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El Sagrado Corán y Su Interpretación Comentada
Sura 21 Al-Anbiya’ (Los Profetas) | Sura 21 Al-Anbiya’ (Los Profetas) |
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| escrito por Ali Ünal | |
| 20.08.2009 | |
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Período de La Meca Esta sura, que contiene 112 versículos, fue revelada a finales del período de La Meca durante la misión del Mensajero. Explica el «camino llano» mencionado al final de la Sura Ta. Ha. Da respuestas a las objeciones planteadas por los politeístas de La Meca respecto al credo del Islam, proporciona apoyo a dicho credo así como relata ciertos episodios de las vidas de cierto número de Profetas anteriores. Acaba mencionando que el Islam, con su fe, veneración, moralidad y vida individual y colectiva, es la religión que Dios ha elegido para la humanidad y la cual les ha transmitido a través de todos los Profetas. En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo. 1. Se ha acercado el momento en que los seres humanos han de rendir cuentas, pero hacen caso omiso de ello, hallándose perdidos en cosas mundanas y en la despreocupación[1]. 2. Cada vez que les llega una nueva Revelación de su Señor para advertirles e iluminarles, la escuchan jugueteando, 3. Con corazones entregados a placeres pasajeros. Sin embargo, los que cometen injusticias, especialmente atribuyéndole copartícipes a Dios, hablan entre sí en gran secreto: «¿No es éste sino un mortal como vosotros? ¿Cederéis entonces a la magia a sabiendas cuando lo veis?». 4. (El Mensajero) dice (en respuesta): «Mi Señor conoce toda palabra dicha en el Cielo y en la Tierra. Él es Quien todo lo Oye, Omnisciente». 5. (Confusos sobre a cuál fuente deberían atribuir el Corán) dicen: «No, pero Muhammad ofrece algunas mezcolanzas de imágenes de sueños que tiene. ¡No, sino que se inventa todo esto! No, sino que es un poeta. ¡Si es veraz en su afirmación, que llegue a nosotros con un signo (un milagro), del mismo modo que los anteriores Mensajeros fueron enviados con milagros!». 6. Ninguno de los pueblos anteriores a ellos que destruimos creyeron (a pesar de que los Mensajeros vinieron a ellos con milagros). ¿Estos creerán entonces? 7. No hemos enviado como Mensajeros antes de ti (Oh Muhammad) a nadie más que a hombres a los que revelamos. Por lo tanto (Oh seres humanos) preguntad a los que tienen un conocimiento experto (de las Revelaciones Divinas), si no sabéis. 8. Ni les hicimos cuerpos que no necesitaban alimentarse por lo que no comerían como los demás; ni fueron inmortales. 9. Les prometimos ayuda y victoria y cumplimos Nuestra promesa: les salvamos a ellos y a los que quisimos (los creyentes)[2], y destruimos a aquellos que malgastaron sus facultades otorgadas por Dios y cometieron excesos. 10. Ahora hacemos descender a vosotros (Oh gente de La Meca y Oh toda la humanidad) un Libro que contiene aquello a lo que tenéis que prestar atención en esta vida para vuestro honor y felicidad. ¿Acaso no vais a razonar y entender? 11. ¡Cuántas comunidades que cometieron el mal más grande (atribuyendo copartícipes a Dios) y, por lo tanto fueron injustas consigo mismas hemos destruido, e hicimos surgir otro pueblo tras ellas! 12. Cuando sintieron venir Nuestro tremendo castigo, quisieron escapar inmediatamente de él. 13. «¡No intentéis escapar, sino volved a todo aquello (la comodidad y el desahogo) en el que os habíais perdido sin escrúpulos y a vuestras casas, para que seáis llamados por los pobres y necesitados o para pediros valiosos consejos!». 14. Sólo pudieron gritar: «¡Ay de nosotros! ¡Fuimos en realidad malhechores!». 15. Sus gritos no cesaron hasta que les dejamos como mies segada y una pila de cenizas. 16. No hemos creado los Cielos, la Tierra y todo lo que se halla entre ellos como un juego y disfrute para Nosotros. 17. Si hubiésemos querido encontrar una distracción (sin crear los Cielos y la Tierra y todo lo que se halla entre ellos), la habríamos encontrado en Nuestra Presencia, si fuéramos a hacerlo así. 18. No, sino que arrojamos la verdad sobre la falsedad y ella rompe la cabeza de la última, y contempla, se desvanece. Por lo tanto, ¡ay de vosotros por toda la falsedad que Le atribuís a Dios! 19. A Él pertenece lo que se halla en los Cielos y en la Tierra. Y aquellos (los ángeles) que están con Él, nunca dejan de venerarle por su orgullo ni se cansan venerándole. 20. Le glorifican noche y día (proclamando que se halla absolutamente por encima de cualquier defecto o necesidad de copartícipes, o de hacer cosas sin sentido) y nunca muestran cansancio ni pierden el fervor. 21. ¿Acaso los politeístas (perdieron la esperanza de los Cielos y) adoptaron deidades de la Tierra, (y creen) que (dichas deidades) pueden resucitar a los muertos? 22. Pero el hecho es que si hubiese habido en los Cielos y en la Tierra otras deidades aparte de Dios, ambos (reinos) sin duda alguna se habrían convertido en ruinas. ¡Glorificado sea Dios, Señor del Supremo Trono, que se halla absolutamente por encima de todo lo que Le atribuyen! 23. Él no puede ser llamado a dar cuentas por lo que hace, pero sus falsas deidades (que han adoptado de entre los seres conscientes) habrán de dar cuentas. 24. ¿Acaso han adoptado deidades aparte de Él? Di: «Si es así, ¡presentad vuestra prueba! Pero, mirad, aquí está el Libro al que aquellos que me acompañan siguen y los Libros que siguieron los que me precedieron (y lo que se hace hincapié en todos ellos es que no hay más deidad aparte de Él)». Pero la mayoría de ellos no tiene nada que hacer con el conocimiento para que conozcan la verdad, y por eso se apartan de ello con aversión. 25. Nunca hemos enviado a ningún Mensajero antes de ti salvo que le reveláramos que no hay más deidad sino Yo, así pues, ¡venérame tan solo a Mí! 26. Pero algunos dicen: «El Compasivo ha tomado para Sí un hijo». ¡Glorificado sea Él (pues se halla por encima de hacer tales cosas)! Más bien, aquellos (los ángeles a quienes consideran hijos de Dios) no son sino Sus siervos honrados. 27. Dicen solo lo que Él les ha dicho y lo que les permite decir, y obran por Su orden. 28. Sabe lo que hay ante ellos y lo que hay tras ellos (lo que hay en su futuro y en su pasado, lo que ellos conocen y lo que les está oculto); y no pueden interceder más que por Sus siervos creyentes con aquellos con los que Él está complacido. Y ellos mismos se estremecen por el temor reverencial hacia Él. 29. Si alguno de ellos intentara decir: «Yo soy una deidad aparte de Él», le retribuiríamos con el Infierno. De esta manera retribuimos a semejantes malhechores. 30. ¿Es que aquellos que no creen nunca consideran que los Cielos y la Tierra eran al principio un todo y luego los dividimos en identidades separadas y que hemos creado a cada ser vivo de agua?[3] ¿Es que aún no van a creer? 31. Hemos establecido en la Tierra firmes montañas para que no les sacuda con su movimiento y hemos hecho en ella amplias sendas para que puedan encontrar su camino. 32. Hemos establecido el Cielo como un manto protegido (contra el colapso, y la ascensión de los diablos). Pero se apartan de todos esos signos (de la verdad manifiesta) en el Universo. 33. Él es Quien ha creado la noche y el día, el Sol y la Luna. Cada uno (de dichos cuerpos celestes) flota[4] en su órbita. 