Menu Principal
Últimos añadidos
Sura 69 Al-Haqqah (La Realidad Segura) | Sura 69 Al-Haqqah (La Realidad Segura) |
|
|
| escrito por Ali Ünal | |
| 25.08.2009 | |
|
PerÃodo de La Meca Revelada en los primeros años de la Revelación coránica en La Meca, esta sura de 59 versÃculos toma su nombre de la palabra al-haqqah (La Realidad Segura) en el primer versÃculo, implicando el DÃa de la Resurrección y el Juicio Final. Advierte a los criminales incrédulos, recordándoles de lo que les aconteció a algunas anteriores comunidades malhechoras, y llama la atención al DÃa de la Resurrección. También ofrece evidencias para establecer el origen Divino del Corán y la Misión Profética de Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él. En el Nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo. 1. La Realidad Segura. 2. ¿Qué es la Realidad Segura? 3. ¿Y qué te facilita percibir[1] lo que es la Realidad Segura? 4. Las (tribus) de Zamud y ‘Ad negaron el Golpe Repentino y Poderoso[2]. 5. Ahora con respecto a la (tribu de) Zamud —fueron destruidos por la (catástrofe) abrumadora—. 6. Y la (tribu de) ‘Ad —fueron destruidos con una furiosa tormenta de viento rugiente 7. Que Dios hizo prevalecer sobre ellos durante siete noches y ocho dÃas, ininterrumpidamente,[3] hasta que pudieras haber visto personas tendidas en ella, tal y como troncos huecos de palmeras. 8. ¿Ahora ves que quede alguno de ellos? 9. Y existió el Faraón, y muchas otras comunidades antes que él,[4] y las ciudades derrocadas (en donde vivÃa el pueblo de Lot): todas incurrieron en los pecados imperdonables. 10. Y se rebelaron contra el Mensajero de su Señor (enviado a cada uno de ellos para advertirles), y asà las aferró con un severo asimiento. 11. Fuimos Nosotros Quienes, cuando el agua (del Diluvio en la época de Noé) desbordaron todos los lÃmites, os llevamos (es decir, vuestros ancestros creyentes) en el Arca flotante. 12. Para que pudiéramos hacer de ello un recuerdo para vosotros (que sea transmitido de generación en generación), y que los oÃdos atentos pudieran tomarlo y retenerlo. 13. Y cuando (la Última Hora llegue) la Trompeta se hará sonar[5] con una sola ráfaga, 14. Y la Tierra, y las montañas (sobre ella) serán quitadas y reventadas desde dentro, y serán aplastadas con un solo aplastamiento. 15. Es ese DÃa en el que el Acontecimiento que ha de suceder[6] sucederá. 16. Y el cielo se desgarra, y asÃ, en tal DÃa pasará a ser muy lánguido; 17. Y los ángeles estarán en sus extremos[7]; y por encima de ellos, ocho portarán el Trono de tu Señor ese DÃa[8]. 18. Ese DÃa se os hará comparecer en el juicio, y ningún secreto vuestro quedará oculto. 19. Luego con respecto a aquel que le han otorgado su Registro[9] en su diestra, dirá: «¡AquÃ, tomad y leed mi Registro! 20. No cabe duda de que sabÃa que (un dÃa) habrÃa de afrontar mi cuenta». 21. Y asà estará en un estado de vida que le agrada, 22. En un elevado JardÃn, 23. Con racimos (de frutas) a su fácil alcance. 24. «Comed y bebed hasta hartaros por todo lo que anticipasteis de los dÃas pasados (con anticipación a este DÃa)». 25. Pero con respecto a aquel al que le han concedido el Registro en su mano izquierda, dirá: «¡Ah, ojala nunca me hubieran concedido mi Registro, 26. Y no hubiera sabido nada sobre mi cuenta! 27. ¡Oh, ojala la muerte hubiese sido (y nada hubiera seguido luego), 28. Mi riqueza no me ha servido de nada, 29. Y toda mi autoridad (mi poder sobre todo lo que poseÃa) se ha ido de mÃ!». 30. (Y la orden vendrá): «¡Agarradlo y encadenadlo (por el cuello, las manos y los pies)! 31. A continuación, que se abrase en el Fuego Llameante. 32. Luego, sujetadlo con una cadena cuyo largo tenga setenta codos»[10]. 33. Pues sin duda no creyó en Dios, el Supremo, 34. Y no exhortó para que alimenten a los indigentes. 