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escrito por Ali Ünal   
03.07.2009

Numerosas obras han sido elaboradas hasta ahora para poder traducir el significado del Corán a otros idiomas. Cada estudio es seguramente superior a otros en muchos aspectos, a pesar de que en muchos otros pueda ser inferior a ellos. No obstante, es a su vez cierto que en la mayoría de esas obras, además de numerosas deficiencias, puede haber errores de comprensión.

No pretendemos de ninguna manera que esta obra, basada en parte en la interpretación del venerable Suat Yıldırım, célebre profesor turco de interpretación coránica, sea superior a otras. Sin embargo, difiere de las demás en los siguientes puntos:

  • En relación a lo anteriormente mencionado, como casi cada versículo del Corán tiene una existencia independiente, también posee una relación intrínseca con cada versículo y con la totalidad del Corán. Por lo tanto, entender e interpretar un versículo requiere tener un conocimiento y una comprensión del Corán en conjunto, tomando en consideración la totalidad del mismo. No debe ser olvidado que el principal intérprete del Corán es el propio Corán. Del mismo modo que los versículos se interpretan el uno al otro, el Corán en conjunto interpreta también cada uno de ellos. Hemos intentado seguir estrictamente esta característica única del Corán.
  • Bediüzzaman Said Nursi llama con frecuencia la atención hacia los profundos significados de la redacción escrita del Corán como uno de los aspectos de su condición milagrosa. Por ejemplo, en árabe, el artículo definido «al» agrega globalidad a la palabra, interpreta «al-hamdu» —la alabanza— al comienzo de la Sura al-Fatiha del siguiente modo: «Toda la alabanza y la gratitud que todo el mundo ha ofrecido a los demás desde el principio de la vida humana sobre la Tierra, por cualquier razón y en cualquier ocasión, y que se ofrecerá hasta el Día del Juicio Final, son para Dios».
  • Asimismo, a partir de las características de las palabras usadas y del orden de las mismas en la oración, De lo que les hemos proveído (riqueza, conocimiento, poder, etc.), gastan (a fin de proporcionar sustento para los necesitados y en la causa de Dios, puramente por la complacencia de Dios y sin poner a otros en un compromiso), que figura en el tercer versículo de la Sura al-Baqara, la segunda sura, Bediüzzaman deduce de dicho versículo las siguientes reglas o condiciones referentes al acto de dar limosna:
  1. Para hacer sus limosnas aceptables a Dios, los creyentes deben dar de sus pertenencias una cantidad tal que ellos mismos no tengan necesidad de recibir limosna. El vocablo De en «De lo que» expresa esta condición.
  2. Los creyentes no deben dar a los necesitados las pertenencias de los demás, sino que deben otorgar las suyas propias. La frase, «lo que les hemos proveído» hace referencia a esta condición. El significado es: «Los creyentes dan a partir de lo que les hemos proveído, (no de lo que hemos proveído a otros)».
  3. Los creyentes no deben recordar a quienes han otorgado el favor que han hecho. Hemos en «hemos proveído» indica esta condición, ya que significa: «Somos Nosotros Quienes os hemos proveído la riqueza que dais a los pobres como sustento. Por lo tanto, concediendo a uno de Nuestros siervos a partir de Nuestra propiedad, no es motivo para ponerles en un compromiso».
  4. Los creyentes no deben temer que puedan empobrecerse por dar (limosnas) a los demás. El pronombre hemos en «hemos proveído» así lo indica. Puesto que es Dios Quien nos provee y nos ordena que dediquemos partes de nuestros bienes a los demás, no va a hacer que empobrezcamos a causa de dar a los demás.
  5. Los creyentes deben dar limosna a los que vayan a gastarla en su sustento. No es aceptable dar limosna a quienes vayan a malgastarla. La frase «Gastan a fin de proporcionar sustento para los necesitados» hace referencia a esta condición.
  6. Los creyentes deben gastar por Dios. Les hemos proveído indica esta condición. Significa: «Fundamentalmente, es Nuestra propiedad de la cual prodigáis, por lo tanto gastad en Nuestro Nombre».
  7. La palabra de, en «de lo que», significa que cualquier cosa que Dios provee a una persona está incluido en el significado de rizq («provisión»). Por lo tanto, uno no sólo debe de gastar de sus propios bienes, sino también de lo que se tiene. Así que, una palabra amistosa, un acto de ayuda, un consejo y la enseñanza están incluidos en el significado de provisión y prodigar como sustento para los demás. (İşaratu’l-Icaz, pág. 40)