34. No hemos concedido la vida eterna a ningún ser humano antes de ti (Oh Mensajero); así que si tú mueres, ¿van a vivir ellos para siempre? 35. Cada alma (persona)[5] con toda seguridad probará la muerte, y os ponemos a prueba con las malas y las buenas cosas (de la vida) poniéndoos a prueba (para que vuestro verdadero carácter y rango se muestren). De hecho, estáis en el camino de vuelta hacia Nosotros (para finalmente ser traídos a Nuestra Presencia). 36. Cuando aquellos que persistentemente no creen te ven, no te hacen sino un objeto de burla (diciéndose los unos a los otros): «¿Este es el que habla en contra de vuestros dioses?». (No pueden soportar oír que sus falsas deidades sean negadas.) Y sin embargo, son ellos mismos quienes niegan el Libro del Misericordioso (Quien les ha creado y les abraza con misericordia, sin considerar esto como un crimen). 37. El ser humano, por naturaleza, es impaciente como si estuviese creado deprisa (esta es la razón por la cual pregunta con sorna cuándo va a venir el castigo con el que se le amenaza). Pronto os voy a mostrar la verdad de Mis amenazas, por lo que no Me pidáis que las apresure. 38. Sin embargo preguntan insistentemente: «Después de todo, ¿cuándo se cumplirá esta amenaza? (¡Respondednos, Oh vosotros que creéis en ello) si sois gente de la verdad!». 39. ¡Si al menos supieran aquellos que persisten en la incredulidad el momento cuando no serán capaces de desviar el Fuego de sus rostros y de sus espaldas, y nunca serán auxiliados contra ello! 40. Pero les sobrevendrá de repente y les dejará mudos. No serán capaces de desviarlo ni se les dará un plazo para escapar. 41. En verdad se burlaron de los Mensajeros que te precedieron (Oh Mensajero), pero aquello de lo que hacían objeto de burla abrumó a los que se mofaban de los Mensajeros (para humillarles). 42. Di: «¿Quién podría protegeros noche y día del Misericordioso, si Él quisiera castigaros?». Y todavía, se apartan del Libro de su Señor con aversión. 43. ¿O es que tienen realmente deidades aparte de Nosotros que les defienden? Ellas (esas supuestas deidades) no pueden ayudarse ni a sí mismas ni pueden encontrar ayuda ni amistad por parte Nuestra. 44. La verdad es que hemos proveído a aquellos (pecadores politeístas) y sus antepasados que disfruten de la vida, por lo que pasaron largo tiempo con comodidad y seguridad. (Por eso creen que siempre vivirán en prosperidad) ¿Es que no ven cómo tratamos con la Tierra cuando la reducimos de sus partes periféricas?[6] Así que, ¿pueden ser realmente los vencedores? 45. Di: «Os advierto sólo en base a la Revelación (en la que no hay duda alguna). Pero los sordos no oyen la llamada por mucho que se les advierta». 46. Y sin embargo, si tan solo les alcanza un soplo del castigo de tu Señor[7], con toda seguridad gritarán: «¡Ay de nosotros, fuimos en verdad malhechores!». 47. Estableceremos balanzas de absoluta justicia el Día de la Resurrección, y a ninguna persona se le infligirá ni lo más mínimo de injusticia. Aunque sea siquiera una acción del peso de un grano de mostaza, la traeremos para pesarla. Bastamos Nosotros como Quienes ajustan cuentas. 48. Concedimos a Moisés y a Aarón el Criterio (el Libro que distingue entre la verdad y la falsedad) e hicimos de ello una luz (que guía) y un recordatorio para los piadosos devotos. 49. Tienen gran temor reverencial hacia su Señor aunque no Le vean (y esté más allá de su percepción) y tiemblan con el pensamiento de la Última Hora. 50. Y éste (el Corán) también es un Recordatorio lleno de bendiciones que hacemos descender. ¿Entonces vais a rechazarlo? 51. En verdad, antes de esto, concedimos a Abraham discreción y su particular conciencia de la verdad; y le conocíamos muy bien (en todos los aspectos de su carácter). 52. Dijo a su padre y a su pueblo: «¿Qué son esas imágenes a las que sois tan sinceramente devotos?». 53. Dijeron: «Encontramos a nuestros antepasados adorándolas». 54. Dijo: «Pues es cierto que tanto vosotros como vuestros antepasados estaban en un error obvio». 55. Preguntaron: «¿Es verdad lo que nos estás proclamando o estás bromeando?». 56. Respondió: «¡No! Sin embargo, vuestro Señor es el Señor de los Cielos y de la Tierra, Quien los ha creado a cada uno con sus características particulares, y yo soy testigo de esta verdad». 57. Y (tomó una decisión:) «¡Por Dios! Sin duda alguna voy a urdir un plan contra vuestros ídolos en cuanto volváis las espaldas y os marchéis». 58. ¡Y luego los rompió a todos en pedazos excepto al que ellos consideraban mayor, para que pudieran volverse a él (para preguntar qué había pasado)! 59. Exclamaron: «¿Quién ha hecho todo esto a nuestras deidades? Es, en verdad, uno de los peores malhechores». 60. Algunos dijeron: «Hemos oído a un joven mencionarlos, quien es llamado Abraham». 61. Dijeron: «Entonces traedlo ante la gente para que puedan dar testimonio contra él». 62. «¡Abraham!», preguntaron, «¿Has sido tú quien ha hecho esto a nuestras deidades?». 63. Respondió: «Más bien (algún hacedor) debe haberlo hecho; este es el mayor de ellos. ¡Preguntadles, pues, si es que pueden hablar!». 64. Se volvieron a su naturaleza consciente la cual despertó a la verdad y dijeron (entre ellos): «¡Sois (somos); vosotros (nosotros) quienes sois (somos) los malhechores!». 65. Pero, después, (bajo la influencia de los mismos factores que les hicieron ser incrédulos) volvieron a sumirse en su forma anterior de creencia y dijeron a Abraham: «Sabes muy bien que estos (estas imágenes) son incapaces de hablar». 66. (Abraham) dijo: «¿Entonces adoráis, en vez de a Dios, a aquello que no puede beneficiaros de ninguna manera ni dañaros?». 67. ¡Vergüenza os debería de dar y a todo lo que adoráis en vez de Dios! ¿Acaso no vais a razonar y entender?» 68. Dijeron: «¡Quemadle y proteger así a vuestras deidades, si es que realmente queréis hacer algo!». 69. Ordenamos: «¡Oh fuego, sé frío y apacible para Abraham!»[8]. 70. Intrigaron para destruirle, pero les frustramos, haciendo de ellos los peores perdedores. 71. Le salvamos a él y a Lot (que creyó en él) guiándoles a la tierra (de Damasco, incluida Palestina) en la que hemos creado muchas bendiciones para todo el mundo. 72. Le conferimos a Isaac, y como regalo adicional, a Jacob (como nieto), y a ambos hicimos rectos. 73. E hicimos de ellos líderes que dirigían a la gente siguiendo Nuestra orden, y les revelamos que obraran actos buenos, y que establecieran la Oración conforme a sus condiciones y que pagasen la Limosna Purificadora Prescrita. Eran siervos Nuestros dedicados a venerarnos con suma sinceridad. 74. Y a Lot, también (le hicimos un líder), a quien le concedimos autoridad con recto y buen juicio, y (revelamos) conocimiento y le salvamos de la gente de la ciudad que eran dados a los actos de corrupción. Sin duda, eran gente perversa perdida en la transgresión. 75. Le abarcamos con Nuestra Misericordia; sin duda era de los justos. 76. Y a Noé, también. Nos invocó mucho antes (de Abraham), y respondimos a su oración y le salvamos a él y (a aquellos de) su familia y gente (que creyeron en él) de la gran calamidad. 77. Le ayudamos a que se pusiera a salvo de la gente que negaba Nuestras Revelaciones. Sin duda, era gente perversa, por lo que ahogamos a todos. 