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escrito por Ismail Büyükçelebi   
martes, 08 de mayo de 2007

La oración del amanecer (La mañana [fayr])

Habiendo hecho lo que es necesario para que la oración sea aceptada, uno recita el iqama aún si alguien va a rezar solo. A las mujeres no se les requiere recitar el iqama. Este es como sigue:

Allahu Akbar (Dios es el Más Grande): 4 veces.
Ashhadu an la ilaha illa´llah (Atestiguo de que no hay deidad salvo Dios): dos veces.
Ashhadu anna Muhammadan Rasulu´llah (Atestiguo de que Muhammades el Mensajero de Dios): dos veces.
Hayya ´ala´s-salah (Venid a rezar): dos veces.
Hayya ´ala´l-falah (Venid a la salvación): dos veces.
Qad qamatu´s-salah (La oración está a punto de ser llevada a cabo): dos veces.
Allahu Akbar (Dios es el Más Grande): dos veces.
La ilaha illa´llah (No hay deidad salvo Dios): una vez.

Uno debe hacer una pausa entre cada frase del adzan, pero el iqama debe recitarse rápidamente.

Después del iqama, se realiza la intención de llevar a cabo la oración de la mañana, y, mientras se recita el takbir de apertura, se elevan las manos con las palmas volteadas hacia la qibla a la altura de las orejas, con los pulgares tocando los lóbulos de las orejas, y entonces se ponen (de acuerdo con la Escuela Juridica Islámica Hanefi) bajo el ombligo, la mano derecha debe tomar la mano izquierda por la muñeca. Las mujeres deben elevar las manos de igual manera pero a la altura de los hombros y entonces colocarlas en medio del pecho, la mano derecha sobre la izquierda y tomando la muñeca de esta última. Entonces, se recita una súplica con la cual el Profeta, la paz sea sobre él, solía comenzar sus oraciones. Los Hanefis prefieren: Subhanaka Allahumma wa bi hamdik, wa tabarakasmuk, wa taala yadduk, wa la ilaha gairuk (Gloria sea a ti, Oh Dios, y Tuyas las alabanzas y Bendito es Tu nombre, y exaltada es Tu Majestuosidad. No hay otro Dios sino Tú).

Entonces se recita Sura al-Fatiha, se dice «Amin» al final de esta y se recita una parte del Corán. Entonces nos inclinamos diciendo: Allahu Akbar, y obteniendo calma con la espalda recta, decimos tres veces: «Subhana Rabbiyal Azim» (Gloria a mi Señor, el Magnifico, libre de toda imperfección). Luego, mientras nos elevamos decimos: «Sami allahu liman hamidah» (Dios escucha a aquel que Lo alabe), y ya de pie: «Rabbana walakal hamd» (Nuestro Señor, y para Ti son todas las alabanzas). Hacemos una pequeña pausa y dirigiendonos a la postración decimos: Allahu Akbar, las palmas de las manos, las rodillas, los dedos de los pies y la frente y la nariz deben de tocar el suelo. Mientras estamos en esta posición en postración, recitamos tres veces: «Subhana Rabbiyal A’la» (Gloria a mi Señor, el Supremo, libre de toda imperfección).

Entonces, nos sentamos diciendo: Allahu Akbar, y, después de una pequeña pausa vamos a la postración de nuevo diciendo: Allahu Akbar. Por último, recitamos de nuevo lo que se mencionó estando en la primera postración. Este es la primera rak´a completa para todas las oraciones, excepto para las de Id (los días religiosos festivos) y para el salat al-tasbih (la oración de glorificación), las cuales serán descritas más adelante.