Junto a todas estas condiciones, el significado de la expresión, cuyo original comprende tres palabras, se convierte en: «De lo que les hemos proveído de riqueza, conocimiento, poder, etc., creyendo que somos Nosotros Quienes proveemos y por lo tanto, sin sentir temor alguno de que puedan llegar a empobrecerse por el hecho de gastar y sin poner bajo una obligación a aquellos que prodigan. Proveen por la causa de Dios y para proporcionar sustento a los necesitados quienes son lo bastante sensatos como para no derrochar lo que se les da, en una cantidad tal que ellos mismos no acaben teniendo que necesitar que se les dé limosna».

En esta obra interpretativa, hemos intentado tomar en consideración tales profundos significados, en la medida en que las posibilidades de este estudio lo permitan.

  • Es de considerable importancia que el Corán fuese revelado en el plazo de 23 años, y en diferentes ocasiones. Por lo tanto, su debida y correcta comprensión dio lugar al nacimiento de una importante ciencia denominada «Ciencias del Corán», que incluyen un amplio espectro de temas, tales como abrogación de una ley o de un versículo por otros, la generalización o la particularización del significado debido a determinadas ocasiones o coyunturas y las ocasiones en las cuales los versículos fueron revelados. Si estos puntos no se toman en consideración a la hora de interpretar el Corán, quien tenga una visión superficial puede llegar a tener la impresión de que en el Corán existen contradicciones. Para prevenir dicha impresión, hemos intentado tomar dichos puntos en consideración. Por ejemplo:

¡Oh vosotros que creéis! Si seguís a los que no creen (los hipócritas y los judíos de Medina que propagan una exposición negativa de los acontecimientos de Uhud), harán que os deis media vuelta (hacia la incredulidad) y os convertiréis en irremediables perdedores (en esta vida y en la próxima) (3:149).

Este versículo ordena a los creyentes que no obedezcan a los incrédulos. Sin embargo, tal y como muchos mandamientos en el Corán, tiene aspectos relativos según el tiempo y las condiciones. Además, el versículo debe de tener una conexión con los versículos anteriores y posteriores. Para poder apreciar esta conexión, se precisa a veces conocer la razón de su revelación.

Después de la Batalla de Uhud, los hipócritas y los judíos comenzaron a propagar que si realmente Muhammad hubiese sido un Profeta verdadero, no habría sufrido el revés de Uhud. Intentaron persuadir a los musulmanes a que volviesen a su anterior estado de incredulidad. Los musulmanes de Medina, a los que este versículo iba dirigido, sabían expresamente de qué se trataba. Por esta razón, con el fin de aclarar el significado y el propósito directo de la revelación del versículo, se precisa tener una interpretación con explicaciones. Sin embargo, al hacer esto no debemos nunca olvidar que, con respecto a su significado, sus connotaciones y los mandamientos que contiene, un versículo no puede limitarse de ninguna manera a la ocasión en la cual fue revelado. El hecho de «que un versículo haya sido revelado en una determinada ocasión no evita que la orden que contenga posea un área de aplicación general y universal» es una norma tanto de la interpretación coránica como de la jurisprudencia islámica.

  • La estructura y la naturaleza de las palabras empleadas en el Corán es la fuente de diversos significados. Por ejemplo, el ser que rechazó postrarse ante Adán fue Iblis; pero cuando el mismo ser se acercó a Adán con la intención de engañarle en el Paraíso fue Satán. Es posible deducir de esta palabra qué es lo que sucedió entre su negación a postrarse ante Adán y el acercamiento a Adán para engañarle. Esto debería mostrarse en un trabajo de interpretación. Por consiguiente, el significado más inmediato del versículo 2:36 es el siguiente:

(Iblis fue intrínsecamente desprovisto de bondad y derrotado por su vanagloria. Desobedeció la orden de Dios y fue expulsado del Jardín del Paraíso, convirtiéndose en Satán, alejado de la misericordia de Dios y maldecido por Él. Tentando a Adán y a Eva a que comiesen del árbol prohibido a pesar de Nuestra advertencia) Satán les hizo a ambos desviarse de allí y les sacó del (feliz) estado en el que estaban; y dijimos: «Descended todos, (y de hoy en adelante viviréis una vida) siendo unos enemigos de los otros. Habrá para vosotros en la Tierra (donde se os ha designado ya como vicerregente) una morada y provisión hasta un tiempo determinado».