78. (De entre aquellos que hicimos líderes estaban) David y Salomón. Los dos en una ocasión juzgaron un caso en relación con un campo en el que las ovejas de otra gente se habían introducido de noche. Vigilábamos y dábamos testimonio de su juicio. 79. Hicimos a Salomón comprender el caso con más claridad. A cada uno de ellos concedimos autoridad con recto y buen juicio y conocimiento (respecto a la misión y de acuerdo con la época y las condiciones de cada uno)[9]. Y sometimos las montañas, así como los pájaros, a que Nos glorificaran junto con David[10]. Somos Nosotros Quienes hacemos todas estas cosas. 80. Y le enseñamos el arte de hacer cotas de malla de hierro para que os protejan de la violencia de guerra. ¿Sois, entonces, (realmente gente que son) agradecidos? 81. Y al servicio de Salomón pusimos el viento tormentoso que corría por orden suya para llevarle a la tierra en que hemos creado bendiciones (para la gente)[11]. Tenemos pleno conocimiento de todas las cosas (con su verdadera naturaleza y en todos sus aspectos). 82. Y de los genios y los demonios eran algunos que buceaban para él (para extraer piedras preciosas del mar) y llevaban a cabo otros trabajos además[12], y Nosotros les vigilábamos (para evitar que le desobedeciesen)[13]. 83. Y (menciona a) Job (de entre aquellos a los que hicimos líderes): invocó a su Señor, diciendo: «Sin duda, la aflicción me ha visitado (y ya no puedo venerarte como debo); y Tú eres el Más Misericordioso de los misericordiosos». 84. Respondimos su oración y eliminamos todas las aflicciones que había sufrido, devolviéndole su familia y otro tanto junto con ellos como una misericordia de Nosotros y como un recordatorio para aquellos dedicados a Nuestra veneración[14]. 85. (Menciona también a) Ismael, Idris y Dhu’l-Kifl[15] (entre los líderes). Todos fueron hombres de fortaleza y paciencia. 86. Les abarcamos a ellos con Nuestra misericordia. Fueron de entre la gente de suma rectitud. 87. Y (también menciona a) Dhu’n-Nun (Jonás). Se apartó enojado (de su gente, quienes persistentemente no creyeron y no prestaban atención alguna a sus advertencias) y estaba seguro de que no íbamos a restringir (su vida) a él. Pero finalmente gritó en los velos de la oscuridad (que se formaron en el vientre del pez, el mar y en la noche oscura y lluviosa): «¡No hay más deidad que Tú! Gloria a Ti (pues estás absolutamente por encima de tener cualquier defecto). Sin duda he sido de los malhechores (quienes fueron injustos consigo mismos)». 88. Respondimos su llamada también y le salvamos de la calamidad. Así salvamos a los creyentes[16]. 89. (Menciona también a) Zacarías. Cuando invocó a su Señor, diciendo: «¡Señor mío! ¡No me dejes abandonar el mundo sin heredero, pues Tú eres el Mejor de los herederos!»[17]. 90. Y también respondimos a su llamada y le conferimos a Juan y curamos a su mujer para él para (que pudiese) concebir un hijo. Sin duda, estos (tres) solían apresurarse a realizar actos buenos como si compitiesen entre ellos, e invocarnos con anhelo esperanzado y ansia temerosa. Y eran sumamente humildes ante Nosotros. 91. Y (menciona) a esa bendita mujer que dio el mejor ejemplo de la salvaguardia de su castidad[18]. Insuflamos en ella Nuestro espíritu[19] e hicimos de ella y de su hijo signos milagrosos (de Nuestro Poder e incomparable modo de hacer las cosas) para todos los mundos. 92. Por lo tanto, esta comunidad vuestra (que todos los Mensajeros y sus seguidores han formado) es una sola comunidad de la misma fe, y Yo soy vuestro Señor (Quien os crea, sustenta y protege)[20]; así que veneradme a Mí solamente. 93. Pero la gente se dividió y discrepó entre sí respecto a la Religión. Pero todos han de retornar a Nosotros (para rendir cuentas por todo lo que hicieron). 94. Todo aquel que haga cualquier acto de bondad y rectitud, siendo un verdadero creyente, su esfuerzo no quedará sin recompensa en ingratitud. Registramos cada buena acción suya en su favor (sin que quede descuidada ni lo más mínimo). 95. Es inconcebible que una comunidad, cuya destrucción hemos decretado (por su incredulidad y pecados irremediables) pudiera regresar a la fe (ni que una comunidad que hayamos destruido no vuelva a Nosotros y, por lo tanto, retorne otra vez al mundo para que puedan creer y hacer buenas obras)[21]. 96. Finalmente, un día llegará cuando Gog y Magog sean soltados y se precipitarán por todas las colinas[22]. 97. Y la verdadera promesa de la Última Hora se acercó; y contempla, los ojos de aquellos que obstinadamente no creen miran fijamente con horror, exclamando: «¡Ay de nosotros! En realidad hemos vivido en despreocupación y en el olvido de esto. ¡Ay! ¡Hemos sido verdaderamente malhechores (hemos sido injustos con nosotros mismos)!». 98. «Vosotros y todas las cosas que deificáis y adoráis aparte de Dios no son más que leña para el Infierno. Con toda seguridad llegaréis allí». 99. Si aquellos (falsos objetos de su adoración) hubiesen sido verdaderamente deidades, no habrían llegado allí. Cada uno de ellos morará ahí. 100. Los gemidos serán su destino allí y (nada en beneficio suyo) serán capaces de oír ahí (como recompensa por su sordera intencionada respecto a la Revelación Divina en el mundo). 101. Pero en verdad respecto a aquellos a quienes ya se ha promulgado el mejor decreto de Nosotros, se mantendrán apartados de él (el Infierno). 102. No oirán incluso el más leve ruido suyo y morarán en lo que sus almas desean (disfrutándolo al máximo). 103. Incluso el gran terror (la segunda vez que suena la Trompeta) no les causará ninguna preocupación y los ángeles les recibirán saludándoles: «Este es vuestro día, el día que se os había prometido». 104. El Día en el que enrollaremos los Cielos como se enrollan los rollos escritos. Volveremos a crear la creación tan fácilmente como la originamos al principio[23]. Esto es una promesa vinculante para Nosotros y, sin duda, cumplimos lo que prometemos. 105. Hemos (registrado en la Tabla Suprema Preservada y a continuación hemos) registrado en los Salmos, después de la Tora que Mis siervos rectos heredarán la Tierra[24]. 106. Sin duda en esto (en el Corán) hay una explicación (de todas las verdades necesarias) para los siervos de Dios dedicados a Su veneración. 107. No te hemos enviado (Oh Muhammad) sino como una misericordia inigualable para todos los mundos[25]. 108. Di: «Sólo se me ha revelado que vuestro Señor es el Único Dios. ¿Os haréis entonces musulmanes (sometiéndoos completamente a Él)?». 109. Si todavía se apartan, di: «Os he trasmitido todo lo que os debo trasmitir y os he advertido por igual. Pero no sé si aquello con lo que sois amenazados (ya sea la destrucción o el Juicio Final) está cerca o lejos. 110. Sin duda, Él sabe todo lo que se dice abiertamente, del mismo modo que sabe todo lo que mantenéis oculto (incluso vuestras intenciones secretas). 111. No sé sino el plazo que se os haya dado sea una prueba para vosotros (un plazo para que podáis mostrar vuestro merecimiento de Su castigo) y disfrute por algún tiempo». 