce siglos atrás, y que la moderna ciencia de la embriología ha descubierto recientemente, véase la sura 23:12-14.

Como en otros versículos (por ejemplo, la sura 21:104 y la nota 25 correspondiente), el Corán trae a nuestra atención la primera creación como analogía de la Resurrección. También menciona, como signo y prueba de ello, la creación del ser humano, comenzando con los elementos en la tierra, el aire, el agua y continuando con los estadios del desarrollo en el útero materno. En realidad debe ser mucho más fácil para la razón aceptar que un ser que no era antes algo totalmente desconocido en la existencia, y que luego fue creado en etapas con materiales que no tienen ningún parecido a él, sea, por el mismo Poder Creativo, resucitado después de la muerte.

[2] Este versículo cita tres fuentes en las que se debe uno basar para tener un conocimiento correcto de Dios. Éstas son: (i) el conocimiento adquirido a través del estudio y de la reflexión sobre la creación a la luz de la Revelación y a través de las disciplinas de la vía espiritual; (ii) la verdadera guía que es referida a la Divina Revelación o inspiración o la guía de cualquiera de los mencionados en 4:69; y (iii) el Libro Divino, que ilumina las mentes y los corazones.

[3] Zamajshari, el autor de al-Kashshaf, dice que aquellos mencionados en los versículos 8 y 9 que discuten sobre Dios son los corruptos, rebeldes y malvados diablos mencionados en el versículo 3 y aquellos que discuten en el versículo 3 son los que les siguen.

[4] Este versículo menciona tres grupos esenciales de la fe. El primer grupo incluye a los verdaderos creyentes que siguen al profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él. Ellos son también los verdaderos herederos de todos los Profetas anteriores.

El segundo grupo está compuesto de cuatro subgrupos:

Entre los judíos hay algunos que han reducido su Religión revelada por Dios a una religión nacional o tribal y a Dios en un dios que pertenece exclusivamente a una raza. También han negado la vida eterna y han reducido la felicidad eterna a la felicidad mundana en la supuesta «tierra prometida». Además, han alterado la Ley Divina.

Los sabeos fueron tanto aquellos que pretendían seguir al profeta Juan, la paz sea con él, como aquellos que adoraban cuerpos celestes; pero pretendían seguir la religión de los profetas Seth y Enoch, la paz sea sobre ellos. Ambos grupos vivieron en el norte del actual Irak.

Los cristianos mencionados aquí son aquellos que, aun siguiendo al profeta Jesús, la paz sea con él, mancillaron la fe de Jesús atribuyéndole un hijo a Dios, o pretendiendo que Jesús era la encarnación de Dios y atribuyeron divinidad a la Virgen María y al Espíritu Santo, que actuó como medio del regalo de Dios que fue el hijo que tuvo María. También importaron otras doctrinas paganas a su religión.

El término zoroástricos se refiere a los adoradores del fuego de Persia. Creían en dos deidades separadas: una deidad de luz y bondad y una deidad de oscuridad y maldad. Pretendían ser seguidores de Zoroastro.

El Corán considera a los judíos y a los cristianos como Gente del Libro. El Mensajero de Dios y los Compañeros, basándose en este versículo, también trataron a los sabeos y a los zoroástricos como Gente del Libro.

El tercer grupo consiste en los politeístas que no siguen ningún Libro Divino o Profeta y que a pesar de muchos de entre ellos creen en Dios en cierto modo como Creador del Universo, han adoptado y adoran a otras muchas deidades que, generalmente, son representadas por ídolos o estatuas.

[5] La razón por la cual muchos seres humanos son mencionados específicamente, a pesar de que se les incluye entre aquellos que están sobre la Tierra, es que todos los seres humanos se postran ante Dios en el sentido de que no pueden escapar a las leyes de «la naturaleza» o de la creación de Dios y el funcionamiento del Universo en muchos aspectos, tales como su venida a este mundo y su partida del mismo, el modo en que funcionan sus cuerpos, la designación de sus familias y razas, y su físico, etc. Sin embargo, muchos de entre los seres humanos se postran ante Dios por voluntad propia. Creen en Él, Le veneran y viven de acuerdo con Sus mandamientos.

[6] Dios Todopoderoso es absolutamente libre en Su voluntad y actos. Sin embargo, en Sus dictámenes sobre los seres humanos, considera sus elecciones, sus actos y sus intenciones. Tal y como hemos mencionado con regularidad en estas notas, respecto a la Voluntad absoluta de Dios y a Su relación con la voluntad humana y los dictámenes sobre los seres humanos, los versículos No cabe duda que la Tierra pertenece a Dios y hace que la hereden aquellos de Sus siervos que Su Voluntad dicta (7:128) y Mis siervos rectos heredarán la tierra (21:105), constituyen un buen ejemplo. Entendemos que la voluntad de Dios toma en consideración las elecciones y los actos libres de los seres humanos cuando Él decreta algo respecto a ellos.

