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Un breve compendio del Islam creencia y práctica
La Práctica – Los Cinco Pilares | La Oración – La devoción diaria |
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| escrito por Süleyman Eris | |
| miércoles, 16 de mayo de 2007 | |
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Las oraciones diarias prescritas, salat en árabe, son la práctica central que conforma la rutina diaria y la conciencia de un musulmán. Cada oración es una serie de posiciones y posturas en las cuales algunas porciones del Corán son recitadas, se le da alabanzas a Dios y el creyente recita súplicas. El propósito principal de las cinco oraciones diarias es infundir la conciencia de Dios en el individuo. Dios señaló en el Corán: ¡Sé constante en la oración para recordarme! (Sura at-Taha, 20:14) El recuerdo de Dios alimenta al corazón. Es el camino verdadero de la felicidad. Dios dice: «Ciertamente es por eso que los corazones encuentran sosiego con el recuerdo de Dios» (Sura ar-Rad, 13:28). Cuando el corazón falla abandonando a Dios, Satanás establece control sobre él. Los pecados se hacen atrayentes y la fe se debilita. El recuerdo de Dios es el antÃdoto. Transmite el Libro que te ha revelado y establece el salat (la oración), es ciertamente el salat lo que impide la indecencia y lo reprobable y todo tipo de maldad. El recuerdo de Dios en verdad es el mayor, y Dios sabe todo lo que hacéis. (Sura al-Ankabut, 29:45) Los musulmanes rezan cinco veces al dÃa. La oración en horas diferentes del dÃa previene a la gente de encauzarse demasiado en sus necesidades mundanas inmediatas. Es un recordatorio de que Dios es el Proveedor, el Sustentador y Aquél que suple todas nuestras necesidades. La oración es obligatoria para cada musulmán que ha alcanzado la edad de la pubertad. Pero es mejor alentar a los niños a comenzar antes para preparar sus corazones hacia la misma. Uno de los sÃmbolos del Islam, el adzan, es la llamada a la oración. Recitando las siguientes palabras de forma melódica, un muecÃn llama a los musulmanes a la mezquita a rezar, cuando el tiempo prescrito comienza: Allahu akbar «Dios es el Más Grande, Dios es el Más Grande», cuatro veces. La primera oración (fayr o subh) comienza alrededor de una hora y media antes de la salida del sol. Es un tiempo en el que el cuerpo quiere permanecer dormido. Para superar la inercia con el fin de levantarse y recordar al Creador se requiere luchar contra uno mismo. Efectuar esta oración diariamente es un adiestramiento muy efectivo para que el ego se someta a la Voluntad de Dios. Esta oración se halla compuesta de cuatro ciclos (rak’a), el primer grupo de dos siendo la oración sunna, y los últimos dos formando la oración obligatoria (fard). La segunda oración (zuhr) comienza alrededor de la hora en que uno dejarÃa de trabajar para ir a comer (al menos en la mayorÃa de los lugares del mundo) justo después de que el Sol alcanza su cenit. Además de alimentar nuestro cuerpo, deberÃamos alimentar nuestra alma también. Consta de diez ciclos; el primer grupo de cuatro es la oración sunna, seguida de un grupo de cuatro que es la oración fard, y otro grupo de dos que establece la oración sunna. La tercera oración (asr) se halla a mitad de camino entre el mediodÃa y la puesta de sol, alrededor de la hora en que la gente normalmente toma un descanso o se dirige a casa después del trabajo. Esta consiste en ocho ciclos, un grupo de cuatro completan la oración sunna, seguida de otro grupo de cuatro que conforman la oración fard. La cuarta oración (magrib) tiene lugar en el tiempo en que la mayorÃa de la gente está cenando. Consiste de cinco ciclos. El primer grupo de tres es la oración fard y el otro grupo de dos es la oración sunna. La quinta oración (isha) se da en el tiempo en que uno se está relajando, preparándose para dormir. Consiste de 10 ciclos; el primer grupo de cuatro es la oración sunna, seguida de un grupo de cuatro que conforma la oración fard, a continuación seguido por un grupo de dos que completa otra oración sunna. Un grupo adicional de oraciones, witr, es ofrecida después de terminar toda la oración isha. La oración witr es wayib (necesaria) y consiste en tres ciclos. Aquél que quiere llevar a cabo estas oraciones debe estar fÃsicamente limpio. Existen dos maneras de ser considerado limpio en el Islam: el baño y la ablución. El Baño (Gusl) – La Ablución mayor El cuerpo entero, incluyendo los orificios de la nariz, la boca y la cabeza, deben ser lavados con un baño completo antes de comenzar a rezar en los siguientes casos:
También es muy recomendable realizar gusl al menos una vez a la semana, o incluso más, especialmente antes de asistir a las oraciones del Viernes (Yuma) y de la Festividad de Eid. Como una parte inseparable de cualquier acto de devoción y práctica de fe, uno debe ser consciente de su «intención» al inicio del baño, la cual es el propósito de pureza y devoción. El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, llevaba a cabo gusl del modo siguiente:
Wudu – La ablución menor El primer paso para realizar la oración es el wudu. Este es un acto de limpieza espiritual y fÃsico, y debe ser realizado para las oraciones obligatorias (fard) y supererogatorias. El wudu tiene un procedimiento bastante simple, y se realiza como se detalla en la tabla inferior. 1. Comienza diciendo Bismillahir-Rahmanir-Rahim (En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso) 2. Lávate las manos hasta la altura de las muñecas, tres veces. 3. Enjuágate la boca con agua, tres veces. 4. Enjuágate los orificios de la nariz con agua, tres veces. 5. Lávate la cara desde la lÃnea del cabello hasta la barbilla y de oreja a oreja, tres veces. 6. Comenzando por el lado derecho, lávate el brazo hasta la altura de los codos tres veces, entonces repite lo mismo para el brazo izquierdo. 7. Usando las manos húmedas, toca una vez la parte superior de tu cabeza comenzando por la frente. 8. Usando los dedos húmedos, lÃmpiate por dentro y por fuera de las orejas. 9. LÃmpiate desde la nuca y prolóngalo hasta el cuello con el dorso de las manos mojadas. 10. Lávate los pies hasta los tobillos, comenzando por el pie derecho, tres veces. 11. Termina diciendo Ashadu an la ilaha illa´llahu wahdahu la sharika lah wa ashadu anna Muhammadan 'abduhu wa rasuluh. (Atestiguo que no hay otra deidad salvo Dios, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y mensajero.) Tayammum – La ablución con tierra limpia Esta es una forma de purificación que puede ser llevada a cabo en lugar de wudu o gusl cuando no haya agua disponible, si el agua que está disponible está sucia y es probable que ocasione enfermedad alguna, o si llevar a cabo wudu o gusl podrÃa hacerte perder una oración funeral o de Eid (estas oraciones no pueden ser sustituidas o rezadas más tarde). Tayammum se realiza simplemente golpeando las palmas de las manos ligeramente contra la tierra, arena, piedra, o una pared limpia y entonces pasando las palmas de cada mano sobre la parte trasera de la otra, quitando cualquier resto de polvo y entonces pasándolas sobre la cara, volviendo a golpear las manos contra la tierra otra vez y limpiando ambos brazos hasta los codos, empezando por el brazo derecho. Requisitos de la oración Existen doce requisitos para que una oración sea valida; los primeros seis requisitos son denominados como las «Condiciones de la Oración», y estos deben ser observados antes de rezar, mientras que los otros seis son llamados «Actos Obligatorios», o «Pilares de la Oración», los cuales deben ser observados durante el rezo. Condiciones de la oración 1. Tomar ablución. 2. Asegurarte de que tu cuerpo, ropa y el lugar en el que vas a rezar estén limpios. 3. Vestir apropiadamente, de tal forma que cubramos las partes del cuerpo que deben estar cubiertas (un hombre debe cubrir, al menos, toda la parte entre el ombligo y las rodillas, mientras que una mujer debe cubrir su cuerpo entero, excepto su cara, manos y pies). 4. Ofrecer las oraciones en el tiempo correcto (si por alguna razón nos es imposible ofrecer la oración en el tiempo prescrito se puede compensar más tarde). 5. Realizar las oraciones mirando en dirección a la alquibla (Kaba). 6. Declarar la intención de realizar una oración especÃfica. Actos obligatorios o pilares de la oración 1. Comenzar recitando el (iftitah) takbir, «Allahu Akbar» (Dios es el Más Grande). 2. Estar de pie (qiyam). 3. Recitar pasajes del Corán (qiraat). 4. Inclinarse y colocar las manos sobre las rodillas (ruku‘). 5. Postrarse —poner la frente sobre el suelo mientras te arrodillas— (sayda). 6. Sentarse derecho sobre los talones (tashahhud). La realización de la oración: un ejemplo de dos ciclos Salvo algunas diferencias menores, los hombres y las mujeres realizan las oraciones de la misma manera. Aunque no obligatorio, es virtuoso observar esas diferencias, las cuales se halan resumidas a continuación.