112. (El Mensajero) dijo (en conclusión): «¡Señor mío! Juzga (entre mí y esos incrédulos) con la verdad (y permite que la verdad se manifieste plenamente). Nuestro Señor es el Misericordioso, Aquel cuya ayuda siempre se busca contra todo lo que falsamente atribuís (a Él y a mí)». [1] El conocimiento del Día del Juicio Final sólo pertenece a Dios, y el Día del Juicio Final puede sobrevenir en cualquier momento de modo inesperado. Si consideramos cuántos siglos han transcurrido desde que esta advertencia fue revelada con respecto a la Última Hora, la cual aún no ha llegado, en comparación con la vida del mundo y de la humanidad sobre la Tierra, el período es bastante breve. Una persona que dice a media tarde que la noche está cerca, está diciendo la verdad. Además, el ajuste de cuentas para todos comenzará justo después de su muerte y nada es más próximo a un individuo que la muerte. [2] Véanse la sura 10:103; y la sura 37:171-173. [3] Cada versículo del Corán tiene un significado externo e interno, y límites y un punto de comprensión, además de ramas y ramificaciones. Cada frase, palabra, letra y punto diacrítico tiene muchos aspectos. Cada persona que lo escucha recibe su parte a través de una puerta diferente. Para la gente con conocimiento que no ha estudiado la ciencia moderna, un todo en el versículo significa que cuando los Cielos estaban claros y sin nubes, y la Tierra estaba seca, sin vida e incapaz de darla, Dios abrió los Cielos con lluvia y el suelo con vegetación y crea todos los seres vivos mediante un tipo de unión y fecundación por medio de agua. Comprenden que todas las cosas son obra del Todopoderoso poseedor de Majestad, que la superficie de la Tierra no es más que Su pequeño jardín y que las nubes que cubren la capa del Cielo son esponjas para regarlo. Se postran ante la grandeza de Su Poder. Para los exigentes eruditos, significa: «Al principio los Cielos y la Tierra constituían una masa informe, cada uno consistía en materia "amasada" sin productos ni criaturas. El Omnisapiente Creador los separó y extendió, otorgando a cada uno una linda y beneficiosa forma, haciendo de ellos los orígenes de criaturas multiformes y adornadas». Estos eruditos están llenos de admiración por Su Sabiduría absoluta. Los científicos modernos entienden que el sistema solar era como una nube de gases o estaba fusionado como una «masa». Entonces, el Todopoderoso y Autosuficiente lo extendió y colocó los planetas en sus respectivas posiciones; o bien, la masa de gases empezó a enfriarse debido al movimiento extremadamente rápido. El Todopoderoso dejó el Sol donde estaba y trajo la Tierra aquí. Diseminando tierra sobre su superficie, regándola con la lluvia e iluminándola con luz solar, hizo el mundo habitable y nos colocó en él. Estos científicos están a salvo de la ciénaga del naturalismo y declaran: «Creo en Dios, el Uno, el Único». Otro significado que este versículo presenta a los científicos modernos es: El Universo era sólo una forma de éter, una materia penetrante (que algunos creen que es hidrógeno, uno de los dos átomos necesarios para constituir el agua). Dios hizo del éter una fuente de átomos de lo que creó todas las cosas y colocó todo en ese «océano» de éter [The Words («Las Palabras»), «The 25th Word» («La 25ª Palabra»), págs.411-412, «The 31st Word» («La 31ª Palabra»), págs.587-588]. [4] Los verbos SaBaHa y YaRa (36:38) significan flotar y discurrir en el agua respectivamente y los términos que el Corán emplea para el movimiento de los cuerpos celestes sugieren que el espacio no está vacío sino que más bien está lleno de una materia penetrante. Bediüzzaman Said Nursi enfatiza el hecho de que el espacio consiste en éter y se refiere al mismo como «el océano del Cielo» [The Words, («Las Palabras»), The 31st Word («La 31ª Palabra»), págs.587-588]. [5] El término nafs (espíritu, ego) se emplea en el Corán en varios, pero similares, significados complementarios. Primeramente, significa el ser de una persona o de una cosa. Con este significado también se emplea para Dios (3:28; 5:116). Su segundo significado es la sustancia y esencia que es la fuente de la vida física en un ser humano o la dimensión o el aspecto del espíritu que es la base de la vida física animal y humana (6:93). En su tercer significado, como la base de la vida física o mundana de los seres humanos, es la esencia o sustancia que es consciente de las necesidades de la vida, que exige y prueba los placeres y anima a la persona a cubrir dichas necesidades y experimentar dichos placeres. En un sentido, se trata de la sustancia que incita a la persona a cometer el mal (12:53). El nafs puede y ha de ser adiestrado. Cuando se adiestra, puede ser elevado desde el rango de ser una sustancia que ordena el mal o ser un alma que ordena el mal, al rango de ser un alma en reposo con fe y veneración a Dios (89:27-28). En su otro sentido más abarcador, es la naturaleza humana o la persona individual (4:1). [6] Respecto a la reducción de la Tierra de sus partes periféricas, véase la sura 13:41, nota 14. [7] Bediüzzaman Said Nursi cita este versículo como uno de los ejemplos típicos de la elocuencia milagrosa del Corán. A fin de indicar la severidad del castigo de Dios, la oración hace referencia a la cantidad mínima o el grado ligero de ello. Como la oración al completo expresa esta nimiedad, todas sus partes deberían reforzar dicho significado. Las palabras «si tan solo» (la-in) significan incertidumbre y, por lo tanto, conlleva un mínimo (del castigo). El verbo massa significa tocar ligeramente, lo cual también significa nimiedad. Nafhatun (un soplo) es meramente un soplo de aire. Por su significado y su uso sin el artículo definido, y por lo tanto, indicando indeterminación, esta palabra subraya de nuevo la nimiedad. El partitivo min da a entender una parte o una porción, lo cual expresa escasez. La palabra ‘adhab (castigo) es más débil en significado si se compara con nakal (castigo ejemplar) e ‘iqab (castigo severo) y denota un castigo más ligero. El uso de Rabb (Señor, Proveedor, Sustentador, Protector), sugiere afecto en vez de (por ejemplo) Abrumador, Irresistible o Infinitamente Capaz de Compensar, también expresa nimiedad. Por lo tanto, si un ligero soplo de castigo tiene dicho efecto, deberíamos considerar cuán severo puede ser el castigo Divino. Vemos en esta corta oración un ejemplo de cómo las partes del Corán están relacionadas unas con otras y se complementan en el significado. Este ejemplo demuestra cómo el Corán elige las palabras y la sabiduría en elegirlas [The Words, («Las Palabras»), «The 25th Word» («La 25ª Palabra»), pág.392]. [8] Este versículo contiene tres puntos sutiles: Primero: Al igual que cada elemento en la naturaleza, el Fuego realiza una labor bajo las órdenes de Dios. No quemó a Abraham, la paz sea con él, porque Dios le ordenó que no lo hiciese. Segundo: Un tipo de calor quema a través del frío. A través de la frase, Sé apacible, Dios Todopoderoso ordenó al frío: «No le quemes». Un intérprete del Corán señala lo siguiente: «Si no hubiese dicho “sé apacible”, le habría quemado con su frío». El fuego puede simultáneamente quemar y ser frío. La ciencia ha descubierto un fuego llamado «calor blanco» que no irradia calor, sino que, más bien, atrae el calor que le rodea y hace que el área circundante sea suficientemente fría como para congelar líquidos y quemarles con su frío. (El Infierno que contiene distintos grados y tipos de fuego, puede poseer también este