La Oración Congregacional PDF Imprimir E-Mail
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escrito por Ismail Büyükçelebi   
08.05.2007

Realizar las oraciones en congregación es una sunna muakkada (una sunna destacada por el Mensajero). Muchos eruditos la consideran necesaria (wayib).

Mujeres

Se recomienda a las mujeres rezar en sus casas en lugar de asistir a las oraciones congregacionales. Sin embargo, pueden ir a la mezquita y asistir a la oración congregacional si no visten ropa llamativa o emplean perfumes.

Condiciones que Deben ser Conocidas por el Muecín (el que llama a la oración)

El Mensajero elogiaba al muecín y les daba buenas nuevas de que recibirían una gran recompensa (Bujari, «Adzan», 5). No obstante, para poder merecer este elogio y recompensa, deben conocer ciertas condiciones:

• Realizar la llamada a la oración en beneficio de Dios, no por un salario.

• Estar limpio de las impurezas mayores y menores.

• Ponerse de pie y mirar en dirección a la qibla.

• Girar su cabeza, cuello y pecho hacia la derecha cuando diga: «Hayya ‘ala’s-salah» y hacia la izquierda cuando diga: «Hayya ‘ala’l-falah».

• Introducir sus dedos índices en los oídos con el fin de que el volumen de su voz pueda ser más alto.

• Elevar su voz para la llamada, aún si él se encuentra solo en el desierto.

• Hacer una pausa entre cada frase del adzan.

• Adornar el adzan con voz y modulación bellas.

El adzan es uno de los símbolos colectivos importantes del Islam ya que se muestra que el lugar donde se realiza es un territorio musulmán. Además, es una declaración de los principios básicos del Islam.

Quien Hace el Adzan Hace el Iqama

Es notablemente recomendable y preferible que aquel que haga el adzan haga también el iqama. Un hombre que reza en solitario es alentado a hacer el adzan si no lo escuchó de una recitación sonora, y debe hacer el iqama.

El Adzan y el Iqama para las Mujeres

Aunque algunos estudiosos declaran que no existe el adzan o iqama para las mujeres, algunos sostienen que las mujeres pueden formar una congregación y rezar, y que una de ellas puede hacer el papel de imán. No obstante, debe colocarse en medio de la primera fila.

El Imán

El imán debe conocer ciertas condiciones:

• Si la congregación incluye hombres y mujeres, el imán debe ser un hombre.

• Debe recitar muy bien el Corán y tener conocimiento de los actos obligatorios, necesarios y sunna de la oración.

• Es preferible que tenga un buen carácter y una buena reputación.

• Es preferible que él sea el que mejor conoce (de entre los presentes) la jurisprudencia islámica y de la recitación coránica, tener excelentes cualidades y carácter, una buena voz y un cuerpo en perfectas condiciones.

• No debe tener problemas de salud que le ocasionen perder continuamente su ablución, a menos que los demás asistentes de la congregación tengan un similar problema.

• De acuerdo con los eruditos, aquel cuya oración es válida para sí mismo, esta es válida para la congregación cuando dirige como el imán. Sin embargo, a los musulmanes no les agrada rezar siguiendo a un hombre malvado o a un innovador.

Dónde Se Coloca el Imán y la Congregación

El imán se coloca delante de la congregación. Preferentemente, una persona se coloca a la derecha del imán. Si hay dos o más personas, estas se colocan detrás del imán. El Mensajero colocaba a los hombres enfrente de los jóvenes y a las mujeres detrás de estos últimos.

Corregir el Error del Imán

Si el imán olvida un versículo, recita incorrectamente, o comete un error durante la oración, alguien de la congregación debe corregirlo, y cualquiera que sea capaz de corregirlo debe colocarse preferiblemente justo detrás del imán.

Establecer las filas y llenar los Huecos

El imán debe indicar a los miembros de la congregación, o la congregación misma, que se coloquen en filas y llenar cualquier hueco que exista antes de comenzar la oración.

La Recitación del imán y de la Congregación

Para el imán es suficiente con recitar al-Fatiha y otro pasaje coránico, y para la congregación, sólo guardar silencio. La congregación hace todas las demás recitaciones, incluyendo los takbirs, la súplica antes de al-Fatiha, las palabras de glorificación en ruku y en suyud, tashahhud y pedir la paz y las bendiciones de Dios sobre Su Mensajero y sobre su Familia, todo ello en silencio.

Seguir al Imán

Cada miembro de la congregación debe seguir al imán sin retraso, y no debe de adelantársele en ninguna acción durante la oración.

Poner una Separación Enfrente de Uno Mientras Reza

Cualquier cosa que uno coloque enfrente de él o ella es calificado como una separación, aún si esta sólo es el final de la cama. El Mensajerodijo: «Cuando uno de vosotros reza, debe hacer un separador para su oración, aún si esta es sólo una flecha» (Muslim, Salat, 241; Ebu Dawud, Salat, 102; Tirmizi, Salat, 250). Esto se realiza para que los demás no puedan pasar frente a uno cuando está rezando. Está prohibido pasar enfrente de alguien que está rezando (es decir, entre la persona y el separador). Si no existe tal probabilidad, hacer una separación no es necesario. La separación debe estar tan cerca como para que sólo haya el espacio suficiente para postrarse.

Se puede realizar una indicación para detener a alguien que va a pasar frente a la persona que reza, sin embargo, esta no debe ser de tal tipo que invalide la oración, como por ejemplo, hablando. La oración no se invalida si una persona o una animal pasa frente a una persona que está rezando.

