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El Pensamiento de Rumi
El Ascetismo y el Éxtasis | El Ascetismo y el Éxtasis |
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| escrito por Sefik Can | |
| 06.04.2007 | |
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Rumi, quien se hallaba completamente inmerso en el camino del profeta Muhammad y que tomó a Muhammad como ejemplo en todo, se debÃa a la abundancia de Amor Divino dentro de él, estrechamente apegado al ascetismo y a la mortificación de sà mismo. Escuchemos de nuevo a Sipehsalar:
Este pobre siervo de Dios ha estado al servicio de Rumi cuarenta años. Rumi continuó su veneración desde su juventud hasta la muerte sin disminuir un ápice, nunca le vi colocar su cabeza en la almohada y descansar confortablemente en la cama. Es un hecho que Dios siempre movÃa el cuerpo de su santidad que estaba sujeto a la mortificación, y Él le dio fuerza. ¿Cómo podemos describir su insomnio y descontento? Una vez durante una noche de ceremonias sema cuando el sueño habÃa alcanzado a los presentes, su santidad apoyó su espalda contra la pared y puso su bendita cabeza en sus rodillas. Sheij Muhammad Jadim se acercó y le trajo una manta grande, se la puso en sus benditos hombros y cubrió su cuerpo. Cuando sus amigos se durmieron su santidad se levantó. Empezó a rezar. Después caminó por los alrededores un poco. Nunca descansaba ni paraba. Sipehsalar intenta explicar el estado de éxtasis y descontento de Rumi con este poema de Diván-i Kabir.
En otro poema Rumi señala el mismo estado y narra: «Todo el mundo se fue a dormir. Yo, el enamorado que ofreció su corazón, no durmió. Toda la noche mis ojos estuvieron contando estrellas en el cielo. Tu amor me quitó el sueño de tal forma que nunca volverá. Mi sueño ha bebido el veneno de Tu separación y ha muerto». La paciencia y resistencia de Rumi, en cuanto al ayuno eran de una categorÃa sorprendente. HabÃa obtenido y estaba practicando la esencia del significado del hadiz: «El hambre es la comida de Dios en la Tierra. Él mantiene vivos con ello a los cuerpos de aquellos que ama». Según los principios islámicos hay sólo un mes de ayuno obligatorio. La gente de piedad, aquellos que temen a Dios en grado sumo y aquellos que siguen Sus órdenes, ayunan también algunos dÃas durante los otros sagrados meses. Existen también otros fieles que ayunan tres dÃas a la semana o más. Pero todos aquellos que ayunan terminan su ayuno con la puesta del sol. Los Maestros han dicho que incluso aquellos que se hallan en el retiro sufà de cuarenta dÃas rompen su ayuno de esta forma. Pero Rumi habÃa llevado al hambre a sus niveles más elevados. Durante años, nunca comió para llenar su estomago y dijo: «Durante cuarenta años por la noche no ha habido comida en mi estomago».
La primera vez que conoció a Shams de Tabriz, se sentaron durante seis meses y se abstuvieron de deseos humanos tales como comer y beber. Cuando rompÃan su ayuno, comÃan sólo un tipo de comida. Rumi nunca excedÃa diez bocados de alimento, señalando: «Tengo un dragón dentro de mà que no soporta el acto de comer». Sobre el asunto del hambre, dijo: «El pájaro de tu corazón no puede romper el huevo debido a que come en exceso y está enfermo. Se mantiene en esta prisión del huevo. Sal de la prisión del huevo del alma más baja (nafs) para que tus alas puedan abrirse y puedas elevarte a los Cielos espirituales». Las descripciones anteriores se refieren al ayuno fÃsico de Rumi. La persona que mejor observó el ayuno espiritual, el ayuno del corazón, que significa abandonar todo aquello que no sea Dios, es de nuevo Rumi. De hecho, la gente de gnosis ha dicho: «Hay tres tipos de ayuno: el ayuno de la gente normal, el ayuno de la elite y el ayuno de los notables de la elite. El ayuno de la gente normal consiste meramente en dejar de comer y beber. El ayuno de la elite es el ayuno de las manos, los pies, los ojos, la lengua y otros miembros protegiéndoles de no hacer el mal. El ayuno de los notables de la elite es abandonar to-do menos a Dios». El ayuno de Rumi era del tercer tipo. Se entristecÃa cuando su familia hacÃa grandes planes para cocinar, cuando habÃa poco trabajo e inconvenientes para cocinar estaba muy contento y animaba a su familia diciendo: «Hoy la luz de la pobreza está alumbrando las frentes de mi familia». En una de sus odas señala: «El que muere por la lujuria se halla contaminado. Pero el mártir del amor es puro y limpio. La pobreza ha ubicado su tienda en un lugar lejos del limpio y del sucio. Los corazones de los enamorados forman un cÃrculo alrededor de la pobreza. Era como si la pobreza fuera el sheij de los sheijs y los corazones de todos los discÃpulos».34 En algún otro fragmento en el Diván-i Kabir, Rumi indica: «Cada persona que salva su corazón de los deseos de ambos mundos, lo limpia y nunca busca el placer en este mundo o en el otro, comprende que no es sino a la nada y la pobreza a la que hay que responder «Sû a la voz de «Alast» (¿No soy yo tu Dios?)».35 Tal y como Sipehsalar narra por escrito, cuando llegaba la hora de rezar, Rumi dirigÃa su rostro hacia la alquibla (la dirección hacia don-de los musulmanes dirigen la vista cuando rezan, en el sagrado santuario ubicado en La Meca) y el color de su bendita faz cambiaba. La preparación de Rumi para la oración diaria recordaba a la oración del Califa Ali. Como se sabe, el rostro de Ali, «Emir al-mu’minin», el Emir de los creyentes, cambiaba de color y comenzaba a tiritar de miedo cuando llegaba la hora de rezar. Cuando se le preguntó: «Oh Emir de los creyentes, ¿Qué te está pasando?», contestaba: «Ha llegado la hora de dirigirse a Dios y cumplir con mi obligación de la Confianza Divina que Dios ofreció a los Cielos, a la Tierra y a las montañas y tuvieron miedo y no la aceptaron. Tengo miedo de no poder cumplir con esta obligación que he asumido». Rumi rezaba con un corazón abierto y olvidándose de sà mismo. En su rezo se encontraba y se reunÃa completamente con Dios. En realidad, el propósito del rezo es encontrar a Dios espiritualmente, reunirse con Dios olvidándose de uno mismo y escapando de nuestra existencia imaginaria. Es por esta razón que el Profeta dijo: «El rezo es la reunificación con Dios». Pero aquellos que miran sólo a las apariencias de las cosas no pueden ver y comprender cómo sucede esta reunificación. Es también por esta razón que el rezo se considera el pilar de la religión y la ascensión del creyente a los Cielos. Se observa frecuentemente que el Profeta empezaba el rezo después de los rezos de la noche y lo continuaba hasta la mañana siguiente, llevando a cabo el rezo de las dos rak’as, olvidándose de sà mismo en presencia de Dios. También se observó que permanecÃa en postración o en inclinación durante un dÃa o una noche. Los rezos de Rumi no eran tan sólo como los rezos de cualquier otro creyente, que se efectúan como una obligación para alcanzar la complacencia de Dios sino que estaban caracterizados por ser unos rezos de corazón y amor. El siguiente pasaje del Diván-i Kabir ilustra el estado de Rumi en el rezo:
Ya que amamos este mundo y nos concentramos demasiado en nuestros asuntos diarios, no nos damos cuenta que estamos en presencia de Dios cuando rezamos y pensamos en las cosas que hemos hecho o que vamos a hacer. No importa cuánto lo intentemos, no podemos escapar de estos extraños pensamientos. Nos concentramos en los asuntos del mundo que de forma extraña vienen a nuestra mente y confunden los rezos. Al contrario que Rumi, que se confundÃa en sus rezos porque estaba embelesado con el amor de Dios, nosotros nos confundimos en el rezo a causa de la embriaguez del amor de este mundo. Sipehsalar narra por escrito: «Si describiese una décima parte del éxtasis, el amor y la bendita atracción de Rumi, este libro no serÃa su-ficiente».37 ¡Oh lector, que Dios te conceda el éxito! Debes saber que el embelesamiento de la atracción es un estado de fascinación y éxtasis que se produce porque Dios atrae a su siervo hacia Él. Es estar tan embelesado que uno se olvida de sà mismo, es fascinarse con la grandeza, el poder y los atributos de Dios. La atracción es la reunión con Dios, morir antes de morir y alcanzar a Dios mientras vivimos. Si no hay ta-lento espiritual en una persona para caminar en la senda de Dios, no importa cuánto se esfuerce esa persona o cuánto se mortifique, nunca obtendrá la unión con Dios. La atracción es un favor de Dios, el Más Glorioso, en el pasado eterno. Es un ofrecimiento espiritual que Dios otorgó a las almas de algunas personas en el mundo de los espÃritus antes de venir a este mundo. Un dicho sufà señala, «Hay una atracción entre las atracciones de Dios que es mejor que la veneración de toda la humanidad y los yinn —genios—». Si hay una pausa, tristeza, desesperación en la persona que camina en la senda de Dios, cuando alcanza un nivel, Dios, el Más Dominante, el Más Glorioso traslada al viajero a Su camino de la seguridad con Su atracción debido a la abundancia de Su misericordia y favores y le hace llegar a su destino. La atracción eterna que Dios otorgó se veÃa claramente en Rumi. Por lo tanto, en cada nivel y estado que obtenÃa con la divina atracción que era abundante y continuada, decÃa:
En otro poema, Rumi describe el mismo estado:
Cada palabra que Rumi expresaba cuando perdÃa su conciencia bajo la influencia del amor de Dios es la llave a miles de tesoros espirituales. Si alguien intenta explicar todo esto, el tema se alarga y el propósito se pierde. Mis queridos lectores, la mayorÃa de los libros que se han escrito sobre la vida y opiniones de Rumi intentan explicar su wahdat al-wujud comparándole con otros. Sin embargo, Sipehsalar explica Rumi con Rumi. Es decir, explica sus ideas, sentimientos y opiniones dando ejemplos de su obra. Sobre este tema, para explicar la alegrÃa espiritual en el mundo de los espÃritus, Rumi señala:
La mayorÃa de los bellos e influyentes poemas de Rumi los recitó cuando estaba inmerso en un estado de embelesamiento (istigraq) con el Amor Divino. ¿Cuál es este estado de hallarse inmerso en el embelesamiento? Cuando los siervos especiales de Dios obtienen el nivel del acercamiento y unión con Dios, se fascinan con Su Belleza, Poder, Majestuosidad y Generosidad. Sintiéndose bajo la influencia del Creador, la Absoluta Belleza, se quedan en éxtasis y embriagados como si hubieran bebido un vino espiritual, el vino del amor. El Profeta nos narra acerca de este estado: «Dios ha preparado un vino para sus santos que cuando lo beben, se embriagan, cuando se embriagan, se embelesan, cuando se embelesan se quedan callados». A nuestro Profeta se le honró con la proximidad a Dios, como está indicado en el versÃculo del Corán: «Estaba a dos medidas de arco o menos».41 Cuando se le otorgó ese favor, cuando vio a Dios con su ojo espiritual, el Poseedor de la Magnificencia y Belleza Absoluta, cuando descubrió las divinas confidencias y secretos, consiguió un estado de indescriptible alegrÃa. Este vino espiritual que embelesó a nuestro Gran Profeta era el vino del amor y la verdad. Rumi recitó un gran número de sus poemas que describen este vino espiritual que embelesa a los santos y siervos especiales de Dios. No podrÃa continuar sin compartir uno de ellos. Si leemos estos poemas cuidadosamente y reflexionamos sobre ellos, con la gracia y ayuda de Dios, podremos comprender por lo menos algo de este estado espiritual, que es muy difÃcil de explicar y comprender:
En otro poema, Rumi explica los secretos del corazón en el Amor Divino:
Si intentamos explicar los secretos del corazón y el amor que Rumi abarca, los libros se llenarÃan y el tema no se acabarÃa. Oh amigo que buscas a Dios y la verdad, debes saber que nuestro maestro Hudavendigar tenÃa majestad ilimitada, magnificencia y gloria en el amor. Desde el dÃa que nació hasta el dÃa que falleció, su amor y entusiasmo siguieron creciendo. Nunca estuvo contento con su amor y entusiasmo, siempre quiso que incrementasen aún más. En uno de sus poemas acerca del éxtasis y la evasión, implÃcitamente señala su valioso ser e indica:
La luz del versÃculo «... aquel cuyo pecho Dios ha abierto a la sumisión a Él, de forma que está iluminado por una luz (que emana) de su Señor» proviene de una vela cuyas llamas no tienen cabida en los dos mundos.45 Este pareado de Rumi nos recuerda el siguiente dÃstico de Sheij Galib: «La vela del espÃritu tiene tal llama que no cabe en el candil de los Cielos». En otro poema Rumi nos habla de las alegrÃas del magnÃfico nivel espiritual al que le ha elevado el amor:
El amor lleva un manojo de llaves debajo de su brazo. Viene a abrir las puertas que se hallaban cerradas.47 El amor es tal árbol de luz sagrada que sus ramas están en la eternidad y sus raÃces en el eterno pasado. Este árbol no está enraizado en el Trono ni tampoco en la Tierra, este árbol no posee tronco. Hemos liberado a la mente de todo trabajo y hemos golpeado continuamente a los deseos. Porque esta grandeza no es idónea para esta mente y estos hábitos, tienes un deseo y una añoranza por las bellezas mortales. Debes saber que ese deseo es un Ãdolo para ti. Cuando te encuentras a ti mismo en ti mismo y te conviertes en tu enamorado no queda en ti ninguna añoranza.48 ¡Que se sacrifiquen las vidas por los enamorados, el amor es una bonita devoción! ¡Oh hijo, únete al amor, todas las demás cosas no sirven para nada y no tienen significado! Hay una fiera cadena de amor colgando de los Cielos hacia la Tierra. Si amas a Dios y a la verdad, toma la cadena y sube a las alturas. No preguntes: «Â¿Qué cosa es el amor?» El amor es un tipo de locura y manÃa. Ata a la gente pero esta no es la cadena que se usa para mantener al ignorante. ¿Quién serÃa tu enemigo una vez que te embarcas en el camino del amor y alcanzas la nada? ¿Quién tendrá tu poder? Eres un fuego de verdad que quema y arde.49 Sé un enamorado, sé un enamorado para que quizás te puedas sal-var de la pena. Eres un prÃncipe, el hijo del sultán, ¿hasta cuándo vas a ser un siervo del mundo? No te hagas conocer en este mundo mortal, que nadie te reconozca. Sin embargo eres incomparable y único en ese mundo donde no hay dirección. En este mundo todo es transitorio, este mundo es el mundo mortal. ¿Asà pues, si no eres un hombre rico en este mundo qué ocurre? No estás muerto, estás vivo. ¿No es suficiente? Eres un león de Dios con la forma de un hombre. Esto se aprecia claramente en tus virtudes, esfuerzos y coraje. La vida ha venido y se ha ido. Pero ahora que existes y que existes en la luz sagrada de Dios, no importa si es más tarde o más temprano. El valor del amado depende de la nobleza del enamorado. ¡Oh inútil amante! Mira cuál es tu poder y valor. 50 No cuentes la vida que has pasado sin amor, no pienses que viviste. El amor es el Agua de la Vida Eterna. Acéptalo con todo tu corazón.
32 Risale-i Sipehsalar, pág. 43. 33 Diván-i Kabir, vol. IV, Núm. 1438. 34 IbÃd.,vol. II, Núm. 890. 35 IbÃd.,vol. V, Núm. 2492. 36 IbÃd.,vol. VI, Núm. 2831. 37 Risale-i Sipehsalar, pág. 22 (en su edición en lengua persa). 38 Diván-i Kabir, vol.VI, Núm. 3038. 39 IbÃd., Núm. 3238. 40 IbÃd., Núm. 3238. 41 Véase «El Sagrado Corán», Sura an-Naym, 53:9. 42 Diván-i Kabir, vol. III, Núm. 1135. 43 IbÃd.,vol. VI, Núm. 2978. 44 IbÃd.,vol.I II, Núm. 1282. 45 Véase «El Sagrado Corán», Sura az-Zumar, 39:22. 46 Mihrab: Hornacina que señala en las mezquitas el sitio adónde deben mirar los que oran. 47 Diván-i Kabir, vol.V, Núm. 2336 48 IbÃd., vol. I, Núm. 395. 49 IbÃd., vol. V, Núm. 2470. 50 IbÃd., Núm. 2627. 51 IbÃd., vol. III, Núm. 1129. 52 IbÃd., vol. I, Núm. 455. |
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