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El Matrimonio y la Familia PDF Imprimir E-Mail
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escrito por Ismail Büyükçelebi   
jueves, 10 de mayo de 2007

De acuerdo con el Imán Gazali, los principios legales del Islam intentan proteger y asegurar cinco valores básicos en la vida humana, los cuales son la religión, la vida, el intelecto, la propiedad personal y la reproducción, y a prohibir los actos que los anularían. Cuando consideramos que la Divinidad estableció prohibiciones (por ejemplo, la falta de fe, la hipocresía, la asociación de copartícipes a Dios, la apostasía, el asesinato, ingerir drogas e intoxicantes, la usurpación, el robo, el adulterio, la fornicación, y la homosexualidad), podemos deducir que éstas han sido creadas para proteger y asegurar dichos valores. Para asegurar esos valores y lograr una vida virtuosa basada en la justicia, la observancia de los derechos mutuos, la ayuda mutua y la rectitud, podemos ver que también el Islam ha tomado ciertas medidas y precauciones. Las que conciernen al matrimonio y a la vida en familia, podemos identificarlas como sigue:

Dios ha creado a la humanidad como Su vicegerente en la Tierra para que esta pueda poblarla y administrarla. Obviamente, este propósito no puede ser llevado a cabo a menos que la humanidad se perpetúe a sí misma, viviendo, prosperando, cultivando, fabricando, construyendo y venerando a su Creador. En respuesta a esto, el Creador ha ubicado ciertos apetitos e impulsos en la humanidad para que sus miembros sean obligados a realizar las actividades que garanticen la supervivencia humana. El Corán declara:

Los hombres fueron creados con inclinaciones hacia las mujeres, los hijos varones, la abundancia de oro y plata, los caballos adiestrados, los ganados y las grandes tierras cultivadas. Pero todo esto es el goce transitorio de la vida mundanal, lo cual no representa nada en comparación con el premio que Dios dispone para Sus siervos que combaten por Su causa cuando retornen a Él en la otra Vida (3:14).

Dios ha inculcado tales impulsos en la naturaleza humana de modo que la humanidad pudiera sobrevivir en la Tierra y evolucionar espiritualmente y mentalmente por medio de la disciplina para transformar a cada uno en una virtud que los desarrolle como un verdadero, perfecto ser humano de ser tan sólo potencialmente humanos. La humanidad no se asemeja a las otras especies, ya que esta fue creada con una disposición diferente, potencialidades múltiples y varias facultades espirituales y mentales. Tal es así que, debe haber un propósito significante detrás de su creación. Para cumplir con dicho propósito y ser perfeccionado se requiere de autodisciplina.

Prohibición de sucumbir ante el Adulterio y a la Fornicación

El Islam prohíbe las relaciones sexuales ilícitas, porque ellas llevan a la confusión del linaje, al abuso de los niños, a las rupturas familiares, al rencor en las relaciones, a la propagación de enfermedades venéreas y a una falta de rigor general en cuanto a la moral. Más aún, estas abren la puerta a un torrente de lujuria y de auto-satisfacción. La orden de Dios: Y no os acerquéis a la fornicación pues ello es una indecencia y un infame camino (17:32) es absolutamente justa y cierta.

Prohibición de Acercamiento entre un Hombre y una Mujer Que no Están Casados Entre Sí

El Islam prohíbe, a un hombre y a una mujer que no estén casados, que se hallen juntos y solos en un mismo lugar privado, donde no haya temor de ser interrumpidos por alguien más. Esto está establecido para prevenir las actividades sexuales ilícitas tales como tocarse, besarse, abrazarse o tener relaciones sexuales.

Mirar con Deseo al Sexo Opuesto

El Islam prohíbe que las personas miren con lujuria a la gente del sexo opuesto, ya que el ojo es la llave de los sentimientos, y mirar provoca el deseo. El Corán declara:

Di a los creyentes que bajen la mirada y guarden sus partes privadas, eso es más puro para ellos. Es cierto que Dios sabe perfectamente bien lo que hacen. Y di a las creyentes que bajen la mirada y guarden sus partes privadas, y que no muestren sus atractivos a excepción de los que sean externos; y que se dejen caer el tocado sobre el escote (24:30-31)

Mirar las Partes Pudendas de los demás

El Islam define «las partes pudendas» como aquellas partes del cuerpo que deben ser cubiertas frente a los demás. Para los hombres, dicha parte se halla entre el ombligo y las rodillas, la cual otro hombre o mujer no tienen permitido ver, y para las mujeres su cuerpo completo, excepto la cara, las manos y, de acuerdo con algunos estudiosos, los pies.