tipo de frío intenso). Tercero: Del mismo modo que existe una sustancia inmaterial como la fe y una armadura como el Islam, que aparta los efectos del Fuego del Infierno y evita que nos dañe, debe existir una sustancia física que protegerá y prevendrá de los efectos del Fuego. Del mismo modo que el fuego no quemó el cuerpo de Abraham o sus ropas, los seres humanos pueden elaborar una armadura similar para protegerse contra el Fuego. Por lo tanto, este versículo sugiere: ¡Oh pueblo de Abraham! Sed como Abraham para que vuestras ropas sean vuestra protección contra el fuego, vuestro peor enemigo, en ambos mundos. Cubrir vuestros espíritus con la fe para que sea una armadura contra el Fuego del Infierno. Es más, la Tierra contiene sustancias que os protegerá del mal del fuego. Buscadlas, extraerlas y cubriros con las mismas. Como un punto importante en nuestro progreso, la humanidad ha descubierto sustancias resistentes al fuego. Pero véase qué elevado, magnífico y bello es el vestido que este versículo indica, una prenda que será tejida en el telar de la pureza de la fe y de la sumisión a Dios y que no será rasgada por toda la eternidad [The Words («Las Palabras»), «The 20th Word» («La 20ª Palabra»), pág.273]. [9] Según los informes, Salomón, la paz sea con él, juzgó que el propietario del campo debería poseer temporalmente las ovejas y beneficiarse de su leche, lana y corderos recién nacidos. Mientras tanto, el campo iba a ser confiado al propietario de las ovejas para que lo cultivase y lo restaurase a su condición anterior. David, la paz sea con él, aprobó dicho dictamen. Este versículo no dice nada respecto al juicio de David. La frase A cada uno de ellos concedimos autoridad con recto y buen juicio y conocimiento (respecto a la misión y de acuerdo con la época y las condiciones de cada uno) elimina cualquier equivocación con respecto a él. Sin embargo, sugiere que el juicio de Salomón era más certero. Una Tradición Profética mencionada en el Sahih al-Bujari («I‘tisam», 21) establece el siguiente principio jurídico: «Si un juez hace todo lo posible para llegar a una sentencia correcta, adquiere dos recompensas cuando el veredicto es correcto y una cuando yerra». El versículo apoya esto y deja claro que los dos jueces que han emitido veredictos diferentes en el mismo caso reciben una recompensa, siempre y cuando hubiesen hecho todo lo posible con sinceridad para juzgar en un asunto en que no hay una sentencia clara y específica en el Corán y en la Sunna. [10] El versículo hace referencia a que Dios Todopoderoso dio a las glorificaciones de David una fuerza, y una resonancia y un agradable tono tales que extasiaron a las montañas. Al igual que un sistema de sonido enorme, cada montaña formó un círculo alrededor del principal recitador, David, la paz sea con él, y repitió sus glorificaciones. Esto es una realidad, ya que las montañas que tienen cuevas pueden «hablar». Si declaras ante una montaña: «Glorificado sea Dios», la montaña devolverá su eco. Al haber Dios Todopoderoso concedido esa habilidad a las montañas, se puede desarrollar. Dios concedió a David, la paz sea con él, la Misión Profética y el Califato de modo excepcional. Por lo tanto, hizo que esa semilla de habilidad floreciese como un milagro con su abarcadora Misión Profética y una magnífica soberanía, haciendo que las grandes montañas le siguiesen como soldados, estudiantes o discípulos. Bajo su dirección y en su lengua, glorificaban al Creador Majestuoso y repetían lo que dijese. En la actualidad, debido a los avances de las comunicaciones, un gran comandante puede dispersar un gran ejército a través de montañas repitiendo su declaración «Glorificado sea Dios» a la vez, haciendo que las montañas hablen y resuenen con dichas palabras. Si un comandante normal y corriente puede hacerlo, un magnífico comandante de Dios Todopoderoso puede hacer que las montañas pronuncien y reciten glorificaciones a Dios. Es más, cada montaña tiene una personalidad colectiva y una identidad corporativa y ofrece glorificaciones y devoción de acuerdo con la misma. Del mismo modo que cada montaña, a través del eco, glorifica en la lengua de la humanidad, también glorifica al Creador Majestuoso en su lengua particular [The Words («Las Palabras»), The 20th Word («La 20ª Palabra»), pág.271]. [11] Salomón recorrió la distancia que normalmente hubiese tardado dos meses en caminar en dos pasos volando por el aire (34:12). Esto sugiere que la humanidad puede y debe esforzarse para viajar por el aire. Dios Todopoderoso dice aquí: «Uno de Mis siervos no obedeció sus deseos carnales y le hice montar en el aire. Si abandonáis la pereza y os beneficiáis debidamente de algunas de Mis leyes en la naturaleza, también podréis montar en el aire» [The Words («Las Palabras»), The 20th Word («La 20ª Palabra»), págs.267-268]. [12] Hicieron para él santuarios y figuras (de objetos animados) y tallas, al igual que cuencos como estanques y calderas construidas en el suelo (34:13). [13] Este versículo menciona que el profeta Salomón, la paz sea con él, hizo que los genios, diablos y los espíritus malignos le obedeciesen. Evitó su mal y los empleó para trabajos beneficiosos. Este versículo sugiere que los genios, seres conscientes y habitantes de la Tierra que siguen en importancia a los seres humanos, pueden servirnos y pueden ser contactados. A los diablos también se les puede hacer que sirvan voluntariamente o a la fuerza. Dios Todopoderoso hizo que obedeciesen a un siervo que obedecía Sus mandamientos. Este versículo significa: «¡Oh seres humanos! He hecho obedecer a los genios y a los diablos, incluso a los más malvados, a un siervo que Me obedeció. Si os sometéis a Mis órdenes, la mayor parte de las criaturas, incluido los genios y los diablos, se someterán a vosotros». Estos versículos marcan el punto más alto de las ciencias ocultas y sobrenaturales que tienen que ver con los acontecimientos paranormales y que tienen apariencia de ser una mezcla entre el arte y la ciencia. Nos alientan a que sometamos y empleemos a dichos seres por medio del Corán para protegernos de su maldad. Pero el Corán no hace referencia a la moderna necromancia que algunas personas «civilizadas» practican para ponerse en contacto con los espíritus de los muertos; ya que, en realidad, son espíritus malignos que se hacen pasar por personas muertas. No obstante, esta forma era conocida por algunos santos como Muhyi’d-din ibn al-‘Arabi, que podía comunicarse con los buenos espíritus a voluntad, entablar contacto y tener relaciones con ellos. 