La Hermana de la Casa Sagrada PDF Imprimir E-Mail
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escrito por ReÅŸit Haylamaz   
29.06.2009

La casa del abuelo de Jadiya, Asad ibn Abdul Uzza, se hallaba aproximadamente a 3 metros al oeste de la Kaba, la Casa Sagrada . Al amanecer, su casa se hallaba a la sombra de la Casa Sagrada, y por la tarde, en la puesta de sol, la Casa Sagrada se encontraba a la sombra de su casa. Es debido a esta proximidad que su hogar era conocido como la «Hermana de la Casa Sagrada».

De hecho, una rama de uno de los árboles del jardín de esta casa se había extendido hacia la Casa Sagrada, y aquellos que venían a circunvalar se hallaban con problemas ante la rama que llegaba hasta allí. ‘Umar finalmente cortó este árbol, ofreciendo una vaca como indemnización, y asimismo sugirió una solución final al problema comprando el terreno e incluyéndolo en el Haram, el Recinto Sagrado.

Antes de su matrimonio con el profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, Jadiya residió en la zona de Achyad, un lugar también conocido como «la Montaña del Castillo». Más tarde, ella ofrecería esta casa como presente a su hija Zaynab cuando se casó con Abu al-As. Y Umama, quien sería esposa de ‘Ali después de la muerte de Fátima, nació en esta casa. Después de la emigración de Abu al-As a Medina, esta casa sería confiscada por sus primos, tal y como todos los otros Emigrantes perdieron sus propiedades en La Meca, y el legado de la casa llegaría a su término.

Tras su matrimonio con el Profeta, Jadiya se mudó a la casa que compraron a Hakim ibn Hizam, y sus hijos nacerían en esta residencia. Tras la Emigración, esta casa sería vendida por uno de los hijos de Abu Talib, Uqayl, y el hogar que fue testigo de numerosas revelaciones y fue la residencia en la cual se convocó a la gente al Islam durante trece años cayó así en manos de otros. De hecho, antes de la Emigración, esta casa se había convertido en un lugar al cual vino con frecuencia toda clase de gente, no sólo los musulmanes. Por ejemplo, algunas personalidades importantes de La Meca, como Abu Yahl, Abu Sufyan y Ajnas ibn Shariq, visitaban en secreto las inmediaciones de esta casa y escucharían la recitación del Corán[1].


[1] Abduh Yamani, Umm al-Mu’minin Jadiya bint Juwaylid Sayyidatun fi Qalb al-Mustafa, pág. 37.

Modificado el ( 29.06.2009 )
 
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