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El Ayuno y el Ramadán
Clases y Modalidades de Ayuno en el Islam
El Ayuno y el Ramadán
Clases y Modalidades de Ayuno en el Islam | Los ayunos obligatorios (Fard) |
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| escrito por Ali Budak | |
| viernes, 27 de enero de 2006 | |
El ayuno del RamadánEn el Islam, una de las oraciones que deben realizar las personas es el ayuno. Y para ser capaz de ello hay que cumplir con algunas condiciones, como estar en su cabal juicio y llegar a la pubertad. Es obligatorio para cada musulmán que cumple con estas condiciones ayunar en un mes del año (Ramadán) según las indicaciones del Corán y los hadices. El ayuno de recuperación (que se hace para recompensar otro no realizado anteriormente)Este ayuno también es obligatorio y tiene dos tipos:Uno de ellos es ayunar por los dÃas en los que uno rompe el ayuno por alguna inconveniencia. Según esta regla, cuando una persona no puede ayunar o rompe el ayuno por alguna enfermedad curable, o cuando está de viaje asà como las mujeres por la menstruación o el perÃodo de cuarenta dÃas después de dar a luz, tiene que recuperar los dÃas que no ayunó. El siguiente versÃculo del Corán lo declara claramente: «El que está enfermo o de viaje, puede ayunar, en igual número, otros dÃas»[1]. El segundo tipo de ayuno de recuperación es ayunar otro dÃa por la ruptura de un ayuno supererogatorio. Si las oraciones supererogatorias no se completan por algún motivo, hay que recuperarlas más tarde. Acerca de este tema nuestra Madre Aisha nos relata el siguiente acontecimiento: «Hafsa y yo estábamos ayunando. Nos trajeron una comida. Nos apeteció mucho y la comimos. Y después, cuando llegó el Mensajero de Dios Hafsa le dijo: “Oh Mensajero de Dios. Mientras estábamos ayunando, nos trajeron una comida y la comimos”. Entonces el Profeta dijo: «Para recuperarlo ayunad otro dÃa».[2] El Ayuno de ExpiaciónCuando el ayuno de Ramadán se rompe sin que haya ninguna excusa hay que ayunar dos meses seguidos. La prueba de este hecho es el hadiz transmitido por Abu Jurayra:«Un hombre llegó al Profeta y le dijo: “Estoy arruinado”. El Profeta le preguntó: “¿Qué es lo que te arruinó? El hombre contestó: “Tuve relación con mi mujer en el Ramadán”. Entonces el Mensajero de Dios le preguntó: “¿Puedes encontrar bienes para poder liberar a un esclavo? El hombre dijo: “No”. El Profeta preguntó: “¿Puedes ayunar dos meses seguidos? La respuesta del hombre fue: “No”. El Profeta siguió preguntando: “¿SerÃas capaz de darle comida a sesenta personas pobres?”. El hombre otra vez dijo que no. Después el hombre se sentó y mientras tanto le llevaron dátiles al Profeta en una cesta. El Profeta se los dio al hombre y le dijo: “Reparte estos como limosna». El hombre preguntó: “¿Hay gente más pobre que nosotros? Entre los sitios llenos de piedras negras del este y el oeste de Medina no hay ninguna familia más necesitada que la mÃa”. Entonces el Profeta se sonrió hasta que se le vieron los dientes y dijo: “Llévaselos a tu familia”».[3] [1] Bakara, 2:184. [2] Abu Dawud, Siyam, 73; Tirmizi, Sawm, 36; Ahmad ibn Hanbal, 6:263. [3] Bujari, Sawm, 30; Muslim, Siyam, 81; Tirmizi, Sawm, 28. |
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