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El Sagrado Corán y Su Interpretación Comentada
Entender el Corán | Entender el Corán |
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| escrito por Ali Ünal | |
| 02.07.2009 | |
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El primer paso para entender el Corán es entender su lenguaje. El lenguaje es al texto lo que los rasgos corporales son a la persona. La existencia esencial de un texto radica en su significado, al igual que la de la persona radica en su espÃritu. Los rasgos corporales son la forma externa que el espÃritu del ser humano adopta y, por lo tanto, sirve de espejo a través del cual se puede estudiar su carácter. De este modo el lenguaje y el estilo del Corán son la forma de su significado y, por consiguiente, no pueden separarse del mismo. El segundo paso para entender el Corán es penetrar en su significado, lo cual requiere que sea llevado a la práctica en la vida cotidiana. Aunque su lengua constituye su forma y estructura externas y por lo tanto de gran importancia en lo que se refiere a penetrar en su significado, limitarse a su lenguaje en la comprensión del Corán significa limitarse a la forma o al formalismo. Uno puede penetrar en el significado del Corán, en el que radica su existencia esencial, a través de su «corazón», el cual es la sede de su espÃritu. Esto requiere que el corazón sea purificado evitando los pecados y los males, llevando a cabo los actos necesarios de veneración y viviendo una vida piadosa. El Corán es, por boca del difunto profesor Haluk Nurbaki, un cientÃfico turco, «como una rosa a la que le crecen continuamente pétalos en la matriz de tiempo» (Nurbaki, 14). Al mismo tiempo que las ciencias avanzan, se desarrollan y contribuyen en penetrar a través de las profundidades de sus significados, el Corán florece cada vez más y se hace más joven y fresco. Esta es la razón por la cual, además de tener suficiente conocimiento sobre asuntos tales como «la abrogación de las leyes, las leyes, y los principios dependientes de ciertas condiciones y las reglas generales, particulares y no condicionadas asà como las ocasiones en las cuales los versÃculos fueron revelados», el hecho de conocer los principios generales de las ciencias naturales es también de gran importancia. Además, puesto que es el profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, quien recibió el Corán, lo enseñó y lo practicó ante todo en la vida cotidiana como una autoridad infalible, conocer su Sunna, la manera en que practicó el Corán y el ejemplo que dio viviendo el Islam, es imprescindible para entender el Corán. El Corán no es solamente un libro de ciencias, ni un libro de historia, ni tan siquiera un libro de moralidad. Tampoco es un libro en el sentido de la palabra «libro». Es un Libro para ser practicado. Vino para guiar a gente a la verdad, para educar a la gente intelectual y espiritualmente, y para gobernar sus vidas tanto en el ámbito individual como en el social. Por lo tanto puede ser entendido practicándolo en la vida cotidiana. Este punto se puede entender mejor cuando consideramos que el Corán no fue revelado en una ocasión solamente; fue revelado a lo largo de diversas ocasiones durante los 23 años de la Misión Profética de Muhammad. Separar el Corán de la práctica de la vida diaria significa reducir al Corán a la categorÃa de un libro corriente y sencillo para leer. El Corán no se revela en demasÃa a aquellos que se aproximan al mismo como si fuera solamente un libro para «leer». Otro punto relevante en lo que se refiere al entendimiento del Corán es el siguiente: El Corán es un libro de tamaño medio y, a primera vista, contiene repeticiones. Sin embargo, declara que no hay nada «húmedo o seco» que no esté en un Libro Manifiesto, es decir, en el Corán mismo (6:59). Como ha sido declarado en un hadiz, contiene la historia de anteriores naciones, las nuevas de los que vendrán después de su revelación y las soluciones a los desacuerdos que se den entre la gente. Se dirige a todos los niveles de entendimiento y conocimiento, en todos los lugares y épocas, y los satisface. Centenares de interpretes que han escrito comentarios sobre el Corán durante los catorce siglos del Islam han obtenido diversos significados del mismo, pero ninguno de ellos ha reivindicado jamás haber podido comprender el Corán por completo. Miles de juristas han inferido leyes del Libro y han basado su razonamiento jurÃdico en el mismo, pero ninguno de ellos ha afirmado jamás haber podido deducir todas las leyes contenidas en su interior y haber entendido todas las razones que subyacen bajo sus mandamientos y prohibiciones. Todos los eruditos puros y exigentes que han podido «aunar» la mente y el corazón, todos los revitalizadores —los más grandes eruditos santos que han aparecido en ocasiones para revitalizar y restablecer el Islam— han encontrado sus caminos en el Corán, todos los santos han derivado del mismo sus fuentes de inspiración y sus vÃas de purificación, y todos los caminos sufÃes han dependido de él; pero, cual fuente del agua que aumenta a medida que fluye, ha permanecido intacto. Es debido a su elocuencia milagrosa que el Corán tiene tal profundidad y riqueza de significado. Uno de los elementos sobre los que la elocuencia del Corán se halla basada es su estilo creativo rico en