[7] Respecto a un versículo similar y a su explicación, véase la sura 18:31, nota 17.

[8] Lo que quiere decirse en este versículo es que dicha gente cree y declara No hay más deidad que Dios y solamente profieren algo puro tal y como la declaración de fe, mencionar a Dios, dar consejo por Dios, recitar el Corán, etc. Se apartan de toda conversación vana, inútil o inapropiada.

[9] Los últimos dos versículos mencionan ciertos actos prescritos del Hayy, algunos de los cuales ya han sido mencionados en la sura 2:196-203.

Al llegar al miqat (el lugar determinado para declarar el estado ihram), los peregrinos deben afeitarse, cortarse las uñas, realizar gusl o wudu, y ponerse algún perfume. Los hombres se ponen su atuendo especial de Hayy, el cual es también llamado ihram, ya que este es el comienzo y el símbolo de estar bajo el estado de ihram. No existe un atuendo especial para las mujeres más que el más modesto vestido que cubre el cuerpo ligeramente de la cabeza a los pies (salvo las manos y los pies). Los candidatos a ser peregrinos pueden ofrecer una Oración de dos rak’as y declarar su intención de realizar Hayy o Umra, o Hayy y Umra juntos, o Umra). Vestir el ihram y declarar la intención para Hayy o Umra son elementos esenciales de los ritos de la Peregrinación, y los ritos no son válidos sin estos dos elementos.

Cuando se está bajo el estado de ihram, los peregrinos deben evitar las relaciones sexuales y todo aquello que conduzca a ello, participar en disputas o en discusiones sin sentido, el matrimonio o unirse a otros en matrimonio, para los hombres usar cualquier tipo de ropa con costuras o zapatos que cubran el pie por debajo de los tobillos, cubrirse la cabeza o (tanto para los hombres como las mujeres) cubrirse el rostro, ponerse perfume, cortar su cabello o sus uñas, participar en la caza de animales, o cortar árboles o pasto dentro de los Límites Sagrados de La Meca.

Antes de la salida del sol en el día del ‘Id al-Adha (la Fiesta del Sacrificio), los peregrinos que hayan realizado sus deberes de wakfah (permanecer durante un tiempo) en ‘Arafat durante la tarde del noveno día de Dhul Hiyya (en la víspera del día de la Fiesta) y en al-Muzdalifa, a la siguiente noche, deben retornar a Mina después de reunir algunas piedras en al-Muzdalifa. Después de la salida del sol, los peregrinos deben arrojar siete piedras a Yamrat al-‘Aqaba. Entonces, ofrecen su sacrificio, se cortan el cabello, se quitan el ihram, y regresan a su vida normal —con la excepción de tener relaciones sexuales con su esposa—.

Luego, se dirigen a la Ka‘ba para realizar la tawaf obligatoria de la Visita, una parte esencial del Hayy. Llevar a cabo esta tawaf el primer día del ‘Id al-Adha es recomendable, pero uno puede llevarlo a cabo los otros dos días siguientes. Después de esta tawaf, si ambos peregrinos (marido y mujer) se han cortado ya el pelo y han salido del estado del ihram, entonces las relaciones sexuales son permitidas. Si los peregrinos están realizando Hayy Tamattu’ (la combinación de Hayy y Umra con una pausa entre ellas), deben llevar a cabo un sa’y después de esta tawaf. Aquellos que están realizando el Hayy Qiran (la combinación de Umra y Hayy en un estado de ihram) o Ifrad, (el Hayy únicamente), no han de hacer este segundo sa’y, si realizaron el tawaf y el sa’y al llegar a La Meca.

Los peregrinos deben ahora regresar a Mina y pasar los tres días del ‘Id al-Adha ahí. Después del mediodía del segundo y el tercer día (undécimo y duodécimo días de Dhul-Hiyya), arrojan siete piedras a cada una de las tres Yamrahs, empezando por la Yamrat al-Ula, luego la Yamrat al-Wusta y luego Yamrat al-Aqabah. Exaltan a Dios cada vez que arrojan y después de arrojar piedras a las dos primeras Yamrahs, rezan por sí mismos, sus padres y para todos los musulmanes. Si quieren permanecer en Mina durante el cuarto día del ‘Id al-Adha, arrojan piedras a las Yamrahs antes del mediodía.