35. Y por lo tanto, no tendrá a nadie con quien entablar amistad este DÃa, 36. Ni nada de comida salvo el pus inmundo[11]. 37. Nadie la come salvo los pecadores (aquellos culpables de negar a Dios o de atribuirle copartÃcipes asà como la gente opresora). 38. ¡No, de verdad! Lo juro por todo lo que podéis ver, 39. Y todo lo que no podéis ver[12], 40. En verdad es el discurso (transmitido a vosotros por) un Mensajero (Gabriel) ilustre y noble. 41. Y no el discurso de un poeta (compuesto en la mente de un poeta). ¡Qué poco es lo que creéis! (Está tan limitado por la pobreza de vuestras almas y corazones). 42. Ni es el discurso de un adivino (simulando predecir acontecimientos). ¡Qué poco recapacitáis y sois considerados! (Está tan limitado por la pobreza de vuestras mentes). 43. (¡No, de verdad!) Es una Revelación siendo enviada en partes por el Señor de los mundos. 44. Si él (el Mensajero) se hubiera atrevido a inventar algunos dichos falsos atribuyéndolos a Nosotros, 45. Sin duda lo hubiéramos agarrado con fuerza, 46. Después no cabe duda de que le hubiéramos cortado la yugular. 47. Entonces nadie de entre vosotros hubiera podido protegerlo y salvarlo de Nosotros. 48. Y es un Recordatorio seguro (que trae esperanza y guÃa) para los piadosos devotos. 49. Sin duda somos conscientes de que entre vosotros hay algunos que (lo) niegan. 50. Sin duda habrá un amargo remordimiento para los incrédulos[13]. 51. Y este (todo el Corán) es sin lugar a dudas la verdad cierta. 52. Glorificad pues el Nombre de vuestro Señor, el Supremo[14]. [1] La frase qué te facilita percibir indica que lo que se pregunta es inusual y que es imposible que alguien lo perciba a menos que Dios lo haga conocer. [2] La Realidad Segura (que indudablemente sucederá y hará cada verdad perfectamente clara) significa el DÃa de la Resurrección y el Juicio Final. El Golpe Repentino y Poderoso implica el acontecimiento del Juicio Final o la destrucción del mundo. [3] Para los pueblos de ‘Ad y Zamud, véase la sura 7:65-79, notas 16-17, la sura 11:50-68, y la sura 26:123-158. El Corán emplea varias palabras para el castigo que sobrevino a la gente de Zamud, como por ejemplo la ráfaga espantosa (11:67), una espeluznante catástrofe (7:78) y el castigo de humillación cual relámpago (41:17). Estos son los aspectos del castigo que describe el Corán, siendo apropiados al tema y el estilo de la sura en donde son mencionados. [4] Con la frase muchas otras comunidades antes que la del Faraón el Corán se refiere al pueblo de Noé (véanse los versÃculos 7:59-64; 11:25-48; 23:23-29; 26:105-121; 71:1-28, y las correspondientes notas), el pueblo de Shu’ayb, la paz sea con él, (la sura 7:85-93; la sura 11:84-95; la sura 15:78-79; la sura 26:176-189, y las correspondientes notas), y los compañeros de ar-Rass (la sura 25:38, nota 8). Sin duda, habÃa otras comunidades no mencionadas en el Corán, que siempre fueron destruidas por sus fechorÃas. [5] Para la Trompeta y el hecho de ser sonada, véase la sura 2, nota 31; la sura 6:73, nota 14; y la sura 39:68, nota 22. [6] El Acontecimiento que ha de suceder es a su vez el tÃtulo de un capÃtulo coránico (la sura 56). También implica lo que ocurrirá en el DÃa de la Resurrección. [7] Esta declaración se puede considerar junto con el versÃculo (25:25): En ese DÃa, el Cielo se desgarrará con las nubes (que lo cubren), y a los ángeles se harán descender majestuosamente. [8] Como se explicó en la sura 7, nota 13, el Trono Supremo de Dios (‘Arsh), la naturaleza exacta del cual no podemos conocer, significa la absoluta autoridad de Dios sobre el Universo. Deduciendo de la descripción de Bediüzzaman sobre el agua como el ‘arsh (trono) de la misericordia y la tierra como el trono de la vida, podemos indicar que el ‘Arsh (Trono) indica principalmente los Atributos de Conocimiento, Voluntad, Poder y Providencia de Dios y Sus Nombres originándose en ellos, como por ejemplo el Omnisciente, Poseedor de Voluntad, el Todopoderoso y el Proveedor. Como abarca todo el Universo, también está compuesto de los Nombres de Dios, el Primero, el Último, el Externo y el Interno. Estos son Sus Atributos y Nombres más prominentes relacionados con la creación y el gobierno actual del Universo. Y como se señaló en la sura 2, nota 30, ningún evento en el Universo es concebible sin la intervención operativa de los ángeles. El Corán menciona numerosas clases de ángeles (37:1-3; 77:1-4; 79:1-5, 82:11). Asà que aquellos que portan el Trono de Dios pueden ser Arcángeles a quienes emplea en la gobernación del Universo para algunos sabios propósitos y por la majestad de Su gobierno, en particular aquellos que están dotados con la manifestación más grandiosa de los Atributos de Dios mencionados. Según algunos estudiosos, basándose en la Tradición Profética registrada en ad-Durr al-Manzur por as-Suyuti, hay cuatro seres que portan el Trono durante la existencia del mundo, y habrá ocho el DÃa de la Resurrección. Según Muhyi’d-Din ibn al-‘Arabi e Ibn Maysarah al-Yili, estos son los profetas Muhammad, Abraham y Adán, y los ángeles Ridwan (el guardián principal del ParaÃso), Malik (el guardián principal del Infierno), Gabriel, Mika’il (Miguel) e Israfil (Yazır, 8:5325-5326). [9] Para este Registro, véase 17:13-14, nota 10. [10] Como Hamid Yazır sugiere al interpretar este versÃculo (8:5334), esta cadena de setenta codos de largo puede ser el resultado de los pecados cometidos por un incrédulo pecador a lo largo de sus setenta años de vida. Asà que además de su aparente significado, el versÃculo puede referirse al promedio del perÃodo de vida en el mundo o a los años pasados (tras la pubertad) sumergido en la incredulidad y los pecados. Cada año será un eslabón de la cadena en el fuego del Infierno. [11] Puesto que tanto los habitantes del ParaÃso como los del Infierno preparan su futuro eterno por medio de sus actos en el mundo, este inmundo pus debe ser el producto de su rechazo a Dios o atribución de copartÃcipes a Él, asà como su opresión a los pobres y negarles alguna ayuda. [12] Este juramento es muy importante por cuanto que ni la verdad ni la creación consiste en lo que es observable y se puede percibir por parte de la humanidad. Además, la primordial verdad está detrás de todo lo que observamos y percibimos que es inobservable e imperceptible a través de nuestros sentidos. Es por tal motivo que el Corán comienza alabando a los creyentes diciendo que creen en Lo Oculto. Con este juramento, el Corán llama la atención a este hecho y al hecho de que las verdades más fundamentales y esenciales no se deberÃan buscar en el reino observable de la creación. La verdad de la Resurrección y el Juicio Final y la de la vida eterna presentada en los versÃculos anteriores y la verdad de la Revelación y su comunicación por el Mensajero se encuentran entre estas verdades. [13] Los incrédulos contemplarán que el Corán es la verdad procedente de Dios; se darán cuenta de que un futuro se ha preparado para los creyentes en el mundo y especialmente en el Más Allá, y cuán enorme pérdida ha originado su rechazo, y aquellos que la han rechazado se arrepentirán enormemente. [14] Es decir, debemos declarar a Dios como el Señor de la autoridad suprema sobre la creación sin ningún copartÃcipe. Esto también se refiere a la majestad y la supremacÃa del Corán. Esta orden nos enseña de qué manera deberÃamos agradecer, alabar, ensalzar y glorificar a Dios y en qué circunstancias deberÃamos hacer esto. |
|
| Modificado el ( 25.08.2009 ) |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|