Muslim, Abu Dawud, y Tirmizi informan que el Mensajero de Dios dijo: «Un hombre no debe mirar a ‘awra (aquellas partes del cuerpo de una persona que deben permanecer cubiertas) de otro hombre, ni una mujer de otra mujer, ni debe un hombre ir por debajo de la ropa de otro hombre, ni una mujer con otra mujer».

El Islam equipó y adornó a los musulmanes hombres y mujeres con castidad, dignidad, respeto a sí mismos y modestia, mientras que la mayoría de los hombres y mujeres de los «tiempos de la ignorancia» eran y habían sido vanos, presumidos y ansiosos por exhibir sus encantos.

La Perversión Sexual

El Islam, mientras que regula nuestra conducta sexual, ha prohibido las relaciones sexuales ilícitas y todos los caminos que lleven a estas, así como la homosexualidad. La homosexualidad está considerada como una reversión del orden natural, una corrupción de la sexualidad y una violación a los derechos del hombre y de la mujer. La expansión de esta práctica innatural corrompe la vida natural de una sociedad. Esta también hace que aquellos quienes la practican sean esclavos de sus deseos, de este modo los priva del gusto decente, de la moral decente y de una manera decente de vivir. El informe coránico acerca del pueblo de Lut (Lot) puede ser suficiente para nosotros.

No Existe el Monacato

Aunque el Islam está en contra del libertinaje sexual, y por eso prohíbe la fornicación y el adulterio y bloquea todos los caminos que puedan llevar a estos, no intenta suprimir el impulso sexual. Sino que, éste alienta a la gente a casarse y prohíbe su renuncia y la castración.

Muhammad Abu Zahra, un erudito moderno, define al matrimonio como sigue: «El matrimonio es un contrato establecido por un hombre y una mujer, quienes viven el uno con el otro y se apoyan mutuamente dentro de los límites de lo que ha sido establecido para ellos en términos de derechos y obligaciones». Ibn Uthaymin añade: «Este es un contrato mutuo entre un hombre y una mujer, cuyo objetivo es disfrutar el uno del otro, así como llegar a convertirse en una familia piadosa y formar parte de una sociedad sana».

El Propósito y los Fines del Matrimonio

Como cualquier cosa que realiza un musulmán, el matrimonio debe ser asumido solo después de haber logrado un entendimiento de lo que Dios ha prescrito en términos de derechos y obligaciones, así como el entendimiento de la sabiduría detrás de esta institución, ya que casi todas las personas y las sociedades practican el matrimonio de tal forma. Umar ibn al Jattab solía expulsar a la gente de los lugares de mercado en Medina si ellos no conocían las reglas islámicas para comprar y vender. De la misma manera, los musulmanes no deben comprometerse en algo tan importante como el matrimonio sin entender su propósito o sin tener un entendimiento que comprenda la protección de los derechos y obligaciones.

Uno de los propósitos más importantes del matrimonio es continuar e incrementar la población de la comunidad musulmana. Claramente, este objetivo no puede ser alcanzado sin el matrimonio, pero cuando los actos son emprendidos desobedeciendo a Dios, estos no reciben Su bendición y además, corrompen la sociedad. Este propósito no sólo significa procrear niños para la siguiente generación, sino procrear niños honrados que obedecerán a Dios, servirán a la gente y que serán una fuente de recompensa para sus padres, incluso después de su muerte.

El Islam toma en consideración los instintos naturales y las necesidades de la humanidad. No se trata de una religión como las establecidas por el hombre (o modificadas) o sistemas que dan lugar a coacciones innaturales en cuanto a la gente o que los dejan libres y sin ninguna restricción. Los hombres sienten atracción por las mujeres, y las mujeres por los hombres. El matrimonio satisface este deseo y lo canaliza hacia una forma que complace a Dios y beneficia el honor y la misión de la vida de la humanidad.

El mutuo y recíproco deseo del hombre y la mujer necesita ser satisfecho. Si se deja sin satisfacer, será una fuente de discordia y afectará a la sociedad. Por esta razón, el Profeta Muhammad, que Dios le bendiga y le dé la paz, ordenó a todos los hombres que pudieran cumplir con las responsabilidades del matrimonio, a casarse: «Quien de vosotros sea capaz, debe casarse, ya que esto le ayudará a bajar su mirada y a guardar su cuerpo (del pecado). Así como para el que no sea capaz, ayunar es su protección».


* Este apartado ha sido extraído (y parcialmente editado) de Yusuf al-Qaradawi, The Lawful and Prohibited in Islam, trad. Muhammad Siddiqi (ASIN: 1999)

Modificado el ( martes, 15 de mayo de 2007 )
 
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