Tras retornar a La Meca, los peregrinos que retornarán a su tierra natal, deben realizar la tawaf de despedida. Tras ello, es recomendable que vayan al pozo de Zamzam y beban tanta agua como les sea posible. Luego van hacia al-Multazim, frotan sus rostros y pechos contra él, agarrándose de la cubierta de la Ka‘ba, rezan y suplican.

[10] Este versículo se refiere a los mandamientos que prohíben comer la carroña, la sangre derramada (no la que queda en las venas o en los órganos tal y como el hígado y el bazo), la carne de cerdo, que es abominable e impura, o lo que es inmoral por haber sido sacrificado en un nombre diferente al de Dios (o sin pronunciar el Nombre de Dios sobre ello) (Véase la sura 6:145, nota 31; la sura 16:115). Los animales o tipos de carne que son prohibidas no son solamente estos. Las cosas prohibidas mencionadas en estos dos versículos se refieren solamente a los animales domésticos, o sea el ganado bovino y ovino. Basándose en la Revelación, el Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones sean con él, nos ha informado de que también hay otros animales que están prohibidos comer.

Junto al Corán, la Sunna del Mensajero, es otra fuente básica de los mandamientos Divinos en el Islam. Ello incluye todo lo relacionado con los mandamientos religiosos, todo lo que el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, hubiese dicho, hecho o aquellas acciones de sus Compañeros que aprobó. La Sunna sirve como fuente de legislación para ordenar y prohibir; determina los principios relativos al establecimiento de las obligaciones y necesidades religiosas; y determina lo que es lícito o ilícito. Nunca debe de olvidarse que la Sunna está también basada en la Revelación Divina. El Mensajero no habla por sí mismo, por su propio deseo. Eso (que os transmite) no es sino una Revelación que se le reveló a él (53:3-4).

Como respuesta a la pregunta de si el wudu podía llevarse a cabo con agua del mar, el Mensajero declaró: «Un mar es aquel cuyas aguas son limpias y cuyos animales muertos está permitido comer» (Abu Dawud, «Taharah», 41; at-Tirmizi, «Taharah», 52). Esto ha proporcionado la base para muchas resoluciones. Una de ellas es que el Corán generalmente prohíbe comer carne de animales que han muerto de manera natural y que no han sido matados según las leyes islámicas. La Sunna, sin embargo, da explicaciones acerca de esta regla general (el mandamiento), permitiendo el consumo de carne de animales marinos que hubiesen muerto en el agua.

[11] Considerando el sumamente elocuente símil que el versículo contiene, podemos dar más explicaciones acerca del mismo de la siguiente manera:

Sed creyentes de pura fe en Dios, sin atribuirle copartícipe alguno a Él. Quien atribuye copartícipe a Dios es como si hubiese caído del cielo (las alturas o la cima de la verdadera humanidad) y las aves de presa salvajes (de todas las fuerzas desviadas humanas y satánicas) se lo llevan y lo emplean cada uno para su propio beneficio o el viento (de lujurias, caprichos y acontecimientos) le arrastrase a un profundo acantilado distante de extravío (haciéndole pedazos).

[12] Estos versículos establecen los principios de la ofrenda de animales como sacrificio y elimina algunos malentendidos al respecto que circulaban ampliamente en la época pre-islámica.

Ofrecer un sacrificio (una oveja, una cabra y para siete personas un camello, una vaca o un buey) incumbe (wayib) a cada musulmán adulto que posea el nisab (valor necesario de riqueza). La diferencia entre tener que pagar Zakah y ofrecer un sacrificio es que Zakah debe ser pagado si la persona ha poseído los bienes o el dinero durante un año, mientras que el sacrificio debe ser ofrecido si la persona posee dicha riqueza por un día. El sacrificio debe hacerse en cualquiera de los tres primeros días del ‘Id al-Adha.

El Sacrificio Durante el Hayy. Para los peregrinos que llevan a cabo Hayy Qiran y Hayy Tamattu, quien deje de hacer cualquier acto necesario (es decir, arrojar las piedras, ponerse el ihram desde un miqat, o llevar a cabo sa‘y), o viole cualquier restricción mayor de ihram o la santidad de Haram (recintos sagrados de) La Meca, debe hacer un sacrificio.

Animales de sacrificio. El animal de sacrificio más común es la oveja o la cabra. Las vacas y los camellos también pueden ser ofrecidos en sacrificio. Los peregrinos han de sacrificar un camello si llevan a cabo el tawaf en un estado de impureza ritual mayor (yunub) o cuando están menstruando o con el sangrado del posparto. Si han tenido relaciones sexuales con su esposa después de pasar el 9 de Dhul Hiyya en ‘Arafat y antes de cortarse el pelo; o si han hecho voto de ofrecer un camello como sacrificio.