Nos levantamos de la postración, poniéndonos de pie diciendo: Allahu Akbar, y entonces realizamos la segunda rak’a tal como se hizo el primero. Después de la segunda postración, nos sentamos y recitamos el tashahhud o tahiyyat, el cual es como sigue: At tahiyyatu lillahi was salavati wat tayyibati as salamu alayka ayyuhan nabiyyu wa rahmatullahi wa barakatuhu as salamu alayna wa ala ibadillahis salihin ashhadu an la ilaha illallah wa ashhadu anna Muhammadan abduhu ve rasuluhu (La Eternidad y todo el Dominio es de Dios, las oraciones, las acciones virtuosas son consagradas a Dios. La Paz sea contigo, oh Profeta. La Paz sea con nosotros y con los siervos virtuosos de Dios. Atestiguo que no hay otra deidad salvo Dios, y atestiguo que Muhammad es su siervo y su mensajero).

Luego, pedimos las bendiciones y la paz de Dios sobre Su Mensajero: Allahumma salli ‘ala Muhammadin wa ‘ala Al-i Muhammad, kama sallayta ‘ala Ibrahima wa ‘ala Al-i Ibrahim. Innaka Hamidun Mayid. Allahumma barik ‘ala Muhammadin wa ‘ala Al-i Muhammad, kama barakta ‘ala Ibrahima wa ‘ala Al-i Ibrahim. Innaka Hamidun Mayid (Oh Dios, confiere Tus bendiciones sobre nuestro maestro Muhammad y sobre la Familia de Muhammad, así como Tú conferiste tus bendiciones a Abraham y a la Familia de Abraham. Ciertamente, Tú eres el Todo Alabado, Todo Ilustre. Oh Dios, envía Tus abundantes regalos y favores sobre nuestro maestro Muhammad y sobre la Familia de Muhammad, así como Tú los enviaste sobre Abraham y sobre la Familia de Abraham. Ciertamente, Tú eres el Todo Alabado, Todo Ilustre).

Entonces, rezamos a Dios. Elegiremos oraciones del Corán y las oraciones del Mensajero de Dios, sobre él sean la paz y las bendiciones. Y damos los saludos girando nuestra cabeza hacia el lado derecho y después hacia el izquierdo diciendo: As-salamu alaykum wa rahmatullah (La Paz y la Misericordia de Dios sean sobre ti). Cuando estés saludando hacia la derecha, dirígelos hacia aquellos que estén sentados a tu derecha (si la oración es en congregación) y al noble ángel quien registra nuestras buenas acciones, y mientras saludas hacia la izquierda, dirígelos hacia aquellos quienes estén sentados a tu izquierda (si la oración se hace en congregación) y al noble ángel quien registra nuestras malas acciones.

No obstante, de acuerdo con Badiuzzaman Said Nursi, debemos también tener la intención, cuando se están saludando hacia la derecha, de dirigirlos al Mensajero de Dios, a los demás Mensajeros, a los miembros creyentes de sus familias, a sus Compañeros, y a toda la gente santa, pura y estudiosa quien ha emigrado hacia el otro mundo y, cuando se estén dando los saludos hacia la derecha, a todos los creyentes que existan hasta el Último Día.

Las oraciones del mediodía, de la tarde y de la noche (zuhr, asr, and isha)

Habiendo hecho lo que es necesario para que la oración sea aceptada, uno recita el iqama aún si alguien va a rezar solo. A las mujeres no se les requiere recitar el iqama.

Entonces, se cumple con las primeras dos rak’as tal y como se realizan en la oración de la mañana, excepto que cuando nos sentemos en la segunda rak’a, se debe recitar el tashahhud, luego ponerse de pie diciendo: Allahu Akbar (Dios es el Más Grande). Realizar otras dos rak’as sin recitar el takbir de apertura, y, cuando estemos en la posición de pie, recitar preferiblemente sólo al-Fatiha; aunque puedes recitar en lugar de al-Fatiha, algunas palabras de glorificación (Subhanallah), de devoción (Alhamdulillah), y de exaltación (Allahu Akbar); y declarar la Unicidad de Dios (La ilaha illallah). Cuando estemos sentados en la ultima (cuarta) rak’a, recitamos lo mismo que se recita en la oración de la mañana y todas las demás oraciones que fueron mencionadas. Finalizamos la oración otorgando saludos a la derecha y a la izquierda.