HOMBRES: Mientras dices «Allahu Akbar», levanta tus manos hasta tus orejas, con tus palmas abiertas hacia la alquibla. Después ubica tus manos ligeramente por debajo de tu ombligo, la mano derecha sobre la izquierda, y cubre con tus dedos tu muñeca izquierda. Fija tus ojos en el lugar sobre el cual pondrás tu cabeza durante la sayda (postración). MUJERES: Mientras dices «Allahu Akbar», levanta tus manos hasta la altura de tus hombros, ubicando tus dedos juntos abre tus palmas hacia la alquibla. Después ubica tus manos sobre tu pecho, la mano derecha sobre la izquierda, pero no agarres la mano izquierda como los hombres hacen. Mantén tus dedos separados. Fija tus ojos en el lugar sobre el cual pondrás tu cabeza durante la sayda. 1. Mientras estás de pie, recita Subhanaka y Fatiha (el capÃtulo de apertura del Corán), seguido por otra sección del Corán (un capÃtulo o tres versÃculos por lo menos). A esta recitación, mientras te encuentras de pie, se le lamla qiraat. Por favor no olvides percatarte de que en el primer ciclo Audhu billahi min ashshaytanir rayim, Bismillahir- Rahmanir-Rahim se recita antes de Fatiha. 2. Después del qiraat viene su inclinación, di «Allahu Akbar», deja tus manos a tus lados e inclÃnate. HOMBRES: Efectúa una inclinación completa. Asegúrate de que tu cabeza y tu espalda estén en lÃnea recta. Pon tus manos sobre tus rodillas con los dedos extendidos separadamente. MUJERES: Inclina un poco tu cabeza de modo que tu espalda esté un poco doblada, que tu cabeza se halle por encima de tu cadera. Tus rodillas deben estar un poco dobladas. Pon tus manos sobre tus rodillas con los dedos extendidos separadamente. 3. Di «Subhana Rabbiyal-Azim»» (la Gloria sea a Mi Señor, el Más Grande) tres veces. 4. Después levántate de la inclinación diciendo «Sami Allahu liman hamidah» (Dios ha escuchado a aquel que Lo alabó) a una posición vertical, con tus manos relajadas a los lados y recita «Rabbana wa lakal hamd» (nuestro Señor, las alabanzas sean a Ti). 5. Di «Allahu Akbar» y ahora dirÃgete a la postración —sayda—. Coloca tu cabeza entre tus manos, estando seguro de que ambas, tu frente y tu nariz, toquen el suelo. Los dedos del pie deben estar doblados, de modo que las huellas de los dedos del pie estén tocando el suelo. HOMBRES: Ubica tus codos de modo que no estén en contacto con el suelo ni con los lados de tu cuerpo. Asegúrate de que tus talones estén juntos. MUJERES: Ubica tus codos de modo que toquen el suelo. Apoya tu estómago sobre tus rodillas. 6. Di «Subhana Rabbiyal A´la» (la Gloria sea a Mi Señor, el Más Elevado) tres veces mientras pones tu frente sobre el suelo. 7. Diciendo «Allahu Akbar» levanta tu cabeza del suelo hasta alcanzar una posición en cuclillas, espera un momento y di «Allahu Akbar» de nuevo para repetir la postración por segunda vez. 8. Di «Allahu Akbar» y levántate del lugar en que te halles otra vez para disponerte a realizar el segundo ciclo. 9. Recita Bismillahir-Rahmanir-Rahim y Fatiha seguidos por un fragmento del Corán y repite la inclinación y la postración. 10. Después de la segunda postración siéntate verticalmente en cuclillas. De acuerdo al número de ciclos de una oración especÃfica, debemos sentarnos después del segundo, tercer o cuarto ciclo. 11. Coloca las palmas de tus manos sobre tus rodillas. Di las oraciones «Tahiyyat», «Allahumma Salli-Barik», y «Rabbana» mientras estás en la posición de sentado. HOMBRES: Pon tu pie derecho de modo que esté recto, con tus dedos del pie doblados en dirección de la alquibla. MUJERES: Coloca ambos pies hacia la derecha. Pon tu muslo izquierdo sobre el suelo. 12. La oración se acaba dando un saludo de paz. Gira tu rostro hacia la derecha y di «assalamu alaykum wa rahmatullah» (la paz y la misericordia de Dios sean sobre ti). Después gira tu cara hacia la izquierda y recita el mismo saludo. |
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| Modificado el ( miércoles, 16 de mayo de 2007 ) |
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