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Últimos añadidos
Últimos añadidos | El perÃodo oscuro de la ignorancia |
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| escrito por Fethullah Gülen | |
| domingo, 25 de diciembre de 2005 | |
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Cada perÃodo de la historia caracterizado por la presencia de falsos dio-ses, ya sea por la adoración de los Ãdolos, ya sea deificando los individuos o atribuyendo la creación a la naturaleza y a causas materiales, es totalmente oscuro.
Cada perÃodo de la historia caracterizado por la presencia de falsos dioses, ya sea por la adoración de los Ãdolos, ya sea deificando los individuos o atribuyendo la creación a la naturaleza y a causas materiales, es totalmente oscuro. Cuando la fe en Allah el Único falta en los corazones de la gente, esto oscurece sus mentes y almas, cambia las normas y los acontecimientos y el mundo son juzgados desde un falso punto de vista. El Corán define este estado moral, espiritual, social e incluso económico como ignorancia–yahilia-: O como tinieblas en un mar profundo, cubierto de olas, unas sobre otras, con nubes por encima, tinieblas sobre tinieblas. Si se saca la mano, apenas se la distingue. No dispone de luz ninguna aquel a quien Allah se la niega (24:40). No me gusta describir la falsedad. Además, describirla está mal allà donde la verdad puede ser descrita. En las Palabras de Allah: Y ¿qué hay más allá de la Verdad, sino el extravÃo? (10:32). Sin embargo, para aclarar el tema, voy a decir algunas palabras sobre la era preislámica, conocida como la Era de Ignorancia. El Profeta Muhammad apareció en un tiempo en que la gente habÃa olvidado su conocimiento de la religión verdadera, y habÃan vuelto a la adoración de los Ãdolos de piedra, de barro, de pan, e incluso de queso. Como se indica en el Corán: En lugar de servir a Allah, sirven a lo que no puede ni dañarles ni aprovecharles, y dicen: “¡Éstos son nuestros intercesores ante Allah!” (10:18). Estaban tan degradados en pensamiento y moral que, como lo relata Abu Darr al-Ghifari, cortaban en trozos sus Ãdolos y se los comÃan. La única excusa que tenÃan consistÃa en que ellos seguÃan los pasos de sus antepasados: Y cuando se les dice: “¡Seguid lo que Allah ha revelado!”, dicen: “¡No! Seguiremos las Sunna de nuestros padres” (2:170). Enterraban vivas a sus hijas también: Cuando se le anuncia a uno de ellos una niña, se queda hosco y se angustia. Esquiva a la gente por vergüenza de lo que se le ha anunciado, preguntándose si la conservará, para deshonra suya, o la esconderá bajo tierra... (16:58-59). Las mujeres fueron despreciadas, no solamente en la Arabia preislámica sino también en las tierras de los sasánidas y de los romanos. El Corán abiertamente declara que los hombres serán preguntados acerca de esto: Cuando se pregunte a la niña enterrada viva ¿qué crimen cometió para que la mataran? (81:8-9) Después de que Muhammad declarara que era un Profeta, uno de sus Compañeros le dijo lo que él habÃa hecho con su hija: ¡Mensajero de Allah! Yo tenÃa una hija. Un dÃa le dije a su madre que la vistiera, para llevarla a ver a su tÃo. Mi pobre esposa sabÃa lo que esto significaba, pero no podÃa hacer nada más que obedecer y llorar. Vistió a la muchacha, que estaba muy feliz porque iba a ver a su tÃo. La detuve cerca de un pozo y le dije que mirara adentro. Mientras ella miraba, la empujé. Mientras ella caÃa dentro, me gritaba: “¡Papá! ¡Papá!" Mientras el hombre contaba esto, el Profeta sollozó como si él hubiera perdido a uno de sus parientes más cercanos.[1] Se les endurecieron los corazones. Cada dÃa se cavaba un hoyo en el desierto para sepultar a una muchacha inocente. Los seres humanos eran más brutales y crueles que las hienas. El poderoso aplastaba al débil. Consideraban la brutalidad como la humanidad, la crueldad recibÃa la aprobación general, los sanguinarios eran ensalzados, la matanza era considerada como una virtud, y el adulterio y la fornicación eran más comunes que el matrimonio legal. La estructura de la familia habÃa sido destruida. Este perÃodo oscuro fue seguido por el Islam. Además de la erradicación de otros males, Allah declaró en el Corán: No matéis a vuestros hijos por miedo a empobreceros-ya os proveeremos Nosotros a vosotros y a ellos (6:151). [1] Darimi, Sunan, “Muqaddima” 7-8. |
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