La oración del ocaso (magrib)

Uno comienza la oración y reza las dos primeras rak’as como se ha indicado arriba. Después de recitar el tashahhud cuando estamos sentados en la segunda rak’a, se realiza la tercera rak´a de la misma forma en que se hace la tercera rak’a de las oraciones del mediodía, de la tarde y de la noche. Sin embargo, al terminar la segunda postración de esta rak´a nos sentamos de nuevo, y hacemos lo establecido para finalizar las otras oraciones.

Las Postraciones de Olvido

Si cualquiera de los actos necesarios para la oración, son omitidos o pospuestos por algún tiempo debido al olvido (por ejemplo, sentarse entre la segunda y la tercera rak’as en aquellas oraciones que tienen tres o cuatro rak’as, detenerse entre los actos obligatorios más de los segundos necesarios, u omitir el qunut en la oración witr), antes de dar el primer saludo a la derecha, haz dos postraciones del mismo modo en que se hacen todas las demás postraciones, recita el tashahhud (tahiyyat) y pide la paz y las bendiciones de Dios sobre Su Mensajero. Luego, da los saludos para finalizar la oración.

En la oración que se hace en congregación, el Imán recita solo el tahiyyat y la parte inicial de la petición de la paz y las bendiciones de Dios sobre Su Mensajero y su Familia (esto es, Allahumma salli ala Muhammadin wa ‘ala Ali Muhammad) antes de hacer las postraciones de olvido.

Postración cuando exista Recitación

Aquel que recite un versículo que hable acerca de la postración o que lo escuche, ya sea durante una oración o fuera de esta, debe pronunciar el takbir, postrarse, recitar Subhana Rabbiyal a‘la tres veces, y ponerse de pie. Existen 14 versículos de este tipo en el Corán. Si uno de ellos es recitado mientras nos encontremos realizando una oración, póstrate sin interrumpir la oración y continúala de manera normal.

Las Oraciones Sunna

• Rezar dos rak´as antes de la oración de la mañana es notablemente recomendable y enfatizado por el Mensajero de Dios. Estos se realizan del mismo modo que en la oración de la mañana, excepto que uno recita pasajes coránicos más cortos después de al-Fatiha.

• Rezar cuatro rak’as antes de la oración del mediodía es notablemente recomendado y destacado por el Mensajero de Dios. Estos se realizan tal y como en la oración del mediodía, excepto que debemos recitar pasajes Coránicos después de al-Fatiha en todas las rak’as. Él también rezaba otras dos o cuatro rak’as después de la oración prescrita, y se insta los musulmanes a seguir su ejemplo.

• Rezar cuatro rak’as antes de la oración de la tarde también se recomienda. Estos deben realizarse tal como en la oración del mediodía, excepto que uno debe recitar la petición de bendiciones, paz y regalos de Dios sobre nuestro maestro Muhammad y su Familia después del tashahhud durante la primera vez que nos sentamos, y la súplica antes de al-Fatiha en la tercera rak’a, lo cual significa que se recita al comienzo de la oración después del takbir de apertura.

• Rezar dos rak’as después de la oración del ocaso y de la noche es muy aconsejable, y rezar cuatro rak’as antes de la oración de la noche, tal y como en la oración de la tarde, son oraciones sunna a las que se le hace poco hincapié.