Condiciones para el sacrificio. El animal a ser sacrificado ha de cumplir las siguientes condiciones:

Si es una oveja, ha de ser de un año de edad o tan rolliza y sana como una oveja de un año de edad si es mayor de seis meses. Un camello ha de tener al menos cinco años de edad. La vaca, dos años de edad y la cabra, un año de edad.

El animal ha de estar sano y sin defectos (es decir, no debe de ser tuerto, cojo, sarnoso, demasiado delgado o débil).

Tiempo de la ofrenda. El sacrificio ha de ser hecho en un momento determinado según consta a continuación:

Se esté realizando el Hayy o no, el sacrificio ha de ser ofrecido durante cualquiera de los primeros tres días de ‘Id al-Adha.

El sacrificio realizado cumpliendo un voto, una expiación de pecados o llevando a cabo un acto supererogatorio de veneración puede ser ofrecido en cualquier momento del año.

Lugar de la ofrenda. El sacrificio que será ofrecido durante el Hayy, ya sea necesario (wayib) o voluntario, ha de ofrecerse dentro de los sagrados recintos de La Meca.

Quién debe sacrificar al animal. Aquel que mata al animal ha de ser un musulmán o una persona que pertenece a la Gente del Libro (es decir, un cristiano o un judío). Ha de recitar Bismillah antes de realizar el sacrificio, ya que la carne del animal degollado por un ateo, un agnóstico, un apóstata o el que intencionadamente no recita Bismillah, no puede ser comida.

Consumo de la carne del animal sacrificado. Dios ordena a los musulmanes que se coman la carne de los animales que han sacrificado: Comed de su carne y alimentad a los pobres que (no piden y) viven satisfechos y aquellos que piden con debida humildad (22:36). Se aconseja comer un tercio, dar un tercio a los pobres y otro tercio a los amigos y familiares. Aparentemente, estos mandamientos se aplican tanto a los sacrificios obligatorios como a los supererogatorios. Sin embargo, uno no debe de comer la carne de un animal que ha sido sacrificado para cumplir un voto, ya que todo ello ha de ser distribuido entre los pobres y los necesitados.

La piel del animal puede ser usada como alfombra o de otra manera después de ser curtida o puede ser dada en caridad. Sin embargo, no puede ser vendida.

[13] Casi todos los eruditos están de acuerdo en que el versículo 39, que fue revelado durante el primer año después de la Hégira, es el primer versículo del Corán referente al combate de los creyentes. Fue revelado para permitir a los creyentes combatir en defensa propia contra aquellos que les declarasen la guerra. Junto a los siguientes dos versículos, expone las razones y la sabiduría, en la concesión de este permiso, además del resultado que los creyentes esperan en caso de victoria. También contiene algunas advertencias mencionadas por alusión.

Es interesante que estos versículos que permiten a los creyentes luchar y los versículos 2:190-195 que les ordenan combatir cuando sea inevitable, se encuentran en el Corán en el mismo contexto que el Hayy. Esto sugiere que lo que hay detrás de este permiso y la orden contenida en los versículos 2:190-195 es la necesidad de poner fin a la atribución de copartícipes a Dios en La Meca, y particularmente en la Ka‘ba, y, por lo tanto, purificarla de todos los ídolos y de la idolatría. La atribución de copartícipes a Dios de cualquier modo es lo que hay detrás del desorden que existe en la Tierra. El versículo 2:193 plantea el propósito final de la transmisión de la religión de Dios: No debe haber más desorden ni corrupción proveniente de la atribución de copartícipes a Dios y la autoridad para organizar la vida ha de reconocerse que pertenece únicamente a Dios. Además de ser el Hayy una señal de la purificación de la Ka‘ba de ídolos y de la idolatría, y el lugar del dominio final de la religión de Dios, también lo es de la consumación de todos los modos y formas de veneración que se pueden encontrar en el Islam. Es más, simboliza el orden de la vida mundana según los requerimientos del Más Allá y es un ensayo de los acontecimientos que ocurrirán allí mismo.