14. David, la paz sea con él, era un Profeta al que le fue dada una Divina Escritura (los Salmos) y es encomiado en el Corán por su devoción sincera y profunda a Dios (38:17-20). Incluso siendo un rey, llevaba una vida simple, viviendo de su propio trabajo. Era tan consciente de Dios que lloraba mucho y ayunaba en días alternativos. Nuestro Profeta recomendó este tipo de ayuno para algunos Compañeros que preguntaron cuál era el tipo de ayuno supererogatorio más gratificante (al-Bujari, «Tahayyud» 7, «Sawm» 59; Muslim, «Siyam» 182). Desafortunadamente la Biblia atribuye algunos actos pecaminosos a los profetas David y a Salomón (II Samuel, 11 y I Reyes, 11:1-8). También se los atribuye al profeta Lot. Es inconcebible que estos santos Profetas hubiesen cometido los graves pecados que se les han atribuido. Si el Corán no hubiese sido revelado, no habríamos estado seguros de si los Profetas habían sido siervos sinceros, devotos y agradecidos de Dios. El Corán exonera a Jesús, la paz sea con él, de los errores de sus seguidores que le deificaron y de su propia gente que niega su Misión Profética, explicando que Dios no tiene hijos ni hijas. También exonera a los Profetas israelitas y no israelitas de sus supuestos «pecados» mencionados en la Biblia. Presenta a Jesús como un espíritu de Dios que fue insuflado en la Virgen María; a Abraham como un amigo íntimo de Dios; a Moisés como alguien que habló con Dios; a David como un siervo sincero de Dios, un Mensajero y un Califa; y a Salomón como un rey y un Profeta que Le rezaba con humildad. A pesar de haber sido el mayor y más poderoso de los reyes que jamás hubiese existido, el profeta Salomón, la paz sea con él, siempre fue un siervo humilde de Dios hasta su muerte. [14] La veracidad, la honradez, la habilidad de comunicar los mandamientos de Dios, la inteligencia y la infalibilidad son elementos esenciales de la Misión Profética. Son atributos poseídos por todos y cada uno de los Profetas. Todos los teólogos musulmanes también están de acuerdo en que los Profetas no tenían defectos físicos y mentales. Del mismo modo que eran extraordinariamente atractivos en personalidad y conducta, también eran elegantes y encantadores en su apariencia física. Eran perfectos en la estructura corporal. Los Profetas deben estar libres de defectos corporales, para que su apariencia no repugne a nadie. Explicando la Divina Sabiduría contenida en el hecho de que el profeta Muhammad viviese hasta los 63 años, Said Nursi escribe lo siguiente: Los creyentes están religiosamente obligados a amar y respetar al Mensajero de Dios, la paz sea con él, hasta el grado más elevado y a seguirle en cada mandamiento sin sentir ninguna aversión a ninguno de sus aspectos. Por esa razón, Dios no permitió que viviese hasta el molesto y humillante período de la senectud, enviándole a la «más elevada morada» al alcanzar los 63 años de edad [The Letters («Las Cartas») 2, págs.84-85]. Por lo tanto, del mismo modo que es una aseveración infundada el hecho de que el profeta Moisés, la paz sea con él, tenía un impedimento del habla, algunas alegaciones sobre la aflicción del profeta Job también son infundadas. Tal y como puede deducirse de los versículos coránicos, y tal y como se menciona en la Biblia (Job, 2:7), Job estaba afectado por una enfermedad de la piel que le causaba úlceras dolorosas desde la planta de sus pies hasta su cabeza. Pero las alegaciones de que había gusanos que vivían en sus úlceras o abscesos, o que procedía de los mismos un olor repugnante que hacía que la gente se apartase de él, son totalmente carentes de fundamento. Si la gente le dejó fue, probablemente, por su pobreza posterior. Al principio, era un siervo de Dios rico y agradecido. Luego, perdió su riqueza y sus hijos o su familia le abandonaron. Sin embargo, como un Profeta, no podía haber tenido ninguna apariencia repulsiva o detestable. Su rostro, al menos, debía de estar exento de dichas llagas. Su cuerpo tampoco podría despedir un olor repugnante. Contrariamente al relato de la Biblia en el que maldijo el día en que nació (Job, 3:1) y que maldijo abiertamente a Dios (Job, 7:20-21) justificándose a sí mismo en vez de a Dios (Job, 32: 2), el profeta Job, la paz sea con él, soportó sus aflicciones durante años sin objeción alguna, y rezó la siguiente oración: Sin duda, la aflicción me ha visitado (y ya no puedo venerarte como debo); y Tú eres el Más Misericordioso de los misericordiosos (21:83). Dios contestó a su oración y eliminó su aflicción devolviéndole su familia (que había perdido) y otro tanto junto a ellos. 16. Al haber sido afligido por numerosas laceraciones durante largo tiempo, el profeta Job, la paz sea con él, temió que su deber de veneración sufriese, por lo que no rezó para su propio bienestar, sino por su veneración: Sin duda, la aflicción me ha visitado (y ya no puedo venerarte como debo); y Tú eres el Más Misericordioso de los misericordiosos (21:83). Dios Todopoderoso aceptó su sincera, desinteresada y devota súplica del modo más milagroso. Concedió a Job, la paz sea con él, una salud perfecta e hizo que se manifestase en él todo tipo de compasión. La súplica de Job contiene importantes lecciones para nosotros: Paralelamente a las heridas físicas y a las enfermedades de Job, la paz sea con él, nosotros poseemos enfermedades espirituales. Si nuestro ser interno se volviese hacia fuera, apareceríamos más lacerados y enfermos que Job, la paz sea con él. Por cada transgresión que hemos cometido y cada duda que entra en nuestra mente, una herida es infligida en nuestro corazón y en nuestro espíritu. Las heridas de Job, la paz sea con él, eran de una naturaleza tal que amenazaban su breve vida mundana; pero nuestras heridas internas amenazan nuestra vida infinitamente larga y eterna. Necesitamos la súplica de Job, la paz sea con él, miles de veces más que él mismo. El pecado, cuando penetra en el corazón, lo oscurece hasta extinguir la luz de la fe. Cada pecado posee un camino que lleva hacia la incredulidad. A no ser que dicho pecado sea rápidamente aniquilado buscando el perdón de Dios, se transformará de gusano en serpiente que carcomerá el corazón. En segundo lugar, la vida es refinada, perfeccionada y reforzada a través de los desastres y las enfermedades, y cumple su propio propósito. La vida llevada de modo monótono con desahogo y comodidad es prácticamente idéntica a la inexistencia. En tercer lugar, este mundo es el lugar de la prueba, y la morada de servicio. No es el lugar del placer y de la recompensa por los hechos realizados aquí en la causa de Dios. Por lo tanto, la enfermedad y la desgracia —mientras no afecten la fe y se puedan soportar con paciencia— se ajustan al servicio y la veneración, e incluso la refuerzan. Al hacer dichas desgracias que cada hora de veneración equivalga a un día, se debe estar agradecido en vez de quejarse. La veneración de hecho consta de dos tipos, positiva y negativa. Lo que quiere decir por positiva es obvio. Respecto a la veneración negativa, es cuando se está afligido por la desgracia o la enfermedad y uno percibe su propia debilidad e impotencia y se vuelve a Dios Compasivo buscando refugio en Él, meditando sobre Él y rogándole, de tal modo que se Le venera de un modo tan puro que la hipocresía no puede penetrar. Si pacientemente se soporta la desgracia reflexionando sobre la recompensa que acompaña a la misma y se agradece, cada hora que pasa cuenta como un día entero de veneración. La vida breve de alguien se hace más larga. Hay incluso casos en que un solo minuto equivale a un día entero de veneración. La facultad de paciencia concedida a una persona por Dios Todopoderoso es adecuada para cada desgracia a no ser que se malgaste en temores infundados. Pero a través del predominio de la falsa ilusión, el descuido e imaginar que esta vida efímera es eterna, una persona puede malgastar la facultad de su paciencia en el pasado o en el futuro. Cuando la paciencia malgastada no es igual a las desgracias del presente, entonces la persona empieza a quejarse. Es como si —¡Dios no lo quiera!