Tahayyud y Witr

La oración tahayyud tiene un lugar extremadamente importante entre las oraciones notablemente recomendables y enfatizadas. Esta fue obligatoria para el Mensajero desde el comienzo de su misión. Interrumpir el sueño por Dios y tornarse hacia él con devoción y sentimientos puros durante la noche es un gran apoyo y una fuente de alimento para el espíritu humano. Cuando se le ordenó al Mensajero a rezarla, el Todo Poderoso declaró:

Tú, que te has envuelto en tu manto, levántate durante toda la noche a rezar, salvo un poco de ella (la noche), manténte despierto (rezando) durante la mitad de ella o disminuye de la mitad hasta que sea un tercio, o bien aumenta a la mitad hasta que sean dos tercios y lee en ella el Coran pausadamente. Realmente vamos a depositar en ti palabras de peso. Y en el seno de la noche hay mayor quietud y es más certera la dicción. Durante el día llevas a cabo una larga actividad. Recuerda el nombre de tu Señor y concéntrate de lleno en Él. El Señor del Oriente y del Occidente, no hay deidad sino Él; tomadlo como Protector de tus asuntos, y como garante en lo que te ha prometido (73:1-9).

Ya que cada musulmán es un siervo devoto de Dios y está dedicado a Su causa, la importancia de la oración tahayyud es clara. De acuerdo con los informes más aceptados del Mensajero, al lado de la oración witr, esta consiste de once rak’as y es realizada en ciclos de dos, como por ejemplo la oración de la mañana (Bujari, «Tahayyud»,10). Aunque la oración witr puede ser realizada después de la oración de la noche y antes de ir a dormir, de modo que así no perdamos la oración a causa de quedarnos dormidos, el tiempo preferido para ella es después de tahayyud. Esta consiste en tres rak’as y es realizada igual que la oración de la atardecer, pero con las siguientes excepciones:

En la tercera rak’a, debe ser recitado un pasaje coránico y las oraciones de qunut después de al-Fatiha. Antes de rezar qunut, decir takbir (Allahu Akbar) mientras se elevan las manos del mismo modo que se hace cuando se inicia la oración. Las crónicas del Mensajero dicen que las oraciones qunut son: Allahumma inna nasta’inuka wa nastaghfiruka wa nastahdika wa nu’minu bika wa natubu ilayk; wa natawwakkalu ‘alayka wa nuzni ‘alayka’l-hayra kullahu nashkuruka wa la nakfuruk. Wa nahla’u wa natruku man yafyuruk. Allahumma iyyaka na‘budu wa laka nusalli wa nasyudu wa ilayka nas’a wa nahfidu; naryu rahmataka wa nahsha ‘azabaka inna ‘azabaka bi’l-kuffari mulhiq (!Oh Dios! Pedimos Tu ayuda, perdón y guía. Creemos en Ti y tornamos hacia Ti en arrepentimiento por nuestros pecados, y ponemos nuestra confianza en Ti. Te veneramos atribuyéndote todo el bien a Ti, y Te agradecemos, y nunca sentimos ingratitud hacia Ti. Rechazamos y cortamos nuestras relaciones con aquellos quienes están en constante rebelión contra Ti. ¡Oh Dios!, Sólo a Ti te veneramos, y solo a Ti te rezamos y nos postramos. Nos esforzamos en Tu camino para obtener Tu buena complacencia y tu aprobación. Tenemos esperanza y esperamos Tu Misericordia y tememos Tu Castigo, ya que Tu Castigo rodea a los no creyentes).

Tarawih

Las oraciones específicas durante el Ramadán, las cuales son conocidas como tarawih, son sunna (oración practicada o recomendada por el Profeta) para ambos, hombre y mujer, y se ejecutan después de la oración prescrita de la noche y antes de witr. Como generalmente se acepta, esta consiste de 20 rak’as y es realizada preferentemente en ciclos de dos rak’as. Las oraciones tarawih pueden hacerse en congregación o en solitario. La mayoría de los estudiosos, no obstante, prefieren rezarlas en congregación. El Mensajero, la paz y las bendiciones sean sobre él, la rezaba en congregación pero después dejó de hacerlo temiendo que se hiciera una oración obligatoria. Umar estableció la práctica de rezar tarawih detrás de un Imán.