Estos versículos también nos recuerdan los siguientes hechos y principios relativos al permiso para combatir:

La guerra no es un elemento esencial del Islam. Dios quiere que no haya otro que sea venerado aparte de Él. Sólo Su autoridad es absoluta y ningún otro poder tiene derecho a ejercer dominio absoluto sobre Sus criaturas. Sus Mensajeros vinieron a la gente para transmitir este Mensaje. A lo largo de la historia de la humanidad, los poderes mundanos que ejercieron autoridad sobre la gente de modo incorrecto, o que causaron injusticia y sedición en el mundo, rehusaron dar una respuesta positiva a la llamada de Dios. Y lo que es peor, intentaron evitar que otros la aceptasen así como torturaron y mataron a aquellos que transmitían el Mensaje de Dios y aquellos que lo aceptaban. El último Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, y sus seguidores también encontraron la misma reacción brutal y fueron forzados a abandonar su tierra natal sin que les fuese permitido llevarse ninguna propiedad. No se les permitió ni siquiera vivir pacíficamente y con seguridad en Medina y fueron frecuentemente importunados. También fueron frustrados todos sus intentos de visitar La Meca y la Ka‘ba. Fueron bajo dichas circunstancias cuando se les dio a los creyentes el permiso de luchar en defensa propia.

Mientras las fuerzas irreligiosas y tiránicas prevalezcan en una tierra, a los creyentes no se les permitirá ordenar sus vidas de acuerdo a los mandamientos de Dios. Tampoco se les permitirá creer y venerar a Dios Único, disfrutar de la libertad de su fe y practicarla. El versículo es claro en este sentido: Aquellos que han sido expulsados de sus hogares contra todo derecho, por ninguna otra razón más que por decir «Nuestro Señor es Dios». Dichas fuerzas no están satisfechas con la usurpación de los derechos humanos básicos. Clausurarán o destruirán todos los edificios en los que Dios es venerado. La historia es un manifiesto testigo de ello.

Si los creyentes van a disfrutar de autoridad sobre la Tierra, nunca han de actuar del mismo modo que las fuerzas tiránicas arriba descritas. Han de cumplir con el deber de venerar a Dios, el cual les aparta de todo tipo de mal y lleva a la perfección espiritual y moral. También han de pagar la Limosna Purificadora Prescrita que purificará sus corazones del amor por la riqueza y que eliminará toda diferencia de clase en la sociedad, estableciendo, por lo tanto, justicia, equilibrio y paz sociales. Más aun, deberán de apoyar, promover y divulgar todo acto de bien y evitar todo acto de mal. Esto significa que los creyentes nunca pueden establecer objetivos mundanos o personales en el combate, como la conquista o la colonización de tierras, el sometimiento de los pueblos, el logro de riqueza o la usurpación de la propiedad de los demás.

[14] La palabra traducida aquí como «razonar (y llegar a la verdad)» es ‘aql. Literalmente significa tomar refugio, mantenerse firme a algo, sujetar y preservar. Como facultad, se describe como el poder espiritual que preserva a los seres humanos a través del conocimiento y les impide que sean arrastrados a lo largo de los caminos de perdición.

Sin embargo, el Corán emplea la palabra ‘aql no como una facultad separada, sino como una función o acto del corazón. Por lo tanto, el verbo se emplea en dos formas (‘A-Qa-La–ya‘qilu–) ‘aqlan y ‘taaqqul. Eso significa pensar, deducir o inferir y, por lo tanto, llegar a una conclusión a través del corazón.

Según la terminología coránica el «corazón» quiere decir el aspecto espiritual del corazón, que constituye el centro de todas las emociones y facultades (intelectuales y espirituales), tal y como la percepción, la consciencia, la sensación, el razonamiento y la fuerza de voluntad.

La naturaleza real del individuo se encuentra en su corazón. Es en relación a este aspecto espiritual o intelectual de la existencia por el que uno puede conocer, percibir o comprender. El espíritu es la esencia y la dimensión interior de esta facultad, y el alma (nafs) es su centro.

Dios se dirige a nuestro corazón, el cual asume responsabilidades. Es el corazón el que se eleva a través de la verdadera guía o se rebaja a través de la desviación y es el corazón el que es ensalzado o humillado. El corazón es también el «espejo pulido» en el que el conocimiento Divino se refleja.

El corazón o intelecto espiritual, si podemos llamarle de este modo, tiene una conexión intrínseca con su equivalente biológico. La naturaleza de esta conexión ha sido objeto de discusión por parte de los filósofos y los sabios islámicos a lo largo de los siglos. Sea cual sea la naturaleza de esta conexión, no cabe la menor duda de que existe una conexión estrecha entre el corazón biológico y el «espiritual», el cual es una facultad Divina, y es el centro de la verdadera humanidad y la fuente de todos los sentimientos y emociones humanas.

En el Corán, en las ciencias religiosas, en la moralidad, en la literatura y en el sufismo, la palabra «corazón» quiere decir el corazón espiritual. Creencia, conocimiento y amor a Dios y deleite espiritual son objetivos a ser logrados por dicha facultad Divina.

