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El Sagrado Corán y Su Interpretación Comentada
Los estilos del Corán | Los estilos del Corán |
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| escrito por Ali Ünal | |
| 02.07.2009 | |
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El Corán es un libro transmitido por el profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, como Palabra de Dios y como testimonio de su Misión Profética. Es también su milagro más grande en el que se desafía, no sólo a los árabes de su época, sino a todas las personas que estén por venir hasta el Día del Juicio Final, a elaborar algo similar, no ya en relación al Corán en su totalidad, sino tan sólo a un capítulo del mismo. El Corán tampoco tiene precedentes entre las Escrituras Divinas respecto a su conservación y transmisión a las generaciones siguientes sin la más mínima alteración. No existe ni la más ligera diferencia entre las copias del Corán que han circulado en el mundo desde que fue revelado. A pesar de que no exista problema alguno de ámbito teológico que el Corán no haya tratado y de que sobrepase a todos los registros escriturarios de épocas anteriores y posteriores al Islam en la abundancia de contenido, su método de enfoque, presentación y solución es único en sí mismo. En lugar de tratar los temas de un presunto modo sistemático, comúnmente utilizado por algún teólogo o un erudito o un escritor, el Corán declara expresamente haber adoptado un método propio especial y múltiple que puede ser denominado «tasrifi». Este método expone una variedad de temas que van cambiando de un asunto a otro o regresando al anterior, y repitiendo deliberadamente y con sentido el mismo tema de una manera única y peculiar desde una perspectiva recitativa y rítmica, a fin de facilitar su comprensión, aprendizaje y recuerdo.
El Corán exhibe el orden del Universo. Del mismo modo que casi todas las cosas existentes se presentan a sí mismas unas junto a las otras o mezcladas ante nuestros ojos, el Corán expone una diversidad interrelacionada con un ritmo de un tono peculiar. Ello es para mostrar los signos de la Unidad de Dios. A pesar de que el mismo Corán expresa abiertamente que dicha actitud cambiante puede provocar que algunos de sus opositores pongan en duda su autoría Divina (6:106), da como razón de ello el hecho de conmocionar las profundidades del intelecto humano para que reflexione sobre la unidad en la variedad y la armonía en la diversidad. Lo cierto es que el Sagrado Corán trata en cada capítulo dotado de un ritmo particular sobre diversos temas y mediante modos muy diversos. Esta variedad no hace más que aumentar su belleza e incomparable elocuencia. Un recitador atento o una audiencia inteligente del Sagrado Corán, al pasar a través de estas diversidades de matiz rítmico puede deleitarse hasta tal punto que el Corán mismo declara:
Además del estilo único del Corán, el orden de sus versículos y capítulos no sigue un orden cronológico. Se pueden encontrar algunos versículos que fueron revelados juntos y situados en el mismo lugar del Corán, pero siendo precedidos o seguidos por otros versículos revelados en distintos momentos. Algunos capítulos y versículos son extensos, mientras que otros son muy breves. A pesar de que este orden es uno de los aspectos milagrosos del Corán, una de las razones más importantes por las que un gran número de orientalistas y sus imitadores en el mundo musulmán se aventuran a criticar el Corán con el pretexto de que no existe consistencia alguna entre sus versículos, es la siguiente: El Corán exhibe el orden del Universo. Del mismo modo que existe una relación «total/parcial», «holístico/específico» o «universal/particular» entre las cosas o elementos del Universo, la misma relación existe entre los versículos del Corán. O sea, que un cuerpo es un todo y la cabeza, brazos, piernas y otros órganos son sus partes. Ninguna de dichas partes puede representar al cuerpo ya que lo que hay en el cuerpo no puede encontrarse totalmente en ninguna de sus partes. Sin embargo, cada parte es un todo en sí misma. La humanidad o cualquiera de las especies que existen son holísticas o universales. A saber, que cada especie está compuesta de miembros cada uno de los cuales contiene todos los rasgos de la misma especie y, por lo tanto, la representa. Un ser humano es un espécimen exacto del género humano en su estructura. Del mismo modo, cada versículo coránico es un todo en sí mismo y detenta una existencia independiente. La mayoría de los versículos podrían ser colocados en cualquier parte del Corán sin que ello afectase la composición o el significado. Además, existe una relación intrínseca entre todos los versículos del Corán o entre cada versículo y los demás. En palabras de Bediüzzaman Said Nursi:
Existen versículos en el Corán que a primera vista parecen ser contradictorios. Sin embargo, no existe la más mínima contradicción en el Corán. Según lo anteriormente mencionado, la disposición «tasrifi» de los versículos puede dar lugar a dicha «aparente» contradicción. No obstante, el Corán es como un organismo en el que todas las partes están interrelacionadas las unas con las otras. En la mayoría de los casos, tanto si es debido a dicha disposición como a la relación «total/parcial» y «holística/específica» de los versículos, la comprensión correcta de un versículo depende de la comprensión del Corán en su totalidad. Esta es otra de las características del Corán, y a su vez otro aspecto de su naturaleza milagrosa y su autoría Divina. Esta particularidad es muy importante para la interpretación del Corán. Ya que el Corán es el equivalente del Universo y de la humanidad, y ya que de acuerdo con los sabios musulmanes el Corán, el Universo y la humanidad son tres «copias» del mismo libro —siendo el primero de estos libros el Universo «revelado y escrito» y el segundo la humanidad, siendo ambos un «Corán creado»— el Corán nos enseña también cómo podemos apreciar a la humanidad y al Universo. Por consiguiente, cuando el ser humano negligente ve una contradicción en el Corán, realmente la contradicción se halla en su punto de vista. Quien tenga su ser unificado con el Corán no verá en él contradicción alguna, tal y como quien está libre de toda contradicción. Si observamos el Corán desde la perspectiva de nuestro mundo particular lleno de contradicciones, veremos sin lugar a dudas contradicciones en él. De ahí que la persona que intente acercarse al Corán debe primero librarse de todo tipo de contradicción. El Corán fue revelado en lengua árabe. La lengua del Corán es su cuerpo externo. No hay que olvidar que la Religión no sólo consiste en una filosofía o una teología. Se trata de un método para unificar todas las dimensiones de nuestro ser. Por lo tanto, y tal y como hemos señalado con anterioridad, la lengua del Corán es uno de sus elementos esenciales e inseparables. No se reveló en árabe tan sólo para que los árabes de aquella época pudiesen comprenderlo, sino porque una religión universal debe poseer una lengua universal. El Corán contempla el mundo como la cuna de la hermandad humana. Su proyecto es unir todas las razas, etnias y creencias como hermanos y hermanas, y siervos de un Único Dios. Su lengua es uno de los factores que ayudan al ser humano no sólo a reflexionar sobre las realidades, sino también a unir todas las dimensiones de su ser según los principios Divinos. Las traducciones del Corán no pueden ser recitadas en las Oraciones prescritas, ya que ninguna de sus traducciones es idéntica al Corán. Sin el idioma árabe, uno puede ser un buen musulmán, pero sólo podrá comprender una ínfima parte del Corán. El Corán es la fuente de todo el conocimiento del Islam, no sólo del conocimiento religioso y espiritual, sino también del conocimiento social y científico, y de la buena conducta, la ley y la filosofía. |
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