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Asuntos importantes con los que debe tener cuidado el que ayuna Imprimir E-Mail
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escrito por Ali Budak   
27.01.2006

El principio y el final del ayuno

Como cualquier otro acto de veneración, el ayuno, también, tiene algunas reglas que deben ser consideradas por los que ayunan. Los creyentes que quieren disfrutar del ayuno y practicarlo de la mejor manera posible deben hacer caso de las siguientes advertencias.


 

La última comida antes de comenzar el ayuno (Sahur)

Levantarse por la noche para el Sahur
Aquellos que ayunan, comen entre la medianoche y el principio del alba, y esta comida se llama «sajar». El Mensajero de Dios les recomendó a los creyentes realizar el Sahur aunque sea sólo un bocado de alimento ya que dice que hay bendición en ello y que los ángeles rezarían a Dios en nombre de los que ayunan. En un hadiz relatado por Abu Said al-Judri el Mensajero de Dios dijo: «El Sahur es una comida bendita, no la descuidéis aunque sea por un sorbo de bebida, ya que tanto Dios como los ángeles bendicen a aquellos que lo realizan».[1]
El Sahur significa despertarse por la noche o estar despierto antes del alba. El período de Sahur es el tiempo más bendito y fructífero del día. En efecto, es bendito y fructífero desde muchos puntos de vista: la persona que hace el Sahur realiza la Sunna del Mensajero de Dios mientras también consigue suficiente energía y fuerza para el ayuno y otras adoraciones del día. El que ayuna reza y recuerda a Dios y está psicológicamente listo para el ayuno, también. El Sahur es el mejor momento para rezar, realizar las oraciones, glorificar a Dios y recitar el Corán, porque las buenas acciones alcanzan a Dios más fácilmente en aquellos momentos.
Retrasar el Sahur
Se recomienda retrasar el Sahur hasta que quede poco para el tiempo de la oración de mañana (Fayr). Este es uno de los puntos importantes sobre el Sahur que muestra la piedad y la compasión del Mensajero de Dios por su comunidad (Umma). A algunas personas les puede costar mucho el hambre y quizá no puedan aguantar el ayuno durante una larga parte del día. De esta manera, tardar en hacer el Sahur es una piedad para ellos, ya que este hecho reduce el tiempo del ayuno. Por otra parte, levantarse temprano para hacer el Sahur por la noche puede causar la pérdida de la oración de mañana. Es más fácil hacer el Sahur poco antes del alba y luego realizar la oración de mañana después de que el Adzan (la llamada para las oraciones diarias) sea llamado. Así, no va a haber ninguna posibilidad de perderla. En un hadiz sobre este asunto el Mensajero de Dios dijo: «Mi Umma siempre permanecerá en buen estado siempre que se apresure en romper el ayuno y retrase el Sahur».[2]

Romper el ayuno (iftar)

Apresurarse para poner fin el Ayuno
Es la Sunna del Profeta apresurarse para romper el ayuno tan pronto como comience la llamada para la oración de la tarde (Maghrib). Aunque haya un período de tiempo corto para realizar la oración de la tarde (entre el Adzan de Maghrib y el Adzan para la oración de Isha) el Mensajero de Dios solía romper el ayuno primero y después realizar la oración de la tarde. Esto también es una prueba de su piedad y compasión con la gente. Sería contradictorio con el profundo sentido de compasión del Islam hacerles esperar más para romper el ayuno a las personas que llevan un día entero sin comer nada. Por lo tanto, el Profeta impulsó a su comunidad apresurarse en romper el ayuno y así le dio prioridad al Iftar (romper el ayuno) sobre las oraciones diarias (salat). Y dijo en un hadiz: «La gente estará en buen estado mientras sigan apresurándose a romper el ayuno».[3]
Romper el ayuno con agua o dátiles
Romper el ayuno con agua o dátiles también es una Sunna (Tradición) del Profeta. Él solía romper el ayuno con dátiles si había alguno y si no con agua. Después realizaba la oración de la tarde (Maghrib). Anas relató: «El mensajero de Dios solía romper el ayuno con unos dátiles frescos antes de realizar la oración de la tarde. Si no había dátiles frescos, entonces rompía el ayuno con dátiles secos y si tampoco tenía dátiles secos, entonces tomaba un poco de agua».[4] Salman ibn Amir relata que el Mensajero de Dios dijo: «Cuando alguno de vosotros ayuna, debe romper el ayuno con dátiles; pero si no puede conseguir ninguno, entonces debe romperlo con agua, ya que el agua es purificadora».[5]
Súplica a la hora de romper el ayuno
Hay algunas personas cuyas súplicas (dua) son aceptadas y por tanto no vuelven de la presencia de Dios con las manos vacías. Aquellos que alzan las manos hacia el Cielo y suplican a Dios en el momento de romper el ayuno están entre la gente cuyas súplicas son aceptadas, ya que el Mensajero de Dios dice: «Hay tres tipos de súplicas que no son rechazadas: la súplica realizada a la hora de romper el ayuno, la súplica del imán justo, y la súplica de la persona oprimida».[6] El mensajero de Dios solía suplicar a la hora de romper el ayuno de esta manera: «Â¡Oh Dios!, ayuné para ganar tu resignación y rompí el ayuno con el sustento concedido por Ti. La sed desapareció y las venas están humedecidas otra vez. Ojalá la recompensa sea establecida, a su vez».[7]


[1] Ahmad Ibn Hanbal, 3/12, 32, 44, 99.

[2] Abu Dawud, Sawm, 21; Ahmad Ibn Hanbal, 2/450.

[3] Bujari, Sawm, 45; Muslim, Siyam, 48; Tirmizi, Sawm, 13; Ibn Maya, Siyam, 24; Darimi, Sawm, 11.

[4] Abu Dawud, Sawm, 21; Tirmizi, Sawm, 10; Ahmad Ibn Hanbal, Musnad, 3/164.

[5] Abu Dawud, Sawm, 21; Tirmizi, Sawm, 10; Ibn Maya, Siyam, 25; Darimi, Sawm, 12.

[6] Tirmizi, Da’awat, 130.

[7] Abu Dawud, Sawm, 22.

 
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