Dios toma en consideración el corazón de la persona. Trata a los seres humanos de acuerdo con la calidad de sus corazones, puesto que el corazón es baluarte de muchos elementos vitales para la vida espiritual del creyente y de la humanidad: la razón, el conocimiento, el conocimiento de Dios, las intenciones, la creencia, la sabiduría y la cercanía a Dios Todopoderoso. Si el corazón está vivo, todos estos elementos y facultades lo están; si el corazón está muerto, es difícil para dichos elementos y facultades que se mantengan vivos.

La creencia es la vida del corazón, la veneración es la sangre que fluye por sus venas. La reflexión, la auto-supervisión y la autocrítica son los fundamentos de su permanencia. El corazón de un incrédulo está muerto, el corazón del creyente que no venera está muriéndose; pero el corazón del creyente que venera y no se somete a la autorreflexión, el autocontrol o la autocrítica está expuesto a muchos peligros y enfermedades espirituales (Key Concepts, págs. 22-27).

Un corazón tiene dos ventanas abiertas al mundo exterior: el oído y el ojo espiritual. Es el corazón el que oye el Mensaje Divino con su oído y el que ve los signos de Dios con su ojo. Si un corazón es ciego o muerto, aunque la persona vea y oiga con sus ojos y oídos, es ciega y sorda espiritualmente y también lo es para Dios (Véanse también la sura 2:7, nota 7; la sura 6:36, nota 7, la sura 10:100, nota 21).

[15] Este versículo hace referencia a ciertos hechos importantes desde el punto de vista de la astrofísica y de la sociología de la historia.

En primer lugar, llama la atención a la relatividad del tiempo. Un tiempo o una duración que la gente percibe como largo puede ser muy corto ante Dios. Además, Dios Todopoderoso no considera el tiempo tal y como la gente lo hace. Él no está contenido por el tiempo y el espacio, y Su Sabiduría que dirige las cosas y los acontecimientos considera cada cosa y acontecimiento como una entidad individual y como una parte indispensable del tejido general de la creación y de la historia. Como cada cosa en el Universo tiene una relación intrínseca no sólo con cada individuo sino también con el Universo a la vez, del mismo modo, cada acontecimiento en la vida humana está interrelacionado con los demás acontecimientos individualmente y con toda la historia. Los seres humanos no pueden entender dicha relación en su totalidad; no pueden conocer el pasado con perfección y percibir el presente de modo completo, tampoco pueden anticipar el futuro bien. La rueda del Universo y de la historia no se mueve de acuerdo a los deseos humanos.

En segundo lugar, un día para la humanidad es lo mismo que tarda la Tierra en rotar sobre su propio eje. La Tierra tiene otro día que consiste en su rotación alrededor del Sol. Este día dura 365 días según la medida del día para los seres humanos. Del mismo modo, los demás planetas y todos los sistemas, al igual que el Sistema Solar, tienen un día que es específico de cada uno. Esto significa que el concepto de día difiere según los planetas y los sistemas.

En tercer lugar, Dios ha establecido ciertas leyes respecto a la vida social humana. Juzga a una comunidad según sus creencias, su cosmovisión y la conducta de, al menos, la mayoría. Por lo tanto, existen épocas y eras en la historia de la humanidad y eras de fundación, surgimiento, caída y declive para las comunidades y las civilizaciones. Por consiguiente, podemos considerar toda la vida de un estado, una comunidad o una civilización como un solo día. Los cambios más importantes en la historia de la humanidad normalmente suelen ocurrir una vez cada mil años. Este versículo hace referencia a ese hecho también.

[16] El Islam permite el talión en caso de haber sido tratado injustamente como un principio de ley, ya que la justicia exige que los valores inviolables tengan el mismo respeto y se les aplique el talión (2:194). Sin embargo, en muchos de sus versículos (2:237, 41:34, 42:40 y 42:43), el Corán aconseja a los individuos que perdonen el mal que se les haya hecho e incluso que lo rechacen con lo que es mejor, y les advierte de no exceder los límites del talión (17:33).

Sin embargo, debemos recordar que al individuo se le insta a perdonar cualquier injusticia cometida contra él. No obstante nadie puede perdonar la injusticia realizada a una comunidad o a sus valores sagrados. Del mismo modo que la comunidad o el gobierno no tiene autoridad para perdonar en nombre de un individuo, ningún individuo tiene derecho a perdonar en el nombre de una comunidad. Pero el Corán también advierte a la comunidad respecto a exceder los límites a la hora de repeler un ataque y le advierte de que se mantengan en los límites de la piedad (2:194).