expresiones artÃsticas. Emplea frecuentemente parábolas y adopta una retórica figurativa y simbólica haciendo uso de sÃmiles y metáforas. Esto es natural, ya que contiene el conocimiento de todas las cosas y se dirige a todos los niveles de comprensión y conocimiento. No hacer caso de tal estilo simbólico y artÃstico del Corán, conformándose con el significado externo de sus expresiones, provocó la aparición de una corriente superficial, intolerante llamada Zahiriyya. Justo opuesta a dicha corriente figura otra corriente denominada Batiniyya (esoterismo), la cual busca toda la verdad en los sÃmbolos, desatendiendo el significado externo de las expresiones. Ambas corrientes son dañinas. El camino intermedio es siempre el preferible. ¿Es posible una traducción completa y exacta del Corán? La pregunta «¿Es posible una traducción completa y exacta del Corán?» ha sido la causa de acaloradas discusiones en el mundo musulmán durante casi un siglo. Se trata de una pregunta hecha sin la consideración debida. Ante todo, una lengua no es un sistema de moldes compuestos de letras y de palabras. Del mismo modo que el modo de hablar o escribir muestra a la persona, la lengua de una nación es un espejo donde se refleja el carácter de dicha nación moldeado por su cultura, historia, religión e incluso, la tierra en donde se halla. Es casi imposible que una palabra utilizada en una lengua tenga su equivalente exacto en otra palabra usada para el mismo significado en otra lengua. Dicha palabra tiene diversas connotaciones y asociaciones propias de la gente que la usa, además de las diversas impresiones. Por ejemplo, en opinión de la mayorÃa de los eruditos musulmanes, la palabra qur’an procede del verbo qira’ah, con el significado de «leer» o «recitar» y significa pues «recitación». Aunque Qur’an ha sido el nombre propio empleado para el libro enviado al Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, incluso como nombre común en su forma infinitiva, no constituye el equivalente exacto de «lectura» o de «recitación» en español u otra palabra empleada para el mismo significado en otra lengua. Una lengua con todas sus palabras es una forma viva cuyas formas cambian y experimentan adaptaciones a lo largo de la historia de su uso y empleo por parte de los seres humanos. En segundo lugar, el árabe es una lengua estrictamente gramatical. Las reglas de su gramática están fijadas. Es la lengua más rica del mundo en lo referente a conjugación y derivación. Por ejemplo, existen tres tipos diferentes de infinitivo en árabe, y además, un verbo posee 35 formas de infinitivos diferentes, cada una de ellas con diversas connotaciones e implicaciones. Los tiempos verbales no tienen siempre el mismo significado y uso en cada lengua. Por ejemplo, el Corán describe los acontecimientos del DÃa del Juicio Final en pasado, aunque el DÃa del Juicio Final tendrá lugar en el futuro. Por encima de otras razones de este uso, el tiempo verbal en pasado simple en el idioma árabe también se utiliza para dar a entender que un acontecimiento futuro tendrá lugar sin lugar a dudas. Asimismo, el presente no es igual en árabe que en castellano. Sin ni siquiera llegar a hablar de diferencias entre dos idiomas, se dan diferencias sustanciales al hacer uso del presente perfecto en español. En su condición como caracterÃstica del lenguaje, cabe decir que, mientras que los sustantivos árabes se clasifican en dos géneros (masculino y femenino), en español hay tres géneros. En español, los sustantivos poseen dos marcas o rasgos numerales: singular y plural, asà como los adjetivos y los verbos tienen forma plural. En cuanto al árabe, posee tres formas numerales tanto para los sustantivos como para los adjetivos y los verbos: singular, dual y plural. Además, en árabe los sustantivos tienen muchos plurales, cada uno de los cuales con diferentes implicaciones. El Corán tiene otra particularidad importante que hace que su traducción exacta a otra lengua sea casi imposible: El Corán convierte muchas de sus palabras en un concepto. Además de la palabra qur’an, muchos otros vocablos tales como Rabb («El Señor»), ilah («deidad»), malik («soberano»), kitab («libro»), wahy («revelación»), din («religión»), millah («nación», «vÃa»), shari’a (la Ley Islámica), ‘ibada («veneración»), taqwa («piedad» y «rectitud»), ihsan («bondad perfecta» o excelencia haciendo algo completamente consciente de que Dios está contemplando a Sus siervos), waliyy («amigo», «santo»), nur («luz»), nabiyy («profeta»), rasul («mensajero»), islam, iman («fe», «creencia») y otras palabras más, además de aquellos vocablos que dieron lugar a una rama del conocimiento o ciencia denominada Ciencias del Corán, tal como muhkam («lo establecido», «lo decisivo»), mutashabih («lo parabólico», «lo alegórico»), tafsir («interpretación»), ta’wil («exégesis»), nasij («lo que abroga, deroga») y mansuj («lo abrogado», «abolido»), cada una de las cuales constituyen un concepto imposible de verter a otra lengua las correspondientes explicaciones. Los motivos que indican la imposibilidad de la traducción exacta del Corán a otra lengua no se limitan a los mencionados aquÃ. Esta es la razón por la cual ninguna traducción del Corán puede sustituir al original en lengua árabe o ser recitada a su vez en las Oraciones. |
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