— se quejase de Dios Todopoderoso a la gente. En resumen, del mismo modo que la gratitud aumenta la bondad Divina, la queja también aumenta la desgracia, despojando toda ocasión para la compasión. En cuarto lugar, la verdadera desgracia que es dañina es la que afecta a la Religión. Se debe buscar en todo momento refugio en la Corte Divina de las desgracias en materia de Religión y rogar por ayuda. Pero las desgracias que no afectan a la Religión no son realmente desgracias. Algunas son advertencias del Misericordioso. Si un pastor lanza una piedra a sus ovejas cuando entran en el pasto de otro, estas entienden que la piedra era para advertirles de no cometer una acción peligrosa. Llenas de gratitud, se dan la vuelta. Del mismo modo hay muchas desgracias aparentes que son advertencias Divinas y amonestaciones; otras hacen que los pecados sean perdonados; y otras despiertan a la gente del sueño de la negligencia, recordándoles su impotencia y debilidad humana y, por lo tanto, ofreciéndoles una forma de paz. La enfermedad considerada como una variedad de desgracia no es de hecho una desgracia, si no, como ya se ha dicho, un favor procedente de Dios y un medio de purificación. El profeta Job, la paz sea con él, no oró por el bienestar de su alma, sino que buscó la cura con el propósito de venerar, ya que la enfermedad le impediría llevar a cabo su recuerdo de Dios con la lengua y meditar sobre Dios con el corazón. Nosotros también debemos tener como primer propósito, cuando hacemos una súplica curar las heridas internas y espirituales originadas por el pecado. Respecto a las enfermedades físicas, debemos buscar refugio cuando impidan nuestra veneración; pero debemos buscar refugio de modo humilde y suplicante, no protestando o siendo quejumbrosos. Si aceptamos a Dios como nuestro Señor, debemos resignarnos con todo lo que Él nos da como una manifestación de Su Señorío. Suspirar y quejarse de una manera que da a entender nuestra objeción al Destino y Decreto Divinos es un modo de criticar el Destino Divino y una acusación contra la compasión de Dios. Aquel que encuentra defecto en la misericordia de Dios, inevitablemente será despojado de ella. La persona que cuando es afligida por la calamidad responde a ello con protestas y quejas, lo único que hace es acrecentar su calamidad. [Resumido de Lem’alar («Destellos»), págs.8-11]. [15] No es posible decir nada definitivo sobre la identidad del profeta Dhu’l-Kifl, la paz sea con él. Abu’l-‘Ala al-Mawdudi indica que Dhu’l-Kifl no es un nombre, sino un título igual que Dhu’n-Nun, empleado para el profeta Jonás, la paz sea con él, que significa «el compañero del pez». Según él, Dhu’l-Kifl significa «un hombre de gran sino» y se usa para exaltar su persona y su elevado grado en el Más Allá. Al igual que al-Mawdudi, el profesor turco Suad Yıldırım piensa que posiblemente se trata del profeta Ezequiel, la paz sea con él, que fue uno de los Hijos de Israel expulsados de Jerusalén a Babilonia. Vivió y llevó a cabo su misión llamando a la gente a Dios en la tierra de los caldeos, a orillas del río Chebar, aproximadamente entre 594-572 a. de C. [16] La súplica del profeta Yunus (Jonás), hijo de Matta, la paz sea con nuestro Profeta y con él, es la más poderosa de las súplicas y el medio más efectivo para que sea aceptada la oración por Dios. La esencia de la historia de Jonás, la paz sea con él, es la siguiente: Fue arrojado al mar y tragado por un gran pez. El mar estaba embravecido, la noche turbulenta y oscura y sus esperanzas agotadas. Pero fue en dicha situación cuando su súplica se convirtió en un medio rápido de salvación. El secreto del poder de su súplica es el siguiente: En dicha situación, todas las causas fueron suspendidas, ya que Jonás, la paz sea con él, sólo pudo ser salvado por Aquel Cuya orden pudiese someter al pez, al mar, a la noche y al cielo. La noche, el mar y el pez se unieron contra él. Únicamente Aquel cuya orden pudiese someter a esos tres, podía llevarle a la orilla de la salvación. Aunque toda la creación se convirtiese en sus siervos y auxiliadores, hubiese sido inútil. Las causas carecen de efecto real y creativo. Por lo tanto, al ver Jonás, la paz sea con él, con el ojo de la certeza que no había más refugio que en el Creador de las causas y al percibir claramente la misericordia especial de Dios con cada ser bajo la luz de su fe en la Unidad Divina, su súplica fue súbitamente capaz de someter a la noche, al mar y al pez. A través de su sustancial fe en la Unidad de Dios y Su absoluta Soberanía a lo largo del Universo, el vientre del pez se convirtió en un submarino para él y el agitado mar, que en su magnificencia parecía un volcán en erupción, se convirtió en una llanura serena y un lugar de excursión agradable. Otra vez, a través de la luz de su fe, la superficie del cielo se despejó de todas las nubes y la Luna apareció sobre su cabeza como una lámpara. Al final, alcanzó la orilla de salvación y contempló el favor de Dios con claridad. Ahora estamos en una situación cien veces más imponente que aquella en la que Jonás, la paz sea con él, se encontró. Nuestra noche es el futuro. Cuando contemplamos nuestro futuro con el ojo de la negligencia, es cien veces más oscuro y más horrible que la noche de Jonás. Nuestro mar es esta Tierra que gira en el espacio. Cada ola de este mar lleva consigo mil cadáveres y es, por lo tanto, mil veces más aterradora que su mar. Nuestro pez son los deseos maliciosos de nuestra alma carnal, que lucha para destruir los fundamentos de la vida eterna. Este pez es mil veces más dañino que el suyo. Su pez podía destruir una vida de cien años de duración, mientras que el nuestro busca destruir una vida que es eterna. Siendo esta nuestra situación real, deberíamos, a imitación de Jonás, la paz sea con él, buscar refugio en el Creador de las causas y debemos decir: ¡No hay más deidad que Tú! Gloria a Ti. Sin duda he sido de los malhechores y debemos entender con total certeza que solo Él puede protegernos del daño del futuro, de este mundo y de las tentaciones de las almas carnales unidas contra nosotros por nuestra negligencia y extravío. Puesto que el futuro está sometido a Su orden, el mundo a Su autoridad y nuestra alma a Su dirección. [Resumido de Lem’alar («Destellos»), págs. 5-7)]. [17] La conclusión de este versículo no es diferente a la de la primera parte de la súplica de Zacarías, si no que la confirma. Dios Todopoderoso normalmente actúa por detrás del velo de la causalidad de este mundo, que es el reino de la sabiduría y la prueba. Por lo tanto el significado es: «Creo plenamente que Tú eres el Mejor de los herederos, por lo que espero que me favorezcas con un heredero recto», y es, también, similar a la súplica de Job al pedir la misericordia de Dios y acabar su súplica diciendo: «Tú eres el Más Misericordioso de los misericordiosos». [18] La razón por la cual el Corán menciona a María junto a los Profetas, a pesar de que ella no era una profetisa, es por la grandeza y el honor excepcionales de María, y por el propósito de presentar a Jesús, la paz sea con él, en su identidad real (humana). [19] Respecto a Dios insuflando Su Espíritu en