El versículo 60, del que aquí se habla, indica por Dios sin duda le ayudará lo mismo que en el versículo 33 de la sura 17: Si alguien ha sido matado injusta e intencionadamente, hemos concedido a su heredero (como defensor de sus derechos) la autoridad (de reclamar el talión y daños o perdonar de manera absoluta). Pero que (el heredero) no exceda los límites legítimos al matar (tomando represalias). Sin duda, ha sido auxiliado (suficientemente por las previsiones y procedimientos de la Ley). En el caso de una comunidad que es atacada, también significa que Dios la ayuda contra el atacante de la misma manera que ayudó a los creyentes en la Batalla de Badr enviando ángeles o de otra manera (8:9-12).

Respecto al versículo que acaba mencionando a Dios como Perdonador, es similar al siguiente: Por lo tanto, ante aquel que se vea compelido por una necesidad perentoria (y sea llevado a cometer lo prohibido) sin inclinarse a propósito hacia el pecado, no cabe duda de que Dios es Indulgente, Compasivo (5:3). Esto significa que incluso si cualquier acto que es llevado a cabo en nombre de la represalia es un mal en sí mismo y de sí mismo, si la continuación de la vida humana por medio de la justicia requiere de ello, Dios entonces perdonará a la persona que lo cometa.

[17] Algo similar a esta idea existe en la Surat Âl ‘Imran (3:27). Por lo tanto, también tiene el mismo significado que el que existe en el versículo y debe ser considerado junto con el versículo que viene justo antes de éste: Di: «¡Oh Dios, Señor absoluto de todo dominio! Otorgas dominio a quien Tu Voluntad dicta y se lo arrebatas a quien Tu Voluntad dicta. Ensalzas y honras a quien Tu Voluntad dicta y humillas a quien Tu Voluntad dicta. Todo el bien obra en Tu mano. Sin duda posees pleno poder sobre todas las cosas (3:26). Podemos también considerar esto junto con el versículo: Tales (históricos y azarosos) días los alternamos entre la gente por turnos para que Dios señale a los que (verdaderamente) creen y elija de entre vosotros a algunos que den fe de la verdad (con sus vidas) (3:140). Dios gobierna en el Universo, y tal y como hace que la noche y el día se sigan y ocasiona la luz del día después de la oscuridad de la noche, también convierte la noche oscura de los oprimidos en un día radiante para ellos, y el día radiante de los opresores en una noche oscura para ellos. Cada noche es seguida por un día, y cada invierno es seguido por la primavera.

[18] Para una mención de las obras de Dios en el mundo de los seres humanos y los mundos de otras criaturas u otras partes del Universo, o Sus relaciones con ellos véase la sura 7:57-58, nota 14.

[19] La Religión con la cual todos los Profetas vinieron es la misma y está de acuerdo con los fundamentos de la fe o los credos, la veneración, los principios de la buena moralidad, y las prescripciones de lo lícito y lo ilícito. Sin embargo, hay diferencias en ciertos asuntos secundarios que están dispuestos a cambios según el tiempo y las condiciones. Esto es lo que quiere decir con el versículo:

Para cada (comunidad a la que fue enviado un Mensajero con un Libro) hemos asignado un modo de vida y un sistema integral (que contiene los principios de dicho camino y de cómo seguirlo). Si Dios hubiera querido, habría hecho de vosotros una única comunidad (siguiendo el mismo camino y el mismo sistema bajo las mismas condiciones a lo largo de la historia); pero (Él lo habría querido, en otras circunstancias) para poneros a prueba en lo que os ha otorgado (y someteros de ese modo a la ley del progreso). Esforzaos, pues, juntos, como si compitieseis haciendo buenas obras. Hacia Dios es el retorno de todos vosotros, y os hará entender (la verdad) sobre aquello en lo que discrepabais (5:48).

También hay diferencias en la manera de observar la veneración. El sistema de veneración prescrito por Dios para el Islam comunicado por el Último Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, es el último y perfeccionado (5:3), ya que es universal y dirigido a toda la humanidad. El versículo, A partir de entonces (en esta Revelación concluyente), te hemos establecido en un estilo de vida (Shari‘ah) basado en la Religión, así pues síguelo y no sigas las lujurias y los caprichos de aquellos que desconozcan (la Guía Divina) (45:18), está relacionado tanto con el versículo 5:48 como con éste. Así que los musulmanes no deben permitir que otros les lleven a discusiones relacionadas acerca de este asunto. Su sistema de veneración y estilo de vida son perfectos. Lo que se espera que el Mensajero y sus seguidores hagan es continuar llamando a la gente a Dios con todas sus fuerzas.

