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El Afecto y el Respeto por los Padres PDF Imprimir E-Mail
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escrito por Ismail Büyükçelebi   
martes, 15 de mayo de 2007

En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo

Tu Señor ha decretado que no debéis servirle sino a Él y que debéis ser buenos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos envejecen en tu casa, no les digas: «Â¡Uff!» y trates con antipatía, sino sé cariñoso con ellos. Por piedad, muéstrate respetuoso con ellos y di: «Â¡Señor Mío, ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron cuando me educaron siendo niño!» Vuestro Señor conoce bien vuestros pensamientos. Si sois justos, Él es indulgente con los que se arrepienten sinceramente (17:23-5).

A aquel que no es consciente de la responsabilidad filial hacia los padres, cuya casa alberga a un pariente anciano, un familiar indefenso e inválido, o alguien incapaz de ganarse la vida. Presta atención a estos versículos y observa cómo insisten en las cinco maneras en que puedes mostrar tu afecto filial.

Como el afecto paternal por los hijos es una realidad sublime de la vida mundana, la gratitud filial es más urgente y un deber importante. Los padres sacrifican sus vidas tiernamente por sus hijos. Dado esto, los hijos que traten de complacerlos y de ganar su aprobación sin mostrarles respeto sincero o sin servirles de buen grado, no tienen humanidad y son unos monstruos ingratos sin honor. Los tíos y las tías, por parte de madre y padre, son considerados como padres.

Que sepas, tú quien desatiende tales deberes, qué tan terriblemente vergonzoso y sin escrúpulos es estar aburrido de su continua existencia hasta esperar su muerte. ¡Aprende y graba esto en tu memoria! Entiende qué injusticia es desear la muerte de aquellos que sacrificaron sus vidas por ti.

Oh quien está inmerso en ganar tu sustento, aprende que tu imposibilitado familiar, al cual tú consideras una carga, es un medio de bendición y abundancia. Nunca te quejes de lo difícil que es vivir la vida, ya que si no fuera por la bendición y la abundancia que te fueron conferidas, enfrentarías mayores dificultades. Si yo no quisiera hacer de esta una carta breve, te lo demostraría.

Juro por Dios que esta es una realidad que incluso mi nafs ammara (el yo carnal que ordena el maligno) y perverso acepta. Toda la existencia puede darse cuenta de que el infinitamente Misericordioso y Compasivo, lleno de gracia y magnificente Generoso y Majestuoso Creador, envío a los niños aquí junto con su sustento: la leche materna. Él envió el sustento para los ancianos, quienes son como niños pero aún más dignos y necesitados de compasión, en forma de bendición y abundancia inmaterial, oculta. Él no envía el sustento sobre la gente codiciosa, tacaña.

La verdad expresada en: Dios es Quien provee, el Dueño del poder, el Fuerte (51:58) y: A cuántos animales que no llevan consigo su provisión, Dios los provee, al igual que hace con vosotros. Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe (29:60) es proclamada para todas las criaturas vivientes a través de la lengua de su disposición. Así que, no sólo el sustento de los familiares ancianos es enviado en forma de bendiciones, sino que también el de los animales, creados como amigos para la gente que los alimenta y cuida. Yo personalmente he observado esto: mi ración diaria de pan era de media barra. Apenas estuve al tanto de esto hasta que cuatro gatos se convirtieron en mis huéspedes. Tan pronto como ellos comenzaron a comer de mi pan, la misma ración siempre era suficiente para todos nosotros. Vi esto en tantas ocasiones que quedé convencido de que yo había sido beneficiado con la bendición que provenía a través de los gatos. Declaro que ellos no eran una carga para mí sino, por el contrario, yo estaba en deuda con ellos.

Oh gente, de entre todas las criaturas, vosotros sois la más apreciada, noble y digna de respeto. Entre la gente, los creyentes son los más perfectos. Entre los creyentes el indefenso y el anciano son los que más merecen y necesitan respeto y compasión. Entre el indefenso y el anciano, los familiares merecen más afecto, amor y atención que otros. Entre los familiares, los padres son los verdaderos confidentes y los más íntimos compañeros. Si un animal es un medio de bendición y de abundancia cuando éste se queda como un huésped en tu casa, considera qué medio tan invaluable de bendición y misericordia son tus padres si éstos se quedan contigo. La siguiente Tradición muestra qué medio tan importante para acabar con las calamidades son ellos: «Pero por los ancianos son duplicadas, las calamidades que son vertidas sobre ti». Así que vuelve a tus cabales. Si a ti te ha sido asignada una larga vida, tú también te harás viejo. Si no respetas a tus padres, de acuerdo con la regla de que uno es recompensado o castigado de acuerdo a sus actos, entonces, tus hijos no te respetarán. Aún más, una reflexión seria acerca de tu vida en el Más Allá muestra que ganar la aprobación y el placer de tus padres a través del servicio es una provisión preciosa para tu vida en el Más Allá. Si tú amas esta vida mundana, complácelos para que tú puedas tener una vida placentera. Si tú los consideras una carga, rompe sus fácilmente ofendidos corazones, y desea sus muertes, así, tú serás objeto del trato coránico: Perdiendo esta vida y la otra (22:11). Por lo que, aquellos quienes desean la misericordia del Todo Misericordioso deben mostrar misericordia a aquellos que les fueron encargados por Dios.


* Este apartado ha sido extraído de Badiuzzaman Said Nursi, The Letters 2, Kaynak, Izmir, 1998, The 21st Letter

Modificado el ( martes, 15 de mayo de 2007 )
 
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