María para concebir a Jesús y en el cuerpo de Adán, a quien dio forma a partir del barro, para que pudiera llegar al mundo, y sobre el significado de su acto de insuflar Su Espíritu, véanse la sura 4:171, nota 34; la sura 15:29, nota 8. [20] Habiendo mencionado a muchos Profetas con el sufrimiento que tuvieron que soportar y del que fueron aliviados por Dios y habiendo mencionado el aspecto distinguido del carácter y la misión de cada uno de ellos, el Corán declara que el profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, no trajo una religión diferente; y, por lo tanto, todos los Profetas y sus seguidores, desde el primer día de la historia de la humanidad sobre la Tierra hasta el Día del Juicio Final, constituyen una sola comunidad, con Dios como Señor, el Único digno de ser venerado. El fundamento básico de esta fe y el punto básico de unión entre los creyentes, que es el elemento básico contra la desunión entre ellos, es creer en Dios como la única Deidad, Señor y Soberano de toda la creación, incluida, por supuesto, la humanidad, y venerarle tan sólo a Él. [21] El versículo contiene los tres significados mencionados. Mientras el versículo 94 menciona al siervo creyente, este versículo habla de una comunidad. Esto sugiere que la corrupción es como una enfermedad contagiosa y los individuos generalmente se extravían a imitación de otros en una comunidad. La destrucción total llega como resultado de la corrupción que abarca casi a todos o al menos a la mayor parte de la comunidad. Esto muestra la importancia de la reforma o las mejoras sociales. [22] Respecto a Gog y Magog y a su invasión del mundo civilizado justo antes del fin de los tiempos, véase la sura 18:98-99, nota 30-31. [23] Dios revive esta vasta Tierra cuando está muerta y seca, mostrando Su poder brotando innumerables especies de criaturas, cada una tan extraordinaria como la propia humanidad. Muestra Su Conocimiento abarcador de las infinitas variaciones de dichas criaturas en la compleja mezcla de todas sus formas distintas. Dios hace que la atención de Sus siervos se dirija hacia la felicidad eterna, asegurándoles la Resurrección en Sus decretos celestiales y haciendo visible el esplendor de Su condición como su Señor y Educador. Hace que todas Sus criaturas colaboren unas con otras, girando en la órbita de Su Orden y Voluntad, y haciendo que unas ayuden a otras en sumisión a Él. Nos muestra nuestra valía creándonos como el fruto más comprensivo, sutil y valioso del Árbol de la Creación, dirigiéndose directamente a nosotros y sometiendo todas las cosas a nosotros. ¿Acaso un Ser tan Compasivo, Poderoso, Sabio y Omnisciente no puede llevar a cabo la Resurrección, reunir a Sus criaturas y devolvernos la vida? ¿Acaso no puede Él instaurar la Suprema Corte y el Paraíso y el Infierno? Dichas ideas son inconcebibles. En realidad, el Todopoderoso que Dispone todos los asuntos de este mundo crea constantemente en su superficie finita y efímera numerosos signos, ejemplos e indicaciones de la Reunión Suprema y el Lugar en el que esto tendrá lugar. Cada primavera vemos innumerables especies de animales y plantas reunidas en pocos días y luego dispersadas. Todas las raíces de los árboles y de las plantas, al igual que ciertos animales, reviven y vuelven a ser tal y como eran. Otros animales vuelven a ser creados en formas casi idénticas. Las semillas que tan semejantes parecen, crecen rápidamente convirtiéndose en entidades distintas y diferenciadas, al ser llevadas a su pleno vigor con su extraordinaria rapidez y facilidad, y en absoluto orden y armonía. ¿Cómo algo puede ser difícil para Aquel Quien hace esto? ¿Cómo Aquel Quien creó los Cielos y la Tierra en «seis días» no puede ser capaz de resucitar a la humanidad con una sola ráfaga? Imaginad que un escritor talentoso pudiese escribir numerosos libros en una hoja enorme de papel en una sola hora, sin error u omisión, plenamente y en el mejor estilo. Si alguien os dice que podría escribir su propio libro de memoria incluso aunque hubiese caído en el agua y se hubiese perdido, ¿cómo se puede decir que no puede hacerlo? O pensad en un soberano que, para mostrar su poder y advertir a sus vasallos, mueve montañas por una orden, cambia su país y transforma el mar en tierra seca. Imaginad que una roca grande bloquea el camino de los visitantes que vayan a visitar a este rey. Si alguien dice que el soberano puede apartar la roca por una orden, ¿diríais que no podría hacerlo? O imaginad a alguien que reúne un gran ejército y se os dice que va a convocarles para que desfilen en batallones a la llamada de una trompeta tras haberles hecho romper filas para que se fuesen a descansar. Si los batallones forman en filas disciplinadas, ¿responderíais con incredulidad? Si así lo hicieseis, vuestro error sería enorme [The Words («Las Palabras»), «The 10th Word» («La 10ª Palabra»), pág. 96]. [24] Respecto a la Tabla Suprema Preservada, véanse la sura 6:59, nota 13; la sura 13:39, nota 13; la sura 17, nota 10. Este versículo puede comprenderse mejor cuando se toma en consideración junto al versículo 24:55: Dios ha prometido a aquellos de vosotros que creen y hacen actos buenos y rectos que con toda seguridad Él los autorizará como vicerregentes en la Tierra (en lugar de los que están en el poder actualmente), exactamente como autorizó a aquellos (de las mismas cualidades) que les precedieron, y que, sin duda, establecerá con firmeza para ellos su Religión, la cual (ha elegido y) ha aprobado para ellos, y sustituirá su estado actual de miedo por la seguridad (de modo que puedan practicar su Religión libre y completamente, y en paz). Ellos Me veneran solamente a Mí, no asociándome a nadie a Mí como copartícipes (en creencia, veneración, y autoridad para ordenar su vida). Los siervos rectos a los que se les ha prometido que finalmente heredarán el mundo son aquellos que combinan la rectitud con la devoción en la veneración exclusiva de Dios, tal y como se mencionará en el próximo versículo. [25] Este versículo expone la misión de nuestro Profeta con toda claridad. Su misión tiene dos aspectos principales: uno para la creación y la vida de todo el Universo y otro para la gente desde su época hasta la Última Hora. Con respecto al anterior aspecto de su misión, el profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, es tanto la semilla del Árbol de la Creación y su fruto más ilustre y perfecto, del cual Dios declara: «Si no fuera por ti no habría creado los mundos» (al-‘Ayluni, 2:232), y el espejo o el medio a través del cual se da la manifestación de Dios Misericordioso y a través del cual los favores de Su Misericordia alcanzan a toda la creación. Según la terminología sufí, es el primero y el más destacado o el más grandioso Hombre Universal. Con respecto al segundo aspecto de su misión, el aspecto religioso de la misma, él es el medio para los individuos y las comunidades que le sigan para alcanzar la felicidad eterna y es el poseedor del rango de intercesión más abarcador en el Más Allá. En otras palabras, él es el espejo o el medio por el cual los favores particulares de Dios Compasivo alcanzan a cada criatura. No hay otra vía más que la de él para alcanzar la salvación eterna. |
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