La Oración del Enfermo (Salat al-Marid)

Aquel que no pueda ponerse de pie debido a una enfermedad o a otra razón válida, puede rezar sentado. Si esto no es posible uno puede rezar estando acostado sobre su lado derecho y realizando las correspondientes posturas. En tal caso, las posturas para sayda (postración) pueden ser más reducidos que aquellos para ruku (inclinación).

La Oración Durante los Momentos de Miedo o de Peligro (Salat al-Jawf)

Todos los estudiosos están de acuerdo en la legalidad de tal oración:

¡Profeta!, cuando estés con ellos y les convoques a observar la oración, no olvidéis tomar las precauciones contra los enemigos. Debéis dividiros en grupos: un grupo observa la oración encabezada por ti, mientras el otro grupo—armado— protege los equipos y pertrechos; y el grupo que está rezando contigo, alcanzada la mitad de la oración, retrocede, y el otro avanza para rezar contigo el resto de la oración, y cumplirá cada uno de los dos con lo que faltó de la oración. Los incrédulos ansiarían que descuidaseis vuestras armas y bagajes para coparos sorpresivamente mientras estáis rezando— colectivamente—. No cometáis dicho error, incluso cuando os moleste la lluvia o estéis enfermos, dejáis las armas para rezar pero siempre tomando precauciones. Sin embargo, debéis estar siempre precavidos. Sin duda que en la lucha hay un castigo de Dios para los incrédulos en la vida mundanal y les destinará, en la Otra, un sufrimiento humillante y degradante. (4:102)

La Oración del Viajero (Salat al-Musafir)

Si comenzamos un viaje de al menos 3 días, acortaremos las oraciones prescritas de cuatro rak’as (las oraciones del mediodía, la tarde y la noche), realizando dos rak’as, tal como la oración de la mañana. Ya que en aquel tiempo los viajes se realizaban generalmente a pie, un día de viaje se contaba como 6 horas, y así la distancia de 3 días a pie fue estimada en 90 kilómetros. No obstante, muchos estudiosos contemporáneos sostienen que debido a que mucha gente ahora viaja en autobús o en otros medios de transporte, las oraciones mencionadas anteriormente pueden ser acortadas sólo si la distancia es de más o menos 1.200 kilómetros.

Los viajeros son definidos como aquellas personas que hayan dejado sus hogares y sus ciudades por un periodo determinado. De acuerdo al tiempo en el que ellos estén viajando, las oraciones mencionadas serán acortadas. Si ellos llegan a un lugar y tienen la intención de quedarse ahí al menos 15 días, son considerados como viajeros y, por tanto, tienen permitido acortar sus oraciones como fue señalado anteriormente. Si ellos se encuentran aún en este mismo lugar en el día décimo quinto por razones ajenas, aunque ellos originalmente habían tenido la intención de quedarse menos de 15 días, son considerados aún como viajeros y pueden acortar las oraciones apropiadas. La mayoría de los eruditos opinan que los viajeros deben ofrecer las oraciones sunna y las supererogatorias sin acortarlas.

La principal razón de acortar las oraciones arriba mencionadas es viajar, no así las dificultades del viaje. Por eso, estas oraciones son acortadas aún si no se encuentra dificultad alguna durante el viaje. La causa para establecer una regla no está relacionada con el beneficio y sabiduría esperados. La sabiduría o el beneficio es la razón de su preferencia mientras que la causa requiere su existencia. De este modo, los musulmanes que viajan acortan sus oraciones. La causa para esta exención Divina es viajar, y la sabiduría subyacente es la dificultad para viajar.

De modo que, las oraciones son acortadas aún si ninguna dificultad es encontrada, pero la causa existe. Los musulmanes que se encuentren dificultades mientras están en sus hogares no pueden acortar sus oraciones, ya que la sabiduría o el beneficio no puede ser la causa de esta exención.

Aquellos que están de viaje deben rezar, ya sea cuando se encuentren en un barco, en un tren o en un avión, si se falta a la oración antes de llegar al lugar donde uno pueda ofrecerla.

 
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