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Un Homenaje al profeta Muhammad
¿Qué dicen acerca del Profeta Muhammad? | ¿Qué dicen acerca del Profeta Muhammad? |
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| escrito por svida.com | |
| 30.03.2006 | |
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Sin duda alguna, ni el Islam, ni el Corán ni tan siquiera el Profeta Muhammad necesitan las alabanzas de otros. Cada uno de ellos, por si mismo, atestigua al otro. Sin embargo, además del amor del mundo musulmán, algunos autores e investigadores occidentales influidos por el Profeta Muhammad y su Mensaje, sin darse cuenta de si aceptan o no su ProfecÃa, han clarificado la verdad acerca del Profeta Muhammad. Las siguientes citas de los no musulmanes muestran sus intereses en él: Si la grandeza del propósito, los pocos medios e increÃbles resultados son los tres criterios del genio humano, ¿quién se atreve a comparar cualquier gran hombre con Muhammad? Los hombres más famosos solamente crearon armas, leyes e imperios. Si algo fundaron, no eran más que poderes materiales que frecuentemente se desmoronaron ante sus ojos. Este hombre no sólo cambió ejércitos, legislaciones, imperios, gentes y dinastÃas, sino millones de seres humanos en un tercio del entonces mundo habitado. Más incluso que eso, cambió altares, dioses, religiones, ideas, creencias y almas. Sobre la base de un Libro, cuyas letras se han convertido en ley, creó una nacionalidad espiritual que ha mezclado a gente de todas las lenguas y razas. Ha dejado en nosotros la imborrable caracterÃstica de la nacionalidad musulmana, el odio a los falsos dioses y la pasión por el Único Dios inmaterial. Este patriotismo vengador contra la profanación del Cielo forma la virtud de los seguidores de Muhammad: la conquista de un tercio de la Tierra por parte de su credo fue un milagro. La idea de la Unidad de Dios proclamada en medio de las ya agotadas fabulosas teogonÃas era en sà un milagro de tal envergadura que, su sola declaración hecha por sus labios destruyó todos los antiguos templos de Ãdolos e incendió un tercio del mundo. Su vida, sus meditaciones, su heroica revolución contra las supersticiones de su paÃs, y su valor en la lucha contra la furia de la idolatrÃa; su determinación al resistir durante trece años en La Meca… Su predicación incesante, sus guerras contra la incertidumbre, la fe en su propósito y su confianza sobrehumana en Dios en momentos de desgracia, su paciencia para conseguir la victoria, su ambición completamente dedicada a una idea y de ninguna manera orientada a ensalzar un determinado imperio; su rezo incesante, su conversación mÃstica con Dios, su muerte y su triunfo después de la muerte; todo esto no atestigua más que una convicción firme… Y fue esta convicción la que le dio el poder de restaurar un credo. Este credo era dual, la Unidad de Dios y Su inmaterialidad; lo primero dice lo que Dios es; y lo segundo lo que no es. Filósofo, orador, apóstol, legislador, guerrero, conquistador de ideas, restaurador de dogmas racionales, de un culto sin imágenes; fundador de veinte estados terrestres y un estado espiritual, ese es Muhammad. Respecto a los criterios por los cuales la grandeza humana puede ser medida, podemos preguntarnos: ¿Existe algún hombre más grande que él? Si un hombre como Muhammad asumiera el mando del mundo moderno, obtendrÃa el éxito resolviendo sus problemas, trayendo la paz y la felicidad que tanto se necesita. Es imposible para alguien que estudie la vida y el carácter del Profeta de Arabia, quien sepa a ciencia cierta cómo enseñó y cómo vivió, sentir nada más que un sentimiento reverencial por este noble Profeta. Cada vez que leo (comentarios acerca de él) encuentro otra forma de admiración y un nuevo modo de reverencia por ese noble Profeta. Quise conocer la vida de aquél que ejerce un dominio innegable en los corazones de millones de personas... Cada vez estoy más convencido de que lo que dio lugar al Islam en el orden de la vida no es la espada. Es la simplicidad rÃgida, la absoluta modestia del Profeta Muhammad, el escrupuloso respeto a sus promesas, su devoción intensa por sus amigos y seguidores, su intrepidez, su audacia, su confianza total en Dios y su misión. No fue pues la espada sino estas caracterÃsticas las que hicieron que el Islam se extendira por todo el mundo y superaran asimismo todos los obstáculos. ¡Cómo un hombre unió a las tribus en guerra y a los beduinos nómadas en una nación aún más poderosa y civilizada en sólo menos de dos décadas! Muhammad era el espÃritu de la amabilidad y su influencia ha sido y nunca ha sido olvidada por aquellos que estaban a su lado. «Creo en un Dios Único y su Mensajero Muhammad como un Mensajero de Dios» es la simple e invariable confesión del Islam. La imagen intelectual de la Deidad nunca ha sido degradada por un Ãdolo visible, el honor del Profeta nunca sobrepasó las medidas humanas, y sus preceptos vivos contuvieron el agradecimiento de sus discÃpulos dentro de los lÃmites de la razón y la religión. Mi elección por Muhammad para que encabezara la lista de los personajes más influyentes del mundo puede sorprender a algunos de mis lectores y puede ser cuestionado por otros, pero él es el único en la historia quien fue sumamente exitoso en ambos niveles, religioso y secular/laico. |
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