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| La Familia |
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| escrito por ReÅŸit Haylamaz | |
| 29.06.2009 | |
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Jadiya no iba a estar sola con Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, en el hogar que compartÃan. Lo cierto es que, los padres de ambos habÃan fallecido y no podÃan estar allà para compartir su felicidad o visitar su hogar terrenal. Sin embargo, el hecho de que los padres de una persona hayan muerto no significa que no pueda haber otras personas que vivan con ellos, pues es el deber de cada persona que se ha dedicado a la humanidad, de todo aquel que tenga sentido de la responsabilidad, cuidar de aquellos que se hallan en soledad, necesitados y pobres. Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, y Jadiya eran tales personas, se tomaron muy en serio esta responsabilidad. Es por ello que su casa no fue tan solo de su exclusiva propiedad, sino que las puertas estaban abiertas a todos. De hecho, estaban ascendiendo al nivel más alto de la humanidad por medio de su generosidad al compartir su casa con sus allegados. Vale la pena mencionar brevemente aquellos que compartieron este tranquilo entorno familiar con ellos: Como muestra de lealtad y apoyo en los momentos difÃciles de hambre, Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, le pidió a su tÃo Abbas que cuidara de uno de los hijos de Abu Talib, y él mismo acogió a ‘Ali, el otro hijo. Al hacerlo, pudo mostrar su agradecimiento a su tÃo Abu Talib ya que él mismo fue acogido de la misma manera años atrás. Jadiya, entonces, fue quien asumió el papel de madre para con ‘Ali en su nuevo hogar. ‘Ali estuvo, por un lado, bajo la instrucción educacional del más noble de los hombres y, por otra parte, se benefició de la bondad y la gracia de Jadiya. Zayd ibn Hariza también vivió allÃ. Este joven fue, de hecho, el hijo de una familia libre, pero fue capturado cuando fueron a visitar la familia de su madre y traÃdo al mercado de esclavos para ser vendido. Hakim ibn Hizam, el sobrino de Jadiya, lo compró en la feria de Ukaz y lo llevó ante Jadiya. Zayd siguió sirviendo a Jadiya hasta que ella contrajo matrimonio con Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él. A continuación, se le asignó al servicio de su marido después del matrimonio. Zayd más tarde fue adoptado como un hijo de la pareja, ya que se negó a abandonarles. De hecho, años más tarde, cuando su tÃo y padre realizaron un largo viaje hasta La Meca para llevarlo con ellos de vuelta, él optó por quedarse con el Profeta en paz en lugar de volver con sus padres. Ummu Ayman, la persona que Muhammad llamó «mi segunda madre», y su niñera durante la época de su padre, también estuvo entre los habitantes de esta casa. Jadiya habÃa dado a luz en su relación con su primer marido Abu Hala a un hijo, Hind, que fue criado bajo la tutela del Profeta en esta bendita casa. En cierto perÃodo, Zubayr ibn Awwam serÃa bendecido con la oportunidad de crecer en esta casa, después de la muerte de su padre, Awwam. Quizás sea debido a esta directa formación por parte del Profeta que fue uno de los primeros en convertirse en musulmán, y fue el primero en desenvainar valientemente su espada en defensa contra la violencia de los incrédulos. |
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| Modificado el ( 29.06.2009 ) |
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