Tomando Parte en la Congregación

Quienquiera que se una a una congregación debe decir el takbir de apertura estando de pie y acompañar directamente a la acción que la congregación esté realizando. Por ejemplo, si la congregación se está postrando, uno debe realizar el takbir de apertura y entonces postrarse. Si se llega a la congregación durante el ruku que sigue a la posición de pie (qiyam), se considera que uno ha realizado esta rak’a completa. Si este (ruku) pertenece la primera rak’a, quien se añadió a la congregación durante este y completa la oración siguiendo al Imán se considera que ha realizado la oración completa.

Si nos unimos después del ruku, se considera que hemos perdido la rak’a o rak’as que le preceden. Si uno llega durante la segunda rak’a, no importa en cuál oración esto ocurra, después de que el Imán otorgue el primer saludo (a su derecha), uno se pone de pie y lleva a cabo las primeras rak’as que perdió, recita al-Fatiha y un pasaje coránico, realiza el ruku, suyud, se sienta y termina la oración saludando.

Si llegamos a la oración después del ruku de la segunda rak’a en la oración de la mañana, nos ponemos de pie detrás del Imán, da el primer saludo y realiza toda la oración completa pero sin decir el takbir de apertura. Si es el de la oración del ocaso, uno sigue al Imán hasta que de el primer saludo y entonces, se pone de pie y recita al-Fatiha y un pasaje coránico, realiza el ruku y suyud, y se sienta, este será la segunda rak’a. Después de recitar el tashahhud, nos ponemos de pie y recitamos al-Fatiha y un pasaje coránico, realizamos el ruku y suyud, nos sentamos y terminamos la oración con los saludos. Si uno toma parte de la oración del mediodía, de la tarde o de la noche, ha de seguir al Imán hasta que él de el primer saludo y entonces, se pone de pie. Completa la oración realizando las dos primeras rak’as perdidas tal y como si realizara una oración de dos rak’as.

Si llegamos a la congregación en la cuarta rak’a o después del ruku que sigue la tercera rak’a, uno sigue al Imán hasta que de el primer saludo y entonces se pone de pie. Realizamos la primera rak’a perdida recitando al-Fatiha y un pasaje coránico, hacemos el ruku y suyud y nos sentamos. Después de recitar el tashahhud, se pone de pie, recita al-Fatiha y un pasaje coránico, hace el ruku y suyud y se levanta de nuevo. Entonces recitamos sólo al-Fatiha, hacemos el ruku y suyud y nos sentamos para recitar tashahhud, pidiendo la paz y las bendiciones de Dios sobre el Mensajero y su Familia, y se termina la oración dando los saludos. Si llegamos a la congregación después del ruku de la última rak’a de cualquier oración, ha perdido ésta y, poniéndose de pie cuando el Imán de el primer saludo a la derecha, ofrece la oración completa pero, sin decir el takbir de apertura.

Si estamos ofreciendo la oración de la mañana o la del ocaso en solitario y la gente forma una congregación detrás de un Imán en el lugar en donde se encuentra, si no se ha postrado aún después de la segunda rak’a, debe participar en la oración desde el inicio siguiendo a la congregación. Si está ofreciendo una oración de cuatro rak’as y está en la primera rak’a, también debe unirse a la congregación desde el inicio. Si se encuentra ofreciendo la segunda rak’a, completa esta rak’a como si estuviera rezando una oración de dos rak’as, y entonces, se une a la congregación. Si está ofreciendo la tercera rak’a, debe interrumpir su oración saludando y se une a la congregación. Pero, sin embargo, si está ofreciendo la cuarta rak’a, debe mos completar su oración sin tomar parte en la congregación.

La Tierra como una Mezquita

Un musulmán puede rezar en cualquier lugar, siempre y cuando dicho lugar no esté lo suficientemente sucio como para invalidar la oración, que no haya sido usurpado o que pertenezca a alguien que no haya permitido rezar en él. Esta facilidad es una bendición especial de Dios para la comunidad musulmana. Dado esto, el Planeta Tierra en su totalidad puede ser empleado como una mezquita.

Las Tres Mezquitas Más Excelsas

Uno puede rezar en cualquier mezquita. No obstante, existen tres mezquitas que son particularmente sagradas y que proveen de más mérito a aquellos que rezan en ellas. En orden de importancia, estas son la Mezquita Sagrada de La Meca, la Mezquita del Profeta en Medina y Masyid al-Aqsa en Quds (Jerusalén).

Compensando las Oraciones Perdidas

La oración es la clase de devoción más importante. Este es el apoyo de la religión y, por ende, no debe ser nunca omitida. Sin embargo, los eruditos están de acuerdo en que todas las oraciones que hayan sido perdidas por cualquier razón (es decir, olvido, quedarse dormido, haber tenido una operación o temer una enfermedad seria) deben ser compensadas. Uno puede cumplir con la oración perdida en cualquier momento, excepto cuando rezar está prohibido.

Las oraciones perdidas deben ser realizadas en el orden correcto. Por ejemplo, si uno ha perdido menos de seis oraciones, él o ella debe realizar primero la oración perdida antes de llevar a cabo una nueva oración cuyo tiempo ha llegado. Hacer esto muestra que uno es una persona ordenada, y compensar las oraciones perdidas nos refuerza en esto. Sin embargo, quien ha perdido más de seis oraciones, puede compensarlas en todos los momentos cuando la oración es permitida.

 
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