Desafortunadamente, no hemos podido llevar a cabo todo este trabajo con la misma amplitud.

  • Las explicaciones que hemos tenido que ubicar (generalmente entre paréntesis) antes o dentro de la traducción de los versículos no son añadidos ni modificaciones de ningún tipo del significado de los versículos. Expresan el significado normal y completo de las palabras, entendidas individual y contextualmente. Por «contextualmente» nos referimos tanto al contexto del pasaje, de la sura o del Corán en su totalidad, como al contexto histórico, es decir, la situación que figura en el trasfondo de los versículos. Asimismo, hemos de ser conscientes de que el Corán es milagroso en su poder de concisión, en su capacidad de comunicar mucho en pocas palabras. Esta concisión se alcanza a veces con la poderosa precisión de las estructuras y de la sintaxis de la lengua árabe, elevada a una inimitable perfección en el Corán. Una lengua como el español, simplemente no puede reproducir el significado completo sin explicaciones para expresar el significado abarcado por las palabras del árabe en virtud de sus desinencias y su posición en la oración, etc. A veces, la concisión del Corán se alcanza por medio de la elipsis, es decir, a través de la omisión de lo ya conocido o fácilmente conocible por alguien que está familiarizado con la lengua y el tema (véase el punto siguiente).

Las ocasiones en las cuales los versículos fueron revelados requieren explicaciones adicionales (así como notas) ya que el contexto histórico no es conocido por nosotros de la misma manera que era conocido por los primeros destinatarios del Corán. Sin embargo, es importante clarificar que, aun siendo importante el contexto histórico para conocer el significado de los versículos e igualmente destacado para conocer las relaciones entre los mismos, ello no limita su significado. Cada uno debe responder al Corán como si sus palabras y significados le hubiesen sido revelados a él como hicieron los primeros destinatarios de la Revelación. Conocer el contexto histórico de ciertos versículos o pasajes realza la comprensión de su relevancia presente y permanente, pero no la disminuye o restringe.

  • Es imposible encontrar una sola palabra superflua en el Corán. Mientras se narran los acontecimientos, sin entrar en detalles, se proporcionan los puntos principales y se remiten los detalles para la mente. El oyente o el lector pueden suplir lo que falta a partir de su conocimiento con la historia y/o su sentido común. Por ejemplo, en el versículo 2:35, la Orden Divina prescrita a Adán y Eva de no acercarse al árbol (prohibido) viene seguida por Satán haciéndoles «desviarse». Varios sucesos ocurrieron entre estos dos acontecimientos, los cuales se deberían mencionar en un trabajo interpretativo.

Citando otro ejemplo:

Al cabo de un tiempo, de los dos prisioneros, aquel que había sido liberado se acordó (acerca de lo que José le dijo que mencionase) e indicó: «Os informaré de su significado. Así que dejadme ir». (Fue a ver a José a la prisión y dijo): «¡José, Oh hombre veraz!... (12:45-46).

Entre «así que enviadme» y «¡José, oh hombre veraz!», se dan varios acontecimientos que la narración omite: «Así que dejadme ir» a José para que pueda preguntarle la interpretación del sueño. Le enviaron, y abandonó la corte del Faraón para ir a la prisión. Llegó allí y, al recibir permiso del guardián de la prisión para entrar, así lo hizo. Fue a José y, tras intercambiar saludos con él, dijo: «¡José, Oh hombre veraz!». Omitiendo estos acontecimientos, el Corán narra breve y concisamente, sin pérdida alguna de claridad. Sin embargo, en este estudio interpretativo coránico hemos intentado poner entre paréntesis algunos de dichos acontecimientos omitidos para facilitar al lector la comprensión de los mismos.

