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La recopilación del Corán y su preservación | La recopilación del Corán y su preservación |
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| escrito por Ali Ünal | |
| 03.07.2009 | |
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Es aceptado por todos que durante la historia de la humanidad, Dios Todopoderoso envió 124.000 Profetas. Según la definición islámica, un Profeta es alguien que viene con importantes nuevas, las «nuevas de la Religión», basadas en la fe en la Existencia y Unidad de Dios y de Sus ángeles, la misión o el cometido de la Misión Profética y los Profetas, la Revelación y las Divinas Escrituras, la Resurrección y la vida después de la muerte, y el Destino Divino que incluye el libre albedrÃo humano. Las «nuevas» incluyen también la invitación a una vida basada en dicha creencia, además de promesas y advertencias respecto a la aceptación o el rechazo de dicha creencia e invitación. A lo largo de la historia, ha acontecido frecuentemente que la Religión se hallaba considerablemente corrompida, lo cual hizo que un Profeta fuese elegido a fin de revivir y restaurar la Religión e introducir ciertas enmiendas en sus reglas o crear nuevas leyes relativas a la vida cotidiana. A dicho Profeta, al cual le era generalmente entregado un Libro, se le llama Mensajero, y su misión es la de comunicar el Mensaje. Cinco Mensajeros, a saber, Noé, Abraham, Moisés, Jesús y Muhammad, la paz sea con ellos, son mencionados en un versÃculo de la Sura ash-Shura (42:13) y aceptados como los más grandes de entre todos los Mensajeros. El nombre de la Religión que Dios Todopoderoso envió a todos los Mensajeros a lo largo de la historia es Islam. Al igual que las leyes que regulan el orden y el funcionamiento del Universo son constantes e invariables, del mismo modo no se da diferencia alguna entre el primer ser humano que apareció sobre la faz de la Tierra y el resto de los seres humanos en la actualidad, en cuanto a su humanidad dotada con las mismas peculiaridades, las mismas necesidades esenciales y el destino final que les espera, y por lo tanto, a su vez es natural que la Religión sea una y la misma, y se base en los mismos principios de fe, devoción y moralidad. Al corromperse, alterarse o contaminarse dicha Religión, con préstamos tomados de falsos credos, Dios envió a diferentes Mensajeros en diferentes épocas de la historia. Envió al profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, como último Mensajero con la última y más perfecta forma de Religión y «asumió» la preservación de Su Libro: Sin duda somos Nosotros, Nosotros Quienes hemos hecho descender el Recordatorio en partes y en verdad somos Nosotros su Guardián (15:9). Tras Moisés, la paz sea con él, la religión que éste comunicó se llamó JudaÃsmo, y tras Jesús, la paz sea con él, Cristianismo, por lo tanto, el Islam es el nombre de la forma perfecta y preservada de la Religión Divina que el profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, comunicó. En este mundo, Dios Todopoderoso actúa a través de las causas naturales o materiales. Por ello, ha creado y creará causas y medios para preservar el Corán. Uno de dichos recursos y una de las razones por las que el Todopoderoso permitió que Sus anteriores Escrituras fuesen corrompidas y «asumió» la preservación del Corán, es que los Compañeros del Profeta, que Dios esté complacido con ellos, y las generaciones de musulmanes venideras, se han consagrado a su Libro más de lo que lo hicieron otros con sus propios libros, y han hecho todo lo posible para preservarlo sin la más mÃnima alteración. Con el profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, Dios perfeccionó el Islam de un modo tal que se pudiese dirigir a todos los niveles del conocimiento intelectual que existirán y resolver todos los problemas de la humanidad que aparecerán hasta el DÃa del Juicio Final. Por lo tanto, no habrá necesidad de otro Profeta que reviva o restaure la Religión, ni asimismo será preciso que sea revelado otro Libro. Por consiguiente, como primer paso para la preservación del Corán, el Corán fue puesto por escrito durante la vida del profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, bajo su directa supervisión. Debido a ello, ni una sola palabra de su texto ha sido borrada, añadida o alterada. No existe ni la más mÃnima diferencia entre los ejemplares del Corán que han circulado por todo el mundo durante los catorce siglos de historia del Islam. Considerando el hecho de que, a diferencia de las otras Escrituras que le precedieron, el Corán ha sido preservado en su texto o forma original, sin la más mÃnima alteración, añadidura o supresión, los siguientes puntos son especialmente importantes:
(Oh Profeta) no muevas tu lengua con prisa (para salvaguardarlo en tu corazón). En verdad nos incumbe a Nosotros reunirlo (en tu corazón) y permitirte recitarlo (de memoria). Asà que cuando lo recitemos, sigue su recitación; de allà en adelante, Nos corresponde explicarlo (75:16-19). Absolutamente Ensalzado sea Dios, el Soberano Supremo, la Máxima Verdad Leal. No te apresures (Oh Mensajero) con (la recepción y la memorización de la Revelación incluida en) el Corán (la recepción y memorización de ello) antes de que te sea totalmente revelado, sino di: «Señor mÃo, aumenta mi conocimiento» (20:114).
Pues, sin duda alguna, es un Libro glorioso, invencible. La falsedad jamás puede tener acceso al mismo, ya sea por delante o por detrás (ya sea por los argumentos y talantes fundamentados en las filosofÃas modernas, o por ataques a partir del pasado basados en Libros Sagrados anteriores); (es) el Libro que se ha hecho descender por partes a partir del Omnisapiente, Sumamente Digno de Alabanza (a Quien toda la alabanza y gratitud Le pertenecen) (41:41-42).
Y asÃ, cuando el Corán se recite, prestad atención y escuchad en silencio, tal vez asà se os muestre misericordia (7:204).
En conclusión: la autenticidad y veracidad de la versión del Corán que hoy tenemos en nuestras manos, en el sentido de que se trata de las mismÃsimas palabras recitadas por el Mensajero de Dios, la paz y las bendiciones sean con él, es tan evidente que ningún erudito musulmán de la categorÃa que fuese, ha dudado jamás de su autenticidad o del hecho implÃcito que expone que todas y cada una de las letras, palabras y frases, versÃculos o capÃtulos fueron pronunciados por el Mensajero como parte del Corán. En otras palabras, la versión que disponemos hoy en dÃa es sin lugar a dudas el Corán que fue recitado por el Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él (Para más explicaciones, véase la sura 15, nota 3). |
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| Modificado el ( 03.07.2009 ) |
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