[20] Esta es la única manera en la cual alguien puede esperar prosperar, especialmente en el Más Allá. Sin embargo, todos los deberes de veneración y las órdenes de la Shari‘ah son para agradecer a Dios por Sus generosidades que ya nos ha concedido; no se realizan para recibir Sus recompensas futuras. Pero solamente de Su Compasión, Dios los ha hecho una razón para perdonarnos y admitirnos en el Paraíso. Aunque debíamos pasar cada segundo de nuestra vida venerándole a Él, no podríamos cumplir nuestro deber de agradecimiento por, por ejemplo, nuestros ojos. No debemos limitar los favores de Dios a lo que nos ha proveído. La naturaleza, con todo lo que se halla en ella, la vida, la familia, el medioambiente, el amor, la compasión, la creencia, y muchas otras cosas también están incluidas en Sus favores. Nuestras necesidades básicas de la vida se dan a nosotros gratuitamente, mientras que otras son prácticamente gratis. Así pues, nadie puede prosperar en el Más Allá a menos que Dios tenga misericordia de él, y su aceptación en el Paraíso es solamente por Su Compasión. Ha hecho la fe y el cumplimiento de nuestros deberes de veneración una razón para que recibamos Su Compasión.

[21] Acerca del significado y las clases de esfuerzo hecho en la causa de Dios (yihad), véase 2:218, nota 147.

[22] Al-Mawdudi indica:

De toda la humanidad, los creyentes son elegidos para la tarea mencionada en este versículo. El mismo asunto también es mencionado en otros lugares en el Corán: … hemos hecho de vosotros una comunidad intermedia, para que deis testimonio de la gente (respecto a los caminos que siguen) y para que el (más noble) Mensajero dé testimonio de vosotros (2:143). (Para una explicación de este versículo, véase la Sura 2, nota 113 en este estudio.) (¡Oh Comunidad de Muhammad!) Sois la mejor comunidad jamás antes alumbrada para (el bien de) la humanidad; ordenáis y promovéis activamente lo que es correcto y bueno así como prohibís y tratáis de evitar lo que es malo y (así obráis porque) creéis en Dios (3:110).

Es quizás pertinente señalar aquí que este es uno de los varios versículos que establecen la excelencia de los Compañeros del Profeta. El versículo también aclara cuán equivocada es esa gente que es propensa a lanzar ataques contra los Compañeros. Es muy obvio que este versículo identifica directamente a los Compañeros como aquellos elegidos por Dios y, además, alaba indirectamente a otros miembros de la Umma (al-Mawdudi, 6:71, nota: 129).

[23] El Islam no contiene nada que obstaculice el crecimiento de la cultura y la civilización (en las maneras aprobadas por Dios); no impide la vida práctica humana, u obstruye el progreso intelectual. Ni tiene trabas forjadas por teólogos, sacerdotes o abogados, como las que fueron importadas a religiones anteriores. Sus principios de fe son absolutamente claros, y sus mandamientos concernientes a la veneración y la vida son significativos y prácticos. También contiene exenciones especiales para los que deberían ser excusados. Evita todos los rituales complicados o sistemas de tabúes, los cuales imponen restricciones indebidas a la vida humana diaria.

[24] Y cuando Abraham, junto con Ismael, erigieron los cimientos de la Casa (dijeron en Oración): «¡Señor nuestro! Acepta (este servicio) de nosotros. Sin duda Tú eres Quien todo lo Oye, Omnisapiente. ¡Señor nuestro! Haznos musulmanes, sometidos a Ti y de nuestra descendencia haz una comunidad musulmana, sometida a Ti...» (2:127-28).

Abraham legó e impuso esta sumisión a sus hijos (Ismael e Isaac) y a (su nieto) Jacob, diciendo: «Hijos míos, Dios ha elegido para vosotros (entre diferentes modos de fe y vida) la Religión (del Islam, basada en la sumisión a Él y la exención absoluta de cualquier tipo de atribución de copartícipes a Él). Por lo tanto, aseguraos de que no morís sin ser musulmanes (aquellos que se someten exclusivamente a Él)». Acaso fuisteis (Oh Hijos de Israel, de Jacob) testigos cuando la muerte le llegó a Jacob (para que podáis proclamar que él legó y ordenó una religión diferente a la de Abraham, para daros a vosotros mismos una excusa para rehusar el Islam), cuando le dijo a sus hijos: «¿Qué veneraréis cuando ya no esté?». Contestaron: «Veneraremos a tu Dios y al Dios de tus padres, Abraham, Ismael e Isaac, el Dios Único; y somos musulmanes sometidos a Él» (2:132-33).

 
< Anterior   Siguiente >