  • Los versículos coránicos se interpretan mutuamente, así que para entender el significado exacto y completo de un versículo, debemos considerar los versículos particularmente relacionados con el mismo. Por ejemplo, el siguiente versículo (2:42) se debe interpretar tomando en consideración los versículos 2:71, 79, 140, 174, 179; 3:167; 4:13, 46 y 5:106.

No tergiverséis la verdad mezclándola con falsedad y no ocultéis la verdad a sabiendas (del significado y el resultado de lo que hacéis, y a sabiendas de que lo que os esforzáis en ocultar es verdad y de que Muhammad es el Mensajero de Dios, cuya venida os ha sido anticipada).

En muchas de las interpretaciones coránicas, los intérpretes se contentan con una traducción literal. Por ejemplo, en el anterior versículo, no mencionan lo que los Hijos de Israel saben y encubren. Sin embargo, hemos intentado proporcionar el significado más claro posible con anotaciones o poniendo las explicaciones entre paréntesis.

  • Los tiempos verbales usados y los cambios de un tiempo a otro en las frases, los sustantivos en su condición de definidos e indefinidos, los tipos de oraciones (verbales o nominal —una frase que comienza con un verbo es una oración verbal—) y el destinatario en segunda o tercera persona —la persona ausente—, todo ello contribuye considerablemente en el significado. Por ejemplo, del versículo 2:30 en adelante, Dios se dirige a Adán directamente, pero en el versículo 37, tras el versículo en el que le habla sobre haberse acercado al árbol prohibido, Dios se dirige a él en tercera persona. Esto significa que la relación de Adán con su Señor ha cambiado. Asimismo, el verbo telaqqa utilizado con el significado de «recibir», connota «ser inspirado». Los matices de significado que tales características de la lengua aportan a los versículos se deben mostrar en un estudio de interpretación coránico. El más conciso significado de este versículo es el siguiente:

(Consciente de su desliz y con esperanza de corregir su error, en vez de procurar encontrar las excusas para el mismo) Adán recibió de su Señor palabras que percibió que habían sido insufladas en él (debido a su remordimiento, y suplicó a través de ellas pidiendo el Perdón de Dios). A cambio, Él aceptó su arrepentimiento. Sin duda Él es Quien acepta el arrepentimiento y lo corresponde con generoso perdón y recompensa adicional, el Compasivo (especialmente hacia Sus siervos creyentes).

  • Otro punto importante:

El significado más breve del versículo 2:27 según la naturaleza de las palabras es como sigue:

(Aquellos) que rompen el compromiso de Dios (que es una cuerda de luz tejida con hilos de Voluntad, Sabiduría y Favor Divinos, responsable del orden del Universo y capaz de establecer paz, orden y armonía en la vida humana), tras su solemne establecimiento, y rompen los lazos que Dios ha ordenado que fuesen unidos (entre los parientes, por la obligación que impone la relación de sangre, y entre la gente, por la obligación que imponen las necesidades sociales humanas), y (en una tentativa para difundir sus pecados en toda la comunidad, incluso en el mundo entero, tal y como aquél que, habiendo contraído una enfermedad contagiosa, desea transmitirla a los demás) causan desorden y corrupción en la Tierra. Esos son los perdedores (tanto en este mundo como en el siguiente).

Los significados proporcionados entre paréntesis no son comentarios; son los significados transmitidos por las palabras del versículo y su orden, así como por las reglas gramaticales y los estilos. Por ejemplo, la palabra original traducida como «rompen» es NaQaDa, que significa enmarañar una cuerda gruesa y fuerte. Esto da a entender que el compromiso de Dios es una firme cuerda que vincula a la gente entre sí y a la humanidad con Dios. La palabra mithaq traducida como «vinculante, compromiso» corrobora este significado. El compromiso de Dios es una cuerda de luz tejida con Su Voluntad, Sabiduría, Conocimiento y Favor, que se extiende desde la eternidad en el pasado a la eternidad en el futuro. Este compromiso es responsable del magnífico orden del Universo, a la vez que establece la relación entre todas las criaturas; y uno de los extremos de esta cuerda fue puesto en manos de la humanidad. La actual contaminación medioambiental y la presente situación mundial son el resultado de la ruptura del compromiso de Dios. El versículo emplea el compromiso de Dios, que es una cuerda que une a la gente entre sí y a la humanidad con Dios, junto a los vínculos (entre las personas, incluyendo especialmente los lazos familiares) que han de unirse.

En este estudio, hemos preferido proporcionar estos significados unas veces entre paréntesis y otras como notas.

  • Mientras que narra la serie de acontecimientos o bendiciones de Dios, el Corán sigue un estilo tal que hace que los intelectos se pregunten, siendo las respuestas proporcionadas a partir del acontecimiento o la bendición sucesiva. Por ejemplo, al mencionarse las bendiciones del Paraíso en el versículo 2:25, aquel que vive en un palacio rodeado de árboles por los que fluyen ríos no se librará de sentirse solo y de la necesidad de una compañera. Por lo que el Corán menciona a puros cónyuges. Si hay algo que pueda nublar dicha bendición, esa es la muerte, a lo cual, el Corán aparta dicha preocupación agregando, acto seguido, que la vida en el Paraíso es eterna. Por lo tanto, el significado del versículo es el siguiente:

Da las buenas nuevas a aquellos que creen y hacen buenos y rectos actos: para ellos habrán Jardines a través de (los palacios y a través de los árboles por) los cuales discurren ríos. Cada vez que se les provee de frutas (de distinto color, forma, gusto y fragancia y constantemente renovados constantemente) allí dirán: «Esto es lo que se nos proveyó antes». Ya que se les da algo parecido (a lo que se les daba en el mundo y justo antes en los Jardines del Paraíso parecido en la forma y el color, de modo que no se sientan poco atraídos por ello al serles desconocido). Además, para ellos habrá cónyuges eternamente purificados (de todo tipo de impureza mundana). Allí, morarán (para siempre).

  • Como ya hemos mencionado anteriormente, los versículos del Corán se interpretan mutuamente y se hace referencia los unos a los otros a través de las mismas palabras y expresiones. Además, hay palabras y conceptos que operan como marco semántico del Corán, tal como Rabb («Señor»), taqwa («piedad» y «rectitud»), ihsan («perfecta bondad» o «excelencia al hacer algo con total consciencia de que Dios está contemplando a Sus siervos»), ‘ibada («veneración»), islam («sumisión a Dios»), kufr («incredulidad»; «encubrimiento voluntario de la verdad y su rechazo»), y así sucesivamente. Aunque estos conceptos deberían ser interpretados en su pleno significado, no lo hemos realizado, pues hemos considerado que sería demasiado extenso para los lectores, haciendo difícil la concentración.

Recapitulando: Las características del estilo del Corán y los aspectos de su naturaleza milagrosa han dado lugar a explicaciones aclaratorias en este estudio. Todas ellas son significados contenidos en los versículos y no así añadidos por nuestra parte.

  • Otro punto a mencionar es que algunos de los preceptos o de las prácticas del Islam —tal y como la esclavitud, la yihad (esfuerzo en pos de la causa de Dios), la conformidad para entablar una guerra o no y la parte de la herencia que corresponde a las mujeres— han sido objeto de crítica sesgada por parte de sus opositores y de ardoroso debate por parte de sus partidarios y defensores. Por medio de este estudio, hemos intentado clarificar estos puntos.

Durante el estudio, a pesar de sus enfermedades crónicas, sus ocupaciones y hallarse expuesto a numerosos factores negativos, el venerable Fethullah Gülen Hocaefendi nunca ha cesado de proporcionar estímulo, ayuda, consejo y correcciones al mismo. Por lo tanto, le estoy muy agradecido al Sr. Gülen, así como a otros amigos por su generosa ayuda. También agradezco a Juan Pedro Andújar García y F. Mehmet Sığınır por su valiosa traducción, corrección de pruebas y revisión del texto, asimismo a Ali Laraki por su contribución en la traducción de la obra.

Igualmente, transmito mi más sincero agradecimiento a Fikret Yaşar, Engin Çiftçi, Recep Göktaş e İbrahim Akdağ por su asistencia técnica.

Debemos esforzarnos y es el Todopoderoso Quien otorgará éxito, si Él quiere. Finalizo rogando a todos los creyentes que recen por este humilde siervo para alcanzar sinceridad, pureza de intención, convicción en los pilares de la fe así como obtener la aprobación y la satisfacción de Nuestro Señor y Creador.

Modificado el ( 03.07.2009 )
 
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