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Últimos añadidos
Últimos añadidos | ¿Qué comenta la Sunna del Profeta en lo relativo a la comida? |
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| escrito por Ali Budak | |
| viernes, 27 de enero de 2006 | |
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El Mensajero de Dios, la Paz sea con él, es el mejor ejemplo para nosotros en cada aspecto. Su modo de establecer sus comidas benditas y la cantidad que él comió en cada comida son también prácticas perfectas que deberÃan ser seguidas por todos los creyentes. El Mensajero de Dios se abstuvo de comer en exceso durante toda su vida. Realmente, él solÃa comer menos que lo que su bendito cuerpo necesitaba o que lo que él podrÃa comer. Su esposa más respetable, Aisha dijo: «El Mensajero de Dios nunca sació su hambre durante tres dÃas seguidos. Él podrÃa hacerlo, si hubiera querido. Sin embargo, prefirió permanecer hambriento y alimentó a los pobres»[1]. Abu Karima relata: «Lo oà del Mensajero de Dios. Él dijo: “El hijo de Adán nunca llenará un contenedor de algo peor que su estómago. Algunos bocados le bastarán y lo guardará a sus pies, sino, él deberÃa dividir su estómago en tres partes: un tercio para el alimento, otro para la bebida y el otro tercio para su aliento”».[2] Obviamente el Mensajero de Dios aconsejó comer menos y él se contentó comiendo menos. Hay pruebas en otras tradiciones en las cuales se observa que él comió dos veces al dÃa, una vez por la mañana y otra vez por la tarde y que solÃa dejar la mesa del comedor sin satisfacer totalmente su hambre.[3] Inspirado por el consejo del Profeta los eruditos han señalado unánimemente que comer en exceso es dañino al cuerpo. Por ejemplo, Avicena dijo: «Cada enfermedad es causada por lo que es comido o bebido». El Imán Ghazali dijo: «El estómago es el lugar donde las dolencias y las calamidades nacen y crecen». Algunos eruditos dicen que Dios Omnipotente ha resumido la ciencia de la medicina en este fragmento del versÃculo: «Disfrutad comiendo y bebiendo, pero no os excedáis. Es cierto que Dios no se complace con los que se exceden» (Corán, 7:31). Finalmente, un modelo de alimentación que es paralela al ejemplo del Profeta puede ser resumido como sigue: 1. No comer a menos que realmente se tenga hambre. 2. Dejar de comer antes de estar totalmente satisfecho. He aquà una interpretación del versÃculo «Disfrutad comiendo y bebiendo, pero no os excedáis. Es cierto que Dios no se complace con los que se exceden» por el renombrado cientÃfico y médico Avicena: «Resumiré la ciencia de medicina en un par de palabras, ya que la elocuencia del habla yace en su brevedad: No comas demasiado cuando comas. No comas otra vez hasta que pasen cuatro o cinco horas después de la última comida. La buena digestión es la fuente de curación. Es decir come tanto como puedas digerir fácilmente. Comer otra vez sin esperar suficiente tiempo después de la última comida es el factor más agotador para el estómago y el cuerpo».[4] Es obvio que si seguimos el ejemplo del Mensajero de Dios y asumimos su hábito de comer, llevaremos una vida sana y no tendremos ningunos problemas como la obesidad. Sin embargo, deberÃamos relatar la siguiente tradición también: El Mensajero de Dios dice: «Dios no preguntará a sus siervos de tres cosas, 1. Las cosas que comen o beben en sahur. 2. Las cosas que comen o beben en iftar. 3. Las cosas que un creyente come con sus hermanos».[5] [1] Ibn Maya, At'ima, 48. [2] Ibn Maya, At'ima, 50. [3] Ibrahim Canan, Hz. Peygamber'in Sunnetinde Terbiye, págs. 218-220. [4] Said Nursi, Ramazan, Iktisat ve Sukur Risaleleri, Editorial Envar, Estambul, 2000, pág.40. [5] Ayni, Umdatul Qari, 10/302. |
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| Modificado el ( miércoles, 29 de